La Fiesta Está Viva

¿Qué pretexto?

El pasado sábado en la plaza de toros La Florecita se dio la primera novillada del serial Semillero de Ilusiones, con cuatro buenos novilleros y un encierro de ganadería de primera.

Tras 17 meses de inactividad taurina en la zona metropolitana, el pasado sábado en la plaza de toros La Florecita se dio la primera novillada del serial Semillero de Ilusiones, con cuatro buenos novilleros y un encierro de ganadería de primera bajo la promoción de la empresa Feria Toro, que mucho ha hecho por la Fiesta desde su trinchera.

La amarga sorpresa fue ver la pobre entrada en los tendidos, lamentable, atroz e injusta para quienes no han cesado de trabajar en promover esta cultura de la que muchos predicamos vivir bajo sus valores, pero no somos capaces de comprar una entrada y entender que el único estamento de la Fiesta que puede hacerla resurgir, afianzar y darle proyección al futuro es el público y los aficionados.

Olvidémonos del público, vital para generar economía y nuevos aficionados, son quienes con entusiasmo asisten a carteles o fechas emblemáticas, quizá no son de “hueso colorado”, pero gozan de esta cultura, la defienden y ejercen su derecho constitucional para asistir a una corrida de toros; en ellos los que somos aficionados debemos pensar y trabajar en el corto plazo, dejándonos de idioteces como “villamelones” e historias que han dividido y alejado a quien puede interesarle la tauromaquia, pero por la arrogancia y pedantería de los “sabios del toreo”.

Centrémonos en los que somos aficionados, aquí vamos a incluir a todos: toreros, ganaderos, empresarios, prensa, peñas, etcétera, etcétera; tenemos todos los que asumamos esta responsabilidad, que sumarnos al trabajo en promoción, difusión y asistencia a las ferias y plazas de toros. Si por pandemia el aforo es reducido, debemos agotar el boletaje a como dé lugar, y ojo, con todo y eso le puedo casi asegurar que no se ganará dinero. Estamos pasando por un periodo trascendental de nuestra afición. Es hora de dejar de buscar culpables o responsables, que si la empresa, que si el monopolio, que si no dan toros, que si no comunican nada, y los cientos de pretextos que ponemos unos y otros.

La responsabilidad la tenemos todos, carajo, ya me exalté, qué impotencia, asumamos el compromiso de llenar las plazas, de llevar a niños y jóvenes a que disfruten de un espectáculo que nos ha alimentado el alma desde hace años. No seamos egoístas ni mezquinos, asumamos el compromiso de vivir, si alguna cruda lección nos ha dejado esta terrible pandemia es la de aprovechar la vida que en cualquier momento un bicho nos la quita.

Feria Toro ha trabajado intensamente, los protocolos sanitarios son extremos y cumplidos a cabalidad, sin embargo y como era de esperarse, las H. autoridades del municipio de Naucalpan aparecieron a la hora justa del inicio, se imagina usted amigo lector que no lo hicieron para brindar apoyo o ayuda, sino para intentar sobornar a la empresa, que presentó todos los permisos en regla; lejos de dar gusto verlos, sólo podemos pensar mal, en la extorsión, en entorpecer, en nunca ayudar. Al final no pudieron joder y comenzó el festejo con 40 minutos de retraso por estos personajes.

La novillada de Marrón estuvo muy bien presentada, funcionaron tres novillos, incluido el de regalo, y dos fueron muy complicados. César Pacheco, zacatecano que mostró muy buenas condiciones, dio vuelta al ruedo; Alejandro Adame tuvo silencio ante un marrajo, y de no haber fallado con la espada en el de regalo, hubiera tocado pelo; Juan Querencia mostró su gran clase y pinchó para dar vuelta al ruedo; el debutante tlaxcalteca con 16 años, Jesús Sosa, cortó dos orejas, mostrando actitud y capacidad, este hombre es fruto de un gran proyecto de la escuela taurina de Tetla, apoyada por buenos taurinos, a la que se van sumando más ayudas.

Sin pretextos debemos agotar el boletaje el próximo sábado a las 13:00 horas en La Florecita, para ver cuatro novillos de Rancho Seco para Juan Pedro Llaguno, Rodrigo Ortiz “El Pólvora”, José Alberto Ortega y Julián Garibay. Boletos accesibles a la venta en la plaza y la Asociación de Matadores.

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