La Feria

Pruebas Covid en AICM: dudas y más dudas

A la Clínica del Viajero de la UNAM, con más de 10 años de operar en el AICM, la han mandado a un lugar nada adecuado.

Cuando un grupo de turistas argentino dio positivo a Covid-19 luego de viajar a su país desde Cancún con pruebas negativas, la reportera Alejandra Barriguete se puso a revisar los módulos que hacen el respectivo análisis en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Lo que se encontró fue opacidad del AICM y empresas que sin ser laboratorios ofrecen test de PCR y antígenos.

Durante tiempos de Enrique Peña Nieto el aeropuerto capitalino fue manejado como un negocio donde el viajero poco importaba. Ahora con el nuevo gobierno esa tendencia sigue, y en lo que respecta a información pública, el AICM está igual o peor que antes.

Nuestro maltrecho aeropuerto, desdeñado por AMLO tanto como por Peña, ha tenido 12 meses de relativa calma. La baja de operaciones por la pandemia, y algunas adecuaciones en la erminal 2, han hecho que por momentos el AICM parezca menos disfuncional de lo que realmente es.

Pero poco a poco se ha ido retomando cierta normalidad en las operaciones y con ello se hace evidente la añeja incapacidad de la terminal aérea… y la vocación de quienes la manejan por privilegiar los negocios y la opacidad.

La periodista Barriguete publicó ayer una detallada revisión de los ocho módulos que ofrecen pruebas de laboratorio a los viajeros que deban mostrar que cuentan con un resultado negativo de Covid-19 antes de abordar un vuelo internacional. (https://contralacorrupcion.mx/laboratorios-no-pruebas-covid-19-aicm).

El primer hallazgo de la reportera es que a la Clínica del Viajero de la UNAM, con más de 10 años de operar en el AICM, la han mandado a un lugar nada adecuado. Ni por ser entidad pública el gobierno de supuesta izquierda le ha dado un lugar competitivo: la pusieron fuera de la terminal 1, al lado de un hotel. Sí, después del estacionamiento. Los otros módulos, en cambio, están al lado de las puertas de todos conocidas.

El segundo hallazgo es que de los ocho módulos que hacen pruebas, sólo ese laboratorio de la UNAM y otro –Lapi– tienen autorización del InDRE (Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológica, de la Secretaría de Salud federal) para tal efecto. Otros cuatro módulos subcontratan laboratorios autorizados para procesar las muestras, y uno más las revisa por sí mismo. Y el octavo lo montaron –es un decir– los golpeados trabajadores de la extinta Mexicana de Aviación en su conocido local dentro del aeropuerto.

Tercer hallazgo: al menos dos empresas ni laboratorio son –venden equipos médicos, pero no tienen experiencia procesando muestras.

Cuarto hallazgo: una de ellas, además de falta de experiencia como laboratorio, de hecho fue constituida apenas en junio de 2020.

Quinto hallazgo: de las empresas que recién llegaron al aeropuerto para dar este servicio, salvo una y muy apenitas, ninguna informó sobre cómo fue que –sin experiencia o sin autorización del InDRE– terminaron siendo elegidas por el AICM para realizar las pruebas Covid.

Sexto hallazgo: ni Cofepris ni el AICM quisieron informar al respecto de la instalación de esas empresas.

A la hora de que nacionales o extranjeros vuelan allende nuestras fronteras, puede ser que lo hagan con pruebas realizadas en el AICM por entidades sin experiencia o que tercerizan tal servicio.

La imagen de nuestro país quedó golpeada con el caso de los argentinos. Eso, obvio, ocurrió con pruebas realizadas en Cancún. Ayer por la tarde uno de los módulos denunciados fue clausurado por autoridades capitalinas. Pero las dudas persisten: en una materia tan delicada en términos epidemiológicos, de salud y de imagen, ¿por qué el AICM castigó a la UNAM y dio esos permisos? Sabe.

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