Con una acreditada lucha por los derechos de las mujeres y en contra de la violencia de género, en marzo se integró al INE la consejera Rita Bell López, quien forma parte de la Comisión de Quejas y Denuncias. Ahora vota en contra de medidas cautelares en una queja por violencia política de género.
El voto el jueves pasado de la consejera López fue decisivo para desechar la queja de la senadora Xóchitl Gálvez en contra del titular del Ejecutivo. Si la oaxaqueña hubiera votado en sentido contrario, la comisión en la que participa habría dictado medidas cautelares contra AMLO.
Gálvez reclamó que en tres mañaneras (10, 11 y 17 de julio) el presidente López Obrador incurrió en violencia política de género al llamarla “títere” y al señalar –cosa que ha hecho reiteradamente– que ella obedece a dictados de un grupo de hombres.
Los dos votos en contra de darle la razón a la hidalguense consideraron que las expresiones presidenciales sobre Gálvez, si acaso, forman parte de un debate político duro (¿por qué tras decir eso no actúan en consecuencia dado que AMLO no debe intervenir en debates electorales? Sabe).
Cuesta trabajo conciliar este proceder de la consejera López con cosas que ella ha escrito o rubricado.
El 27 de diciembre de 2018, por ejemplo, como consejera electoral de Oaxaca firmó el acuerdo IEEPCO-CG-104/2018 para exhortar a las instituciones del Estado a prevenir la violencia política de género.
En ese acuerdo, se menciona cómo la Jurisprudencia 48/2016 de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación “estipula que la violencia política contra las mujeres comprende todas aquellas acciones u omisiones de personas, servidoras o servidores públicos que se dirigen a una mujer por ser mujer, tienen un impacto diferenciado en ellas o les afectan desproporcionadamente, con el objeto o resultado de menoscabar o anular sus derechos político-electorales, incluyendo el ejercicio del cargo”.
Y la Jurisprudencia 21/2018 “por la cual se describe que para acreditar la existencia de violencia política de género dentro de un debate político, se debe analizar si en el acto u omisión concurren los siguientes elementos: 1. Sucede en el marco del ejercicio de derechos político-electorales o bien en el ejercicio de un cargo público; 2. Es perpetrado por el Estado o sus agentes, por superiores jerárquicos, colegas de trabajo, partidos políticos o representantes de los mismos; medios de comunicación y sus integrantes, un particular y/o un grupo de personas; 3. Es simbólico, verbal, patrimonial, económico, físico, sexual y/o psicológico; 4. Tiene por objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce y/o ejercicio de los derechos político-electorales de las mujeres, y 5. Se basa en elementos de género, es decir: i. se dirige a una mujer por ser mujer, ii. tiene un impacto diferenciado en las mujeres; iii. afecta desproporcionadamente a las mujeres”.
Para la Rita Bell López de hoy, que el presidente de la República llame “títere” en un acto público de máxima difusión es parte del debate duro. La Rita Bell López del pasado firmaba, en cambio, acuerdos para llamar a las autoridades a cuidar que no se menoscabe o anule el reconocimiento o el goce de derechos de las mujeres.
En una publicación de 2019, incluida en Hacia la igualdad sustantiva en México: Agenda prioritaria (CNDH, 2019), la hoy consejera federal publicó el artículo Derechos políticos de las mujeres: Retos pendientes. Cuánta razón tenía esa Rita Bell López cuando dice: “Esta lucha no ha terminado y quizá diste en mucho de hacerlo mientras no seamos capaces de construir relaciones respetuosas, incluyentes e igualitarias”.
Carta aclaratoria de la Consejera Rita Bell López Vences
Ciudad de México, 24 de julio de 2023.
Durante varias semanas algunos medios de comunicación, omitiendo un análisis integral de la información, han tratado de desprestigiar y hacer menos mis posicionamientos y propuestas realizadas como Consejera Electoral, principalmente como integrante de la Comisión de Quejas y Denuncias del INE.
Es importante señalar que, dentro de mi experiencia como Consejera Electoral del organismo público de Oaxaca, tuve a bien presidir la Comisión de Quejas y Denuncias e integrar la misma durante la mayor parte de mi periodo de designación. Los escenarios, claro, eran distintos, pero igual de interesantes en el terreno político.
Conozco, pues, de los procedimientos y además es mi derecho opinar, así como mi derecho es disentir. Por eso la Comisión es un órgano colegiado, adoptándose a la fecha múltiples determinaciones, en algunos casos por mayoría, en otros por unanimidad, siendo esta parte de su actuación.
Como integrante de esta Comisión, he tomado decisiones a favor y en contra de diversos actores y actoras políticas y cuando han sido impugnadas, la mayoría de las veces la propia Sala Superior del TEPJF ha confirmado las mismas.
Hoy en la columna La Feria de El Financiero, me señalan por mi posicionamiento en la sesión del pasado jueves sobre una queja por violencia política en razón de género. Ante este caso en particular quiero enfatizar que el proyecto fue emitido por la Unidad de lo Contencioso Electoral del INE, no lo elaboré yo. En un estudio preliminar que nos corresponde realizar para decidir sobre si era necesario o no dictar medidas cautelares, se determinó por mayoría de 2 votos no emitirlas.
No nos corresponde determinar si los actos que se denuncian constituyen o no violencia política, eso es un estudio de fondo que le corresponde al órgano jurisdiccional.
He de precisar que durante la sesión en comento, argumenté que en el caso particular y desde una perspectiva preliminar la expresión “títere” no representaba violencia política de género, esto en apego a los criterios jurisdiccionales existentes, pues ha sido el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación quien ya se ha pronunciado sobre los alcances de dicha expresión, por ejemplo a través del expediente SUP-JDC-383/2017, señalando además que, ese tipo de expresiones son tolerables en cierta medida, debido a que en las contiendas electorales, se suele usar un lenguaje fuerte, vehemente y cáustico, tutelado por la libertad de expresión.
Dejo en claro que no hay dos Rita Bell, soy una mujer tejida con las batallas de otras y teñida con una lucha que no ha terminado para mis iguales. Por años he dado
acompañamiento a mujeres políticas y el adelantar juicios de valor puede ponerlas en un riesgo todavía mayor.
No tengo simpatía por ningún partido político y muestra de ello son el sentido plural de mis votaciones en esta Comisión como en el propio Consejo General. Mis decisiones no son a favor o en contra de alguna fracción partidista. Mi único compromiso es con la ciudadanía y mi derecho a disentir es un derecho como el de todas en este país. Mis decisiones siempre estarán apegadas a la norma, de eso no debe quedar duda.
Agradezco los votos de confianza de la ciudadanía que, más allá de agredir o tergiversar la información, son detonantes del camino hacia una democracia participativa.
Consejera Electoral Rita Bell López Vences.