Rosario Guerra

Energía y PRI

La iniciativa constitucional en materia de energía es la primera prueba para la nueva dirigencia del PRI que monopolizó las candidaturas plurinominales y controla los votos de su fracción.

Ya AMLO mandó una iniciativa constitucional en materia de energía al Congreso. La Cámara de Diputados es la de origen. Es la primera prueba para la nueva dirigencia del PRI que monopolizó las candidaturas plurinominales y controla los votos de su fracción. Ya PAN, PRD, MC se han pronunciado contra una propuesta que es adversa a la recuperación económica del país.

Las reformas constitucionales abarcan a todo el sector energético, es decir, petróleo, gas, electricidad, minería, transmisión energética e industrial. Hace expropiaciones en materia de energía eléctrica, de minería, al monopolizar no solo el litio, también los minerales que permiten la transición energética, como son el níquel, el cobre o el oro, entre otros. Se busca que la transición energética se haga con inversión pública, que es insuficiente, carecemos de tecnologías y experiencia, lo que nos vulnera. No es viable.

Las reformas son violatorias de tratados internacionales, incluido el TMEC, instrumento imprescindible para la recuperación económica, pues dependemos del crecimiento norteamericano para crecer nuestras exportaciones y reactivar las cadenas de valor. Las demandas contra el país de empresas e inversionistas de energías limpias y de transformación energética pueden tener costos muy elevados, porque las vamos a perder. Además de perder certeza y por tanto inversiones y empleos bien remunerados.

AMLO no entiende la globalización, ni la historia. Piensa aún en la autarquía que es inviable en esta época. Vuelve a los monopolios, otorga a la CFE el control del mercado. Limita energías limpias, pone énfasis en el control político sobre inversionistas. Atenta contra la ecología con emisiones CO2 e incumple nuestro compromiso con el Acuerdo de París.

La competitividad no se entiende como ventaja, por lo cual prefieren que el pueblo pague energía eléctrica, gasolinas y gas caros, a permitir el libre mercado. Cada vez serán más caros los insumos y perderemos en la competencia mundial. Vamos a retroceder. EU actuará conforme su agenda y el TMEC será accesorio. Con Canadá ni hablamos, será una relación de judicialización por incumplimientos.

El sueño bolivariano de AMLO como contrapeso en su relación con nuestros vecinos norteños, se esfumó. Los costos serán altos. Y habrá menos empleos. Más que una contrareforma lo que AMLO plantea es otro modelo de país, sin beneficios para la nación. Seguirá la pobreza creciendo. Las dádivas serán el lubricante del populismo, que todo destruye. Es impresionante cómo se vulneran instituciones, libertades, a través de los votos.

El PRI es hoy el fiel de la balanza. AMLO cuenta con sus votos para la reforma constitucional. Lo ha expresado con alegría. Incluso dice que el PRI está por definir si se decide por el nacionalismo o el liberalismo. Falsa interpretación de la historia. López Mateos ‘nacionalizó' la industria eléctrica para poder lograr la cobertura nacional con visión de futuro, AMLO plantea una visión del pasado, un retroceso.

Ha dicho que exhibirá a quienes no voten su iniciativa. Y la duda es si Alito, Murat y Moreira resisten la prueba del ácido. Si ya han votado con Morena, si hay puentes de comunicación con AMLO, si dicen que no se puede ser oposición diciendo siempre que no, pues obviamente hay gran desconfianza. La Alianza en riesgo, asegura el PAN.

Los foros a los que quieren convocar, o bien si se realiza un Parlamento abierto, deben ser plurales, no de servidores públicos, sino de usuarios, empresarios, expertos independientes. No tiene prisa, no convoca, solo habla. Quizá será solo una forma para adecuar algún contenido que no afecte el proyecto de AMLO para con ese pretexto, votar con Morena.

En paralelo, el PRI tendrá una asamblea nacional que puede cambiar documentos básicos que hoy impiden votar a favor de la iniciativa presidencial. Ese es un riesgo real. Por eso muchos ya dan por hecho el PRIMOR. Pero hay diputados que tienen compromiso con México y no votarán a favor. Pero Alito puede juntar tan solo los votos necesarios del PRI, para lograr el número, bajo el pretexto de permitir libertad de conciencia.

El discurso de que el PRI se abre al debate y que éste definirá su postura, es poco creíble. Suena bien como estrategia de posicionamiento, pero todos lo ven como un tema amañado. Pronto sabremos la verdad. Por lo pronto oponernos es indispensable, alzar la voz en contra. Sería mejor para Alito, Murat y Moreira ir a la cárcel, como presos políticos, que traicionar a México.

COLUMNAS ANTERIORES

Radicalización
Decretazo

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.