La Feria

¿Tiene oportunidad la ruta monrealista?

Es notoria la independencia de Ricardo Monreal frente al discurso, los preceptos y los modos de López Obrador.

El senador Ricardo Monreal quiere ser candidato a la presidencia de la República. Lo que falta por saber es si al zacatecano se le permitirá competir en Morena por esa postulación, o si el hoy líder del Senado buscaría una nominación fuera del Movimiento de Regeneración Nacional.

Ese dilema es real no sólo porque el presidente López Obrador ningunea a cada rato al senador cuando voluntariamente enlista sus corcholatas, sino –más importante– por el discurso que enarbola Monreal, con una tónica que dista mucho de lo que se dice en Palacio Nacional.

Monreal participó este lunes en la conferencia Comexi-Chatham House. En ese foro y sin perder el humor, el exgobernador de Zacatecas reiteró que va a ganarle a sus compañeros morenistas la candidatura, pero sobre todo llamó a la conciliación y a la moderación como caminos para buscar el progreso.

Monreal destacó ayer que ve un sexenio (2024-2030) con serios problemas y retos, y ante ello presenta como fórmula el diálogo plural. Diagnóstico y camino son contrarios a la visión de Andrés Manuel, quien ha advertido que es tiempo de definiciones, que no se puede transigir con quienes no le apoyan, y que el futuro para nada luce problemático.

No será tan fácil la transición de 2024 a 2030, dijo este lunes Monreal en una mesa moderada por el embajador Andrés Rozental y en la que también participó el académico Luis Rubio. Según el recuento que hizo el senador, quien llegue a la presidencia se encontrará con un panorama complejo.

Se enfrentará a un momento de ingresos insuficientes, enlistó Monreal. Habrá que buscar dinero, explicó, para sostener el creciente apoyo de los programas sociales lanzados por el actual gobierno. No hay más ingresos, y no estamos generando –agregó– la base de la riqueza.

El presidente que venga va a tener que resolver, sostuvo el legislador, problemas de seguridad, también en salud, educación, empleo y competitividad. “No es un panorama que, digamos, será un premio para el que llegue”.

Planteó, además, que, dado que no será “tan fácil” la transición, él prefiere encabezar un proyecto donde se pueda integrar a los mejores de la sociedad, “aunque no sean acólitos”.

Remató diciendo que él es independiente y autónomo, “no soy acólito”. Y al atender una pregunta de Ana Paula Ordorica, hizo un sutil deslinde de la izquierda de países que López Obrador ha defendido para que Washington los invite a la cumbre de Los Ángeles. Prefiero, argumentó, el modelo europeo.

Es notoria, pues, la independencia de Ricardo Monreal frente al discurso, los preceptos y los modos de AMLO. Y si hace falta argumento hay que decir que apenas ayer, en su mañanera, el Presidente afirmó que el gobierno va bien, bastante bien.

¿Estaría dispuesto a ser candidato de otro partido?, preguntó de nuevo Ordorica.

“No he pensado”, comenzó a responder medio en broma. “Todos los días construyo sueños, me reúno con todos, he hablado con todos, PAN, PRI, PRD. Soy multipartidista. No tengo por qué negarlo”, dijo. Y como si fuera una advertencia, recordó que cuando renunció al PRI en los 90 fue “porque no me dejaron participar como candidato a gobernador, porque se cerraron. Voy a luchar, a la buena, a la limpia, tampoco soy un suicida”.

Si hay debate sobre propuesta y experiencia, le puedo ofrecer al país la reconciliación, concluyó Monreal.

¿Morena o la oposición le dejarán competir? Se dice que si deja el movimiento de AMLO se llevaría a su aventura a una docena de senadores.

Vienen meses interesantes para Monreal, en los que veremos si su ruta tiene posibilidades.

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