Rosario Guerra

A, B, C

En breve conoceremos la decisión del INE para otorgar o negar el registro a SOMOSMX. Aun cuando se recurra al TEPJF, este no cambiará criterios y, si se niega el registro, se agravará la percepción ciudadana de una voluntad cada vez menos popular que busca mantener privilegios y saqueos con o sin apoyo social.

Parece que, después de que falló el Plan A, ahora también se caerá el Plan B. Creo que ya no habrá Plan C o Morena terminará por quebrarse. Sus aliados se asumen como tales y no como apéndices. Y es que no se entiende que una alianza es la diferencia entre ganar o perder. No importa si un actor aporta 90 y el otro solo 10. Sin ese 10 no gana el proyecto. Por tanto, el costo de una alianza no es proporcional a lo que cada uno aporta, sino que depende de las condiciones y las posiciones en juego. Así las cosas, un 10 puede llegar a ser 20, o 30, o más. Y esto ni gusta ni se entiende por el actor mayoritario. Porque, si la política solo se vislumbra como pérdidas y ganancias, entonces pierde su sentido.

La política es el ámbito donde se construye un proyecto de nación. Es ahí donde el Estado de derecho cobra vigencia. Es la visión de largo plazo a favor del país lo que le da sentido. Así se construye la unidad nacional, hoy tan mencionada y prácticamente inexistente.

Claudia Sheinbaum no gobierna para todos los mexicanos. Tampoco es cierto que su llegada al poder signifique que “llegamos todas”. Ella es quien mejor promueve la división con discursos engañosos, donde los otros no existen porque no tienen nada que decir, pues no serán escuchados. El feminismo no se concreta con una mujer a cargo del Ejecutivo. Implica políticas públicas que ayuden a las mujeres a salir adelante con sus hijos: educación, capacitación, empleo, salarios justos, salud y otras condiciones que hoy no existen. Siguen matando mujeres diariamente.

Quizá el Plan C sea el de la CNTE, cuyas demandas no pueden ser atendidas porque no hay recursos suficientes para cubrirlas. Tomar el Estadio Azteca/Banorte es una travesura que pondría al país en crisis internacional, pero que a los maestros les parecerá gracioso. No hay ni habrá diálogo. Primero, porque no hay materia sobre la cual se puedan lograr acuerdos. Después, porque cualquier acuerdo que se logre pronto será rebasado por nuevas exigencias. Y tercero, porque la CNTE se ha empoderado con sus alianzas iniciales con Morena, aunque no se hayan cumplido las demandas.

Así arrancan ya las precandidaturas hacia 2027. Primero, Morena avisó y el TEPJF avaló que se nombren coordinadores estatales del partido en las entidades. Después salió MC con su estrategia para posicionarse en el país. Ni tardo ni perezoso, Alito Moreno dio a conocer su lista de coordinadores estatales y, además, Rosario Robles preside una organización ciudadana de defensa del voto opositor, conformada por ciudadanos con o sin partido, para evitar el fraude y contar con las actas de escrutinio.

En capilla está el nuevo partido SOMOSMX, el cual enfrenta una fuerte oposición para que se le otorgue el registro. Realizó, con presencia del INE, más de 240 asambleas y, al final, el propio órgano electoral se echó para atrás y solo reconoció 206, suficientes para proceder con su Asamblea Constitutiva. Ahora falta contar el número de afiliados para ver si se alcanza el mínimo requerido, que aparentemente ya fue rebasado, pero que podrían anular por dobles registros u otras mañas.

Lo cierto es que SOMOSMX no se va a regresar a su casa: con o sin registro, hoy constituye una fuerza política ciudadana que seguirá movilizándose para defender el voto popular. No sé si lleguen a tomar el Estadio Azteca/Banorte y se encuentren a la CNTE, pero una protesta por un fraude electoral tiene implicaciones internacionales de mayor peso que un movimiento magisterial. Se rompe la civilidad y se agota la política, frente a lo cual solo queda la confrontación.

Si además vemos la presión por parte de EE. UU. para acabar con los cárteles —lo cual implica no solo capturar a los narcotraficantes, sino también terminar con la protección que les brindan los narcopolíticos—, entonces estamos hablando de una crisis de mayores proporciones, no solo de A, B, C, sino de todo el abecedario. Estamos viviendo un momento de definiciones para México. Se ha debilitado el Estado de derecho al inutilizar al Poder Legislativo y a la Suprema Corte de Justicia mediante el “acordeón”. La gobernabilidad, en caso de que Morena implosione, no se aprecia fácil, porque no hay una oposición sólida con visión de Estado.

No hay certeza jurídica, no hay gobernanza, no hay independencia de los poderes de la Unión, no hay posibilidades de impugnar la constitucionalidad de las leyes, no hay órganos electorales autónomos. A ello se suma una ambición desmedida por controlar al país y su proceso electoral, que fracasó por la clara intención de ganar a toda costa el poder y permanecer así por años. Pero la corrupción, la incompetencia, la denuncia pública, el huachicol y La Barredora se suman a un fracaso no, no, no, no que abarca el A, B, C y más.

En breve conoceremos la decisión del INE para otorgar o negar el registro a SOMOSMX. Aun cuando se recurra al TEPJF, este no cambiará criterios y, si se niega el registro, se agravará la percepción ciudadana de una voluntad cada vez menos popular que busca mantener privilegios y saqueos con o sin apoyo social. Es muy triste que el narcotráfico se haya adueñado del territorio nacional, pero es aún más grave que sea el Estado el que cree sus propias mafias, como el huachicol fiscal y La Barredora. ¿Cómo combatir al crimen si este se forma en las propias instituciones?

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