Rosario Guerra

Encuestas y campañas

Se ha iniciado la guerra de encuestas entre Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez. Se busca generar la percepción de que ya hay una ganadora para mover indecisos a votar por ella.

Se ha iniciado la guerra de encuestas entre Claudia Sheinbaum y Xóchitl Gálvez. Se busca generar la percepción de que ya hay una triunfadora para mover indecisos a votar por la posible ganadora. Tratar de imponer como unánime un pensamiento único y acallar las voces disidentes. Ya sabemos que repetir mil veces una mentira la hace verdadera. ‘Si no puedes con la mala noticia de que Xóchitl es competitiva y aglutina amplios sectores de la población, entonces crea otras noticias que la distraigan. Pon en una sola categoría a todos los enemigos para simplificar la comunicación, los malos contra los buenos’.

Las encuestas son el único método para medir la opinión pública, pero pueden ser “truqueadas”, por ejemplo, solo se encuesta a las secciones electorales afines a un partido; “hago más encuestas, retiro las no favorables y reporto una muestra menor, indico a mis encuestadores cómo inducir respuestas en cierto sentido y otras más”. La guerra de encuestas busca posicionar a una candidatura. No son confiables, el que paga manda. La publicada en El Universal es dudosa, pues la hija de Ealy dirige Suma, organización que apoya a Claudia.

Ha habido un aumento de la masa salarial y por tanto, una falsa percepción de que las cosas mejoran, que AMLO va bien. Desde luego es difícil explicar el endeudamiento público, un déficit fiscal de 5 por ciento y una inflación no controlada, que nos llevarán a una crisis, a una reforma fiscal y a un reordenamiento de las finanzas públicas. Hacer esto comprensible, cuando muchas familias reciben subsidios que les han permitido mejorar sus ingresos, va contra su realidad.

Aún así, si se pone en la balanza cuánto ha perdido la población en salud y medicamentos, que ahora pagan, en la desaparición de guarderías, que ahora deben solucionar con pagos; con la pérdida de Procampo, que quitó miles de millones al campo; de fideicomisos que garantizaban políticas de ayuda a muchos sectores; la desaparición del Fondo de Desastres; de aumento del 1.5 por ciento al ISR por ahorros; el aumento de tarifas eléctricas y de gasolinas; el pago de derechos; el aumento del predial; el aumento de precios de alimentos, y muchas cosas más, pues resulta que ni la pensión, ni las ayudas van a mejorar calidad de vida ante enfermedades catastróficas, accidentes, preparación escolar, y al final, haz tu cuenta, y como dice Xóchitl, tú mereces más.

La violencia se ha normalizado, y pese a que todo mundo pone a la inseguridad como primera preocupación, no hay exigencias ni propuestas que la población se anime a hacer frente a los grupos de narcotraficantes que los extorsionan y amenazan. Callar es preferible. El miedo permea a toda la sociedad. Y no se habla desde Palacio del tema. Aunque los norteamericanos están escandalizados, aún procuran encontrar salidas al tráfico de fentanilo y a la migración con acuerdos, que aún cuando se logren, no se cumplen. Ya lo dijo antes AMLO: ‘Sí estuve en las pláticas, pero nunca dije que sí’.

¿Por qué es Xóchitl la nueva esperanza? Porque no carga con los errores ni del actual régimen, ni de los pasados. Porque es popular y sabe comunicarse con todos. Porque tiene una historia que contar, no es un mito, es una realidad de cómo puede triunfar la cultura del esfuerzo y que todo mexicano tiene la capacidad y es válido aspirar a tener más de dos pares de zapatos. Porque no tiene sello partidista, pero todos la apoyan.

Cierto que Claudia avanza más rápidamente, pues ahí todo lo resuelve una persona. El FAM en cambio, aglutina a tres partidos nacionales, a organizaciones de la sociedad civil, a ciudadanos libres, y debe lograr acuerdos en postulaciones a gobernadores, senadores, diputados, congresos locales, presidencias municipales, alcaldías, en fin, más de 20 mil cargos se elegirán en 2024. La orquestación de un mensaje, de las propuestas, su repetición por toda la gama que acompaña a Xóchitl, no es sencilla. No es decisión de una persona, es de muchos participantes y talentos.

Se inician las campañas, de una sucesión que AMLO adelantó para posicionar a sus candidaturas, violando la ley. Hay la percepción de que este proceso electoral puede ser apoyado por el narco contra Xóchitl. También, que AMLO no aceptará una derrota electoral -nunca lo ha hecho- y se especula qué medidas podrá tomar con tal de no perder el poder. Todas estas teorías refuerzan el miedo que se quiere infundir a la ciudadanía para que no vote.

Y aquí viene la pregunta lógica. Si ya ganaron, si Claudia va adelante por varios puntos, si la campaña es un mero trámite, si los beneficiarios de programas van a defenderlos en las urnas, entonces, ¿para qué atacar diariamente a Xóchitl? Sería perder el tiempo. Un esfuerzo absurdo. Un discurso vacío. Un despropósito.

Pero no es así, hay claridad de que la competencia es real, que sí existe la posibilidad de que Claudia sea derrotada. En su contra, su personalidad desagradable, su autoritarismo, sus maltratos, su mal humor, su falta de carisma, la falta de discurso y propuestas. Por eso, AMLO pretende ser todo, presidente, líder de Morena, sustituto de la candidata Claudia, el que fije la agenda y el debate, el gran elector de todas las candidaturas. Y no le da la vida. Comete errores. El PEF, con la deuda pública y un déficit altísimo, es uno mayúsculo, difícil de razonar.

El FAM aún tardará en organizarse, repartirse tareas, posiciones y responsabilidades. También las organizaciones de la sociedad civil pasan por este proceso. Pero si se logra la máxima unidad, la propuesta de un gobierno de coalición y un gran programa de gobierno, se potenciará la presencia de Xóchitl en todo el país. Aún no cuenta con la exposición de Claudia. Aún muchos no la ven. Pero cuando se trata de comparar, más allá de posiciones partidistas, sin duda Xóchitl sobrepasa a Claudia de muchas maneras.

Indígena, mujer, estudiante exitosa, empresaria, política independiente, esposa, madre, de amplio criterio, con carisma, con lenguaje popular, capacidad de comunicación y empatía con los más necesitados. Contra una mujer cuyo mérito ha sido trabajar incondicionalmente con AMLO.

Muchos pueden pensar que la defensa de la 4T pasa por el beneficio de becas y ayudas a los necesitados, en efecto, eso pesa. Pero ante la ineficiencia del gobierno en todos los rubros: salud, educación, seguridad, inversión, empleo formal, que se registra en las encuestas, aunque no se difunda, no implica desarrollo, es un retroceso, que abrirá aún más la brecha entre grupos y regiones.

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