Samuel Aguilar Solis

Saldos electorales

La primera reflexión, conforme a los resultados de las elecciones, es que la coalición del PAN-PRI-PRD es competitiva.

Con los números del PREP de los institutos electorales de las seis entidades federativas donde ayer hubo elecciones, se pueden ir sacando algunas conclusiones que prefiguran escenarios en ruta al 2024, a reserva de esperar los números totales y oficiales.

La primera reflexión, conforme a los resultados, es que la coalición del PAN-PRI-PRD es competitiva y que la necedad de MC de ir solo, lo ubica en una posición marginal que debería ser más que suficiente para una definición, de cara a la elección federal de 2024, de sumarse a la coalición, y con ello, sería una coalición potente, que sin duda se pondría en una ruta de poder derrotar a Morena, el partido-movimiento de López Obrador. Los resultados en la elección federal de 2021, donde MC fue en solitario, si hubiera ido con la colación y si ésta, a la vez, hubiera sido total, el resultado electoral les hubiera dado la mayoría en la Cámara de Diputados, y esta, junto con la elección de ayer, deben de ser las lecciones para MC y la coalición para mantener la ruta de las próximas elecciones federales y locales de 2024.

Sobre lo anterior, la sociedad debemos de ser vigilantes e impulsores, pero también ejercer presión y castigo si MC y los integrantes de la coalición mantienen una actitud de poner sus intereses particulares por encima de lo que la sociedad, sus militantes y simpatizantes demandan a fin de generar un proyecto democrático, de reconciliación nacional y de desarrollo para nuestro país. Que quede claro que la última etapa de ‘cartelizacion’ de estos partidos políticos y sus resultados de gobierno y actos de corrupción e impunidad fueron justo los ingredientes que dieron pie y sentido a la irritación social con el que se conformó Morena, y sembraron el resentimiento social con el que López Obrador fue elaborando su narrativa populista y con el que después, ya en el poder, pudo sostener sus actitudes antidemocráticas y autócratas.

Los resultados electorales también alertan a la coalición sobre la necesidad de construir no solo el proyecto para ofertar a la sociedad para su reconciliación, defensa del proyecto democrático y de desarrollo, en virtud del grado de polarización al que la ha llevado el discurso presidencial, sino también de tener una narrativa que emocione al electorado y pueda más allá de lo positivo de sus posibles propuestas racionales, tener siempre presente de que el voto es emocional.

Pero los resultados electorales de este domingo, y aún sabedores de la última aduana que significarán las elecciones en los estados de México y Coahuila el próximo año, es claro que eso también puede influir sobre el perfil de quién puede tener la candidatura de Morena porque una amplia ventaja de Morena en sus triunfos daría a la jefa de gobierno de la Ciudad de México más posibilidades; en cambio, un escenario más competitivo con los resultados de ayer y de 2023, al secretario de relaciones exteriores porque su perfil puede jalar algunos simpatizantes de ahora de la coalición, incluyendo MC, amén de que hasta el momento en la coalición no aparece un candidato por sí mismo fuerte y competitivo.

Hoy en día, el sistema de partidos parece tener una oxigenación después de las elecciones de 2021 y de su comportamiento en la votación de la contrarreforma eléctrica y su papel, aunque menor, de la propina sociedad en hacer el vacío a la caricatura de consulta sobre la revocación de mandato, y la defensa que junto a la sociedad ha expresado del INE. Pero no nos engañemos, el desprestigio que mantienen los partidos políticos y su clase política obligan a una autocrítica y a emprender una ruta de no hablar ya de esas ‘marcas’, sino de un frente de reconciliación nacional de cara a las elecciones dentro de dos años.

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