La Feria

La honestidad, el PAN y la Benito Juárez

Hay quien en la Benito Juárez sostiene que sólo se trató de una maniobra del viejo ardid de divide y vencerás.

En las elecciones para renovar la alcaldía de Benito Juárez, en Ciudad de México, el 6 de junio de 2021 ocurrió una situación particular. En esa demarcación, en poder del PAN desde hace décadas, compitieron dos políticos que hace un par de años cualquiera hubiera dicho que pertenecían al mismo grupo y que ahora –supuestamente– estaban enfrentados. Esta situación no ha pasado inadvertida para autoridades federales.

Marte Manuel Calderón Quezada fue candidato del llamado partido Equidad, Libertad y Género. En esa calidad, se supone que era opositor a Santiago Taboada, quien buscaba la reelección, cosa que logró. Sin embargo, hay quien en la Benito Juárez sostiene que sólo se trató de una maniobra del viejo ardid de divide y vencerás, dado que Calderón Quezada ha sido panista y, más allá de eso, se ha visto involucrado en señalamientos como operador de contratos para eventos culturales cuya realización terminó en entredicho y donde el panismo capitalino tuvo algo que ver.

A principios de 2019 el extinto portal Mexico.com publicó un reportaje sobre hallazgos de la Auditoría Superior de la Federación sobre el ejercicio de 2017. En ese informe, la ASF reseñó irregularidades de contratos de la Secretaría de Cultura peñista. Tales montos habrían llegado etiquetados desde la Comisión de Cultura que en su momento presidió el panista Santiago Taboada. Y a la hora de seguirle la pista a los recursos no ejercidos debidamente, estos llegan a una serie de empresas donde uno de los nombres que surgen es el de Calderón Quezada.

El reportaje de Mexico.com, sitio que cerró, ha desaparecido de internet. Pero otros portales en su momento lo retomaron. Aquí una de esas reproducciones: “La Secretaría de Cultura entregó 19 millones de pesos, en partes iguales, a las organizaciones Drama, Voz y Movimiento, AC, e Institución Romero Mac Gregor. Esta última pertenece al despacho jurídico Romero Macgregor & Asociados. El propósito era la realización de eventos culturales que jamás sucedieron, señala el reporte de la ASF.

“Para justificar un festival en Córdoba, Veracruz, la asociación Drama, Voz y Movimiento presentó fotografías correspondientes a eventos que sí se realizaron, ¡pero en Chile, España y Argentina! (…) Pese a no existir evidencia de las actividades, tanto Drama, Voz y Movimiento como Institución Romero Macgregor hicieron compras millonarias a cuatro empresas para su supuesta realización. Éstas son Terrícolas Anónimos, SRL de CV; Grupo Comercial Dixa, SA de CV; Jumel de México, SA de CV, y Juca Advertising, S de RL de CV” (https://www.elcontribuyente.mx/2019/05/panistas-ganan-contratos-publicos-por-servicios-que-nunca-fueron-prestados/).

En varias de esas empresas el nombre que aparece es el de Calderón Quezada. O, dicho de otro modo, los indicios llevan a Calderón Quezada, panista señalado de formar parte del entorno panista de la Benito Juárez, que a su vez ha sido un bastión de Jorge Romero, hoy diputado federal electo y quien pretende la coordinación de los blanquiazules en San Lázaro.

Los señalamientos de 2017 de la ASF están hoy en la mesa de autoridades federales, que han detectado otros movimientos por decenas de millones de pesos en un tinglado que remite siempre a los mismos nombres ligados al panismo capitalino. Las pesquisas siguen su curso.

Si en verdad el PAN quiere representar una alternativa rumbo a 2024 tendrá que demostrar que puede ofrecer algo mejor a lo que hoy plantea Andrés Manuel. Ese algo debe incluir eficacia y honestidad. Y ahí la cosa se complica para el Partido Acción Nacional, que tendrá que rendir cuentas de cómo ocurren las cosas, por ejemplo, en la Benito Juárez de Taboada y Romero.

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