Construyendo

¿Soplarán vientos de bonanza para la industria de la construcción?

En las bolsas del mundo, los ETF relacionados con la construcción de infraestructura han despertado el apetito de los inversionistas y están generando interesantes tasas de rendimiento.

En Europa, Asia y Estados Unidos se esperan tiempos de bonanza sostenida y duradera en la industria de la construcción. El mundo entero está hambriento de más infraestructura para intentar cerrar la amplia brecha que se ha abierto entre lo que es necesario y lo que realmente se está invirtiendo en este rubro, un verdadero abismo que se calcula alcanzará los 800 trillones de dólares en 2040, situación que ha impuesto un desafío de grandes proporciones para todas las partes interesadas de este sector.

Por supuesto, el desbalance es mayor en los países en desarrollo, especialmente en América Latina. De modo que las oportunidades de crecimiento son aún más claras en estos países, aunque en la misma medida incrementará también la complejidad de los obstáculos que deben resolverse, entre los cuales contar con el financiamiento oportuno y adecuado ocupa uno de los primeros sitios. En las bolsas del mundo, los ETF relacionados con la construcción de infraestructura han despertado el apetito de los inversionistas y están generando interesantes tasas de rendimiento.

La Cámara de la Construcción de Uruguay reportó hace unos días que la industria de la construcción de ese país creció 8.8 por ciento durante el primer semestre de este año, ligando tres trimestres consecutivos con crecimiento, gracias en gran medida a los incentivos a la inversión privada promovidos por el gobierno federal de ese país.

La Cámara Peruana de la Construcción espera cerrar 2021 con un impresionante crecimiento de 30 por ciento.

En Brasil se han combinado favorablemente una serie de factores, como bajas tasas de interés y el mayor deseo por tener una casa propia, motivado por la pandemia, que permitió un incremento de 15 por ciento en las ventas entre enero y septiembre, comparado con el mismo periodo de 2020, según el informe Senior Index, el cual reveló adicionalmente un optimismo del sector para cerrar 2021 con máximos históricos. El índice de crecimiento de puestos de trabajo subió 51.7 puntos en octubre, según una encuesta de la Confederación Nacional de la Industria, y fue así el mejor mes del año.

En México, el valor de la producción de la industria de la construcción, según datos del Inegi, tuvo una caída de 15.57 por ciento de septiembre de 2012 al mismo mes de 2018, año en que inició la actual administración federal; pero de 2018 a 2021 la caída fue de 22.87 por ciento, y eso ya habiendo descontado un crecimiento de 8.95 por ciento en el último año (datos de septiembre de cada año mencionado). Es decir, que la caída ha sido sustancialmente mayor en los últimos tres años, que en todo el sexenio del presidente Peña.

Revertir esta tendencia en México precisa no solamente un golpe de timón disruptivo por parte del gobierno federal, acompañado de un urgente y amplio programa de estímulo a la inversión, sino también la generación de carteras de proyectos ejecutivos bien elaborados, completos, sustentados, robustos y genuinamente bancables, que atraigan de manera natural flujos de financiamiento público y privado.

Raúl Asís Monforte González

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