Construyendo

Demasiado desafío, para una década ‘recortada’

La industria de la generación de energía solar fotovoltaica enfrenta desafíos críticos en una ‘década’ que ha sido recortada, en el mejor de los casos, a 7.5 años.

En el contexto de las acciones globales que tienen que implementarse para evitar la crisis climática más seria de nuestra era, la industria de la generación de energía solar fotovoltaica enfrenta desafíos críticos en una ‘década’ que ha sido recortada, en el mejor de los casos, a 7.5 años.

La generación tiene que experimentar varias transformaciones disruptivas, en las que los gigawatts se conviertan en decenas o cientos de gigawatts, si no es que en terawatts.

Como resultado de lo anterior, la industria se encuentra ahora mismo experimentado transformaciones de escala y alcances en tecnología, y en relación con sus tenedores de acciones y otras partes interesadas, desde los ejecutivos financieros hasta los operadores de la red.

El llamado ‘rey de los mercados eléctricos’ se está acercando muy rápidamente a un punto de inflexión, en el que la solar fotovoltaica se convertirá en la fuente más prolífica de todas las fuentes de generación de energía nueva en lo que resta de esta década, que la pandemia nos recortó cuando menos a 7 años y medio.

Será preciso resolver numerosos obstáculos en temas como tecnología, manufactura, operación y mantenimiento, crecimiento, y actualización de redes de tranmisión y distribución.

La energía solar fotovoltaica se encuentra en el umbral de un surgimiento sin precedentes en demanda, y en velocidad de despliegle.

Para cuando finalice esta década, la capacidad de generación de energía solar global en operación tendrá que haberse multiplicado por seis, creciendo desde una capacidad de 739 gigawatts que es con lo que se calcula cerró al finalizar 2020, hasta algo más de 5 terawatts en 2030, esto, impulsado principalmente por la continua reducción del precio de la electricidad solar, que a su vez ocasionará un crecimiento significativo de la demanda por consumir la electricidad proveniente de la fuente más competitiva de generar energía que existe.

Tan solo en Estados Unidos, el Departamento de Energía expuso en un estudio que la capacidad de generación en ese país podría alcanzar un terawatt en 2035, llegando a representar 40 por ciento de la demanda total, cuando hoy es de solamente 3 por ciento. Esto implicaría instalar 30 gigawatts por año en 2025 y 60 gigawatts en 2030, un enorme desafío si tomamos en cuenta que en 2020 se instalaron 16 gigawatts.

En Europa, los tomadores de decisiones están considerando aumentar su ambiciosa meta de renovables, hasta alcanzar 45 por ciento de la demanda en 2030.

Estas cifras, que ya se están convirtiendo en el lugar común en el sector solar, impondrá también enormes desafíos, como resolver el cuello de botella formado en la capacidad de manufactura y provisión de materias primas, las interrupciones o retrasos en las cadenas de suministro globales.

En los próximos años, la industria solar pasará de ser impulsada por la demanda, a solamente motivada por la oferta. De hoy en adelante, el crecimiento de la energía solar estará limitado principalmente por lo que pueda salir de las fábricas hacia los mercados.

En esta ‘recortada’ década, que será crítica para la industria solar y la emergencia climática global, este es el panorama que podemos visualizar.

Raúl Asís Monforte González.

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