Salvador Garcia Linan

Estudios sin Plan

Las universidades están saturadas de alumnos, con profesores normalmente poco actualizados y que muchos de ellos ya no disfrutan impartir la misma materia.

Para la Doctora Carmen Millé

Aparte de ejercer mi profesión, de la que sigo enamorado, he sido profesor titular de tiempo parcial en las universidades: Iberoamericana, La Salle, Tecnológico de Monterrey, ITAM y UNAM.

Instituciones diferentes. Enfoques profesionales diferentes. Escolaridad diferente. Cada una de ellas con rasgos característicos que las definen y las posicionan.

¿Cuál es el objetivo de la preparación y la instrucción en esas universidades? ¿Cómo se decide un joven o una joven a prepararse en ellas profesionalmente, para ejercer con éxito una carrera profesional?

La dificultad fundamental es el costo. Hay que pagar por estudiar. Del resto, ¿cuáles son las Universidades reconocidas por la noción que tienen de que sus alumnos egresen bien preparados (no saturados de teoría o ausentismos abusivos de sus profesores) y competentes para triunfar en la vida profesional y ser útiles al país que les pagó su educación?

El segundo problema: no se puede sencillamente escoger en cual universidad pública es mejor estudiar. La dura realidad es: estudia en la primera institución en la que seas admitido. Hablemos entonces de las universidades públicas, incluyendo la UNAM.

Las universidades están saturadas de alumnos, en salones de clase habitualmente incómodos (poco aire, ruidosas y poca luz natural), con profesores normalmente poco actualizados y que muchos de ellos ya no disfrutan impartir la misma materia, como lo han hecho siempre, sin la efectividad de las asignaturas que tratan de “enseñar”. Lo que caiga es bueno…

La paga es humillante. Ahora, un profesor en la UNAM, con título profesional y maestría (mi caso), aunque la mayoría de ellos sin experiencia práctica, ganan 88 pesos la hora de clase. ¿Quién se va a sentirse estimulado por recibir esa cantidad ínfima de dinero, por una hora de clase, incluyendo el tiempo de preparación, si lo hace y el tiempo de transportación?

Esto me lleva a lo que busco: por la información que percibo, los llamados Planes de Estudio de Universidades, aún de varias instituciones privadas, no han sido actualizados ni modernizados, a pesar de la revolución en todas las áreas de nuestra existencia que nos impuso y trajo el Covid-19.

Las instituciones educativas continúan su inercia decreciente: no han modernizado nada en los contenidos de sus programas de estudio para cada materia. Los cambios estratégicamente vitales para la actualización y modernización de las materias para la preparación de los jóvenes, después de la pandemia que ha asolado al mundo.

Si el mundo está cambiando en una forma casi absoluta. Si los negocios están conscientes de la necesidad de su actualización radical, para mantenerse vivos y presentes en la mente del consumidor ¿por qué la mayoría de las Universidades de México siguen ofreciendo en su oferta educativa, materias basura, anticuadas y obsoletas para una necesidad profesional urgente y diferente?

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