En petit comité

Cambio en el orden y equilibrio mundial

‘Trump ha sido el único líder de una democracia occidental que ha tenido la valentía y la sensibilidad para iniciar una limpia de los regímenes autoritarios’, explica Óscar Mario Beteta.

En poco más de un año al frente del país más poderoso del mundo, Donald Trump ha cambiado la geopolítica de manera irreversible e irremediable. Se puede o no estar de acuerdo con sus métodos, pero la realidad es innegable.

Un orden internacional que dábamos por sentado se derrumbó y quedó evidenciado como obsoleto luego que Estados Unidos se atreviera a intervenir en naciones extranjeras —primero en Venezuela, luego el amago contra Groenlandia, ahora en Irán y próximamente en Cuba—, dejando claro que no hay nadie que pueda plantarle la cara a esta superpotencia, que en un tris acabó con el mito de un mundo multipolar en el que los países crean bloques de cooperación y colaboración.

Como lo adelantamos en este espacio, con el inevitable cambio de régimen en islamista Irán y el derrocamiento de un asesino fundamentalista como lo fue el ayatola Alí Jameneí, que impuso su reinado durante más de 36 años mediante el terror, el fraude y la violencia, la democracia y el neoliberalismo vuelven a apuntalarse como un camino alternativo y recurrente tras la destrucción, la corrupción y la pobreza que dejan a su paso los improvisados regímenes ligados a la izquierda radical. En este sentido, son pocas las opciones a nivel global en ese espectro político.

Hay que recordar el terror del régimen que se impuso en Irán con la Revolución Islámica. Diversos informes de derechos humanos estiman que más de 30 mil personas fueron ejecutadas durante el periodo de Jameneí, muchas de ellas opositores políticos, activistas o minorías religiosas. Tan solo en 2025 se registraron más de 2 mil 200 ejecuciones, el número anual más alto en 37 años.

La represión no se limitó a las ejecuciones. En 2024, la ONU documentó al menos 901 ejecuciones en un solo año, una de las cifras más altas del planeta, lo que convirtió a Irán en responsable de una gran proporción de las ejecuciones registradas en el mundo.

A esto se suman los miles de muertos durante protestas populares. Las manifestaciones contra el régimen entre 2019 y 2020 dejaron entre 300 y mil 500 manifestantes muertos, mientras que las protestas tras la muerte de Mahsa Amini en 2022 provocaron al menos 551 víctimas fatales por la represión estatal.

Las cárceles iraníes también se convirtieron en símbolo de persecución política. Organizaciones de derechos humanos estiman que miles de opositores, periodistas, activistas y defensores de derechos humanos han pasado por prisiones como Evin, muchas veces tras juicios sumarios o acusaciones de “enemistad contra Dios”.

Ese es el régimen que hoy comienza a derrumbarse. Más allá del debate sobre la legalidad o legitimidad de la intervención de EU, el mensaje geopolítico fue contundente y es que Estados Unidos sigue siendo la única potencia capaz de proyectar fuerza militar a miles de kilómetros de distancia con precisión quirúrgica.

Ninguna otra nación posee una combinación comparable de bombarderos caza furtivos, armamento de penetración profunda, redes de inteligencia y capacidad logística global.

Sin embargo, la historia no termina con las bombas. El conflicto ha escalado con ataques y represalias en toda la región, desde misiles iraníes contra objetivos aliados hasta bombardeos contra infraestructura militar y nuclear.

Las hostilidades han provocado miles de muertos y tensiones en al menos una decena de países del Medio Oriente.

El verdadero desenlace de esta crisis se definirá en la arena política. Si el régimen iraní colapsa o se reforma, el Medio Oriente podría entrar en una nueva etapa de estabilidad. Pero si se radicaliza, el mundo podría presenciar apenas el primer capítulo de un conflicto mucho más largo.

Lo que sí ha quedado claro es que, frente al caos internacional y a la proliferación de regímenes autoritarios, la supremacía militar estadounidense continúa siendo el factor decisivo que define el equilibrio del poder global.

Y después de Irán, ningún gobierno puede seguir ignorándolo. Trump ha sido el único líder de una democracia occidental que ha tenido la valentía y la sensibilidad para iniciar una limpia de los regímenes autoritarios, asesinos, corruptos y represores.

Después de Venezuela, Irán y Cuba, se podrá comenzar a instaurar un nuevo orden mundial en el que cada vez será más difícil que líderes populistas, asesinos y ladrones lleguen al poder a través del engaño, la discordia, el abuso y el uso de la fuerza.

SOTTO VOCE

Acompañada de altos mandos militares en Guerrero, la gobernadora Evelyn Salgado encabezó la ceremonia de destrucción de 232 armas de fuego decomisadas y puestas a disposición de la Secretaría de la Defensa Nacional, acto que reafirma el compromiso institucional por la construcción de la paz en el estado…

Para apoyar a las familias que más lo necesitan, el gobierno de Delfina Gómez abrió el registro del programa Alimentación para el Bienestar, dirigido a mujeres de entre 50 y 64 años. El registro será hasta el 18 de marzo.

Oscar Mario Beteta

Oscar Mario Beteta

Con más de 30 años de presencia y experiencia en medios de comunicación, Óscar Mario Beteta es un conocido periodista y conductor de televisión mexicano.

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