Salvador Garcia Linan

Vidas cambiantes

En departamentos en edificios con exceso de ruido y con varios niños en casa, los empleados y los ejecutivos serán difícilmente productivos.

Se ha mencionado que miles de empleados han sido advertidos de que podrían trabajar en el futuro -aun cuando delta y compañía no decidan irse-, en un “remoto trabajo”, en sus propias casas. Con cierta tristeza deploro que está por arribar una triste etapa en la vida de miles de personas de todas las edades: las cuales, en lugar de trabajar en una oficina, rodeado de gente que cumple con las respectivas funciones de sus puestos, llevará a cabos las funciones por las que se te paga, en un cuarto de tu casa, si dispones de él y de la quietud suficiente para una labor de oficina de al menos ocho horas de trabajo. Aunque por ello evitarías el tortuoso sistema de transporte de la ciudad de México, donde las estaciones del Metro suelen caerse.

El futuro cercano de una “vida cambiante” ha sido generado por una pandemia que se niega a largarse y que ha alterado nuestras vidas ahora y no sabemos, pero lo podemos anticipar con molestia, quizás por muchos años más.

El futuro cercano de una “vida cambiante” es generado, ya lo he dicho, por una pandemia que ha alterado nuestra vida y no sabemos, pero lo presiento con molestia, que no se irá por muchos años más. ¿Más que lo que me queda de vida?

El futuro de “hacer nuestros trabajos” cambiará, por lo que pienso que ya nunca se irá, para los millones de empleados que comenzarán a trabajar en sus casas. ¡Pobres de sus hijos!

Por lo que he visto en EU y Canadá, donde he trabajado y vivido, ese sistema en México no funcionará, con casas pequeñas y familias grandes, además adaptando, de alguna manera, una pequeña oficina.

Para un jefe, ¿será fácil supervisar, desde su casa el desempeño laboral de sus subordinados sin poder discutir con ellos, en persona, los enfoques para resolver problemas corporativos, no siempre sencillos?

En los hogares mexicanos, con casas chicas, en departamentos en edificios con exceso de ruido y con varios niños en casa, los empleados y los ejecutivos serán difícilmente productivos, máxime si se cuenta con un pariente enfermo. Los resultados de un empleado trabajando bajo tales circunstancias, será estresante, improductivo y muy poco satisfactorio. ¿Y qué sucedería si la esposa también tuviese que trabajar en su casa y ambos requiriendo una computadora?

Un ejecutivo necesita y disfruta trabajando en instalaciones adecuadas, con una secretaria y compañeros de trabajo que lo asistan, rodeado de seres humanos y de ruido. De chismes y de todo lo demás.

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