El 9 de agosto se supo de una grave amenaza contra Azucena Uresti y su medio, Milenio, y lo mismo contra El Universal y Televisa. Se presume que el autor del ataque es el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Siete periodistas y dos activistas me dieron su punto de vista sobre esa amenaza.
Adela Navarro, directora del semanario Zeta, de Tijuana:
Creo que la situación que estamos viviendo en México de amenazas contra los periodistas, de acoso contra los periodistas y de crimen contra la ciudadanía en general, se debe a la impunidad, a que no hay un ejercicio del Estado de derecho, que no tenemos una autoridad federal, sea a través de la Secretaría de Seguridad o a través de la Guardia Nacional o de las Fuerzas Armadas, que esté combatiendo de manera integral y adecuada a los cárteles de la droga. Si el gobierno hiciese su trabajo, si ellos estuviesen persiguiendo a los narcotraficantes, el blanco serían ellos, no la prensa.
Ismael Bojórquez, director del semanario Río Doce:
Alguna vez le llamé que nosotros hacíamos un periodismo de sobrevivencia, porque no hay condiciones para hacer un trabajo periodístico con plena libertad y con seguridad.
Patricia Mayorga, reportera de Proceso:
La amenaza es el sistema de narcopolítica, que está incrustado en Chihuahua (de donde Mayorga tuvo que salir por años) y en gran parte del país.
Marcela Turati, reportera de investigación:
Cómo hacemos para que el silencio no siga creciendo, para que no nos sigan silenciando, porque ya en México hay regiones silenciadas. Uno de esos lugares es Tamaulipas, y otras partes de Michoacán, partes de la Sierra Tarahumara, Guerrero, Sinaloa una parte, Durango, Zacatecas. Vamos viendo que la mancha del silencio se extiende, y si no salimos por uno que amenacen y que silencien, se va a seguir extendiendo porque el mensaje es para todo el gremio.
Sandra Romandía, reportera y columnista en El Universal:
Proteger a periodistas es importante, yo lo tengo que decir, porque yo he estado acogida al mecanismo de protección a periodistas y de alguna manera obliga al Estado a estar pendiente de ti y hacerse responsable frente a una situación de riesgo para poder seguir ejerciendo el oficio, pero la solución es acabar con los ataques criminales.
Héctor Guerrero, periodista de El País:
Se empieza a sentir muy grave la ausencia de Estado, no sólo en Michoacán. Si hacemos una revisión del territorio nacional, Guanajuato es una pesadilla, Tamaulipas, Nuevo León, en materia de seguridad, Sinaloa. Empezamos a tener una ausencia de Estado fuerte.
Leopoldo Maldonado, director de Artículo XIX Capítulo México:
La violencia contra la prensa va en escalada. Hay un aumento sostenido de entre 10 y 12 por ciento cada año, siendo 2020 el más violento del que tengamos registro. Nosotros el año pasado documentamos una agresión contra la prensa cada 13 horas, eso nos da cuenta de la magnitud del problema.
Javier Garza, exdirector de El Siglo de Torreón:
El fondo es el mismo que las situaciones que ocurren cotidianamente en el país: grupos del crimen organizado y otros actores amenazando a periodistas y tratando de imponer zonas de silencio en la cobertura de violencia y del crimen.
Jan Albert Hootsen, representante en México del Comité para la Protección de Periodistas:
Creo que si tú constantemente dices que las y los periodistas de ciertos medios son chayoteros, son corruptos, mienten, son medios liberales, conservadores, una parte del público ya no va a sentir la urgencia de responder cuando haya situaciones de extremo riesgo.
Escuchen los testimonios en mi podcast La Vespertina.