Despertador

La CRE y los falsos debates de la derecha

En las propuestas para la CRE se descalificó parejo, de manera injusta, sin argumentos, pasando por encima de trayectorias, historias y prestigios.

El país camina con tranquilidad y sin sobresaltos por la senda de la transformación. Pasó el 1 de diciembre de 2018, comenzó el nuevo gobierno, llevamos más de 100 días y la catástrofe profetizada por una derecha fantasiosa no sucedió.

El peso ha ganado terreno frente al dólar, la inflación ha bajado, la confianza del consumidor ha subido, el salario mínimo aumentó, la gente está contenta con su gobierno y se siente más feliz, el presidente es de los mejor evaluados a nivel mundial y las instituciones recuperan la estima de la gente.

No somos Venezuela ni Colombia, ni Honduras, ni Siria, ni Afganistán, ni Irak.

Tal vez esta realidad de transformaciones en un clima de estabilidad que vive México es lo que más irrita a los agoreros del desastre. No hay elementos para darle sustento a su discurso crítico. Por eso es que se inventan debates falsos. Uno de ellos es el de la supuesta pretensión reeleccionista que encarna la figura de revocación del mandato, aberración ontológica pues la reelección significa la posibilidad de ampliar el tiempo del mandato y la revocación implica la posibilidad de reducirlo.

Otro debate falso recientemente promovido desde las filas de los conservadores es el relacionado con el perfil de los propuestos para integrar la Comisión Reguladora de Energía (CRE).

A partir de que en las comparecencias uno de los aspirantes a formar parte de este organismo no contestó que era un CEL se desató una campaña contra todos los propuestos. Se descalificó parejo, de manera injusta, sin argumentos, pasando por encima de trayectorias, historias y prestigios.

Así, por ejemplo, sin razón alguna, en el paquete de la descalificación fueron incluidos personajes como Luis Linares Zapata, Norma Leticia Campos, José Alberto Celestinos Isacs y Edmundo Sánchez. A todos ellos se les tildó de ignorantes y hasta, en el colmo de la ofensa, se pretendió imponerles unas orejas de burro.

Sin embargo, no es casual que ellos hayan sido los más votados en la sesión plenaria del Senado en la que se buscó alcanzar las dos terceras partes de votos para su designación.

Por ejemplo, Luis Linares Zapata, es maestro en economía, experto en política petrolera, fue asesor de la Dirección General de Pemex en materia de desarrollo social y también fue asesor de la entonces Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal. Además, jugó un papel muy importante en el debate nacional de 2008 sobre la reforma energética. Es, evidentemente, un perfil idóneo para la CRE.

Norma Leticia Campos, por su parte, es licenciada, maestra y doctora en economía por la UNAM. Su doctorado fue en materia de mercados eléctricos. Es la investigadora de la UNAM más destacada en el tema eléctrico.

José Alberto Celestinos Isacs, es el experto mexicano más reconocido en materia de refinación. Goza de un amplio prestigio en la comunidad petrolera.

Finalmente, Edmundo Sánchez es doctor en economía por la Universidad de Harvard. Sus investigaciones y estudios se han centrado en el tema energético.

Es posible que este cuarteto no guste a quienes se acostumbraron a los perfiles tecnocráticos, forjados al calor de las privatizaciones del sector energético. En efecto, representan una concepción distinta, más cercana al objetivo de rescatar el sector público que a los intereses de los grandes mercados internacionales. Pero esta es la nueva política del gobierno federal y la CRE es un órgano, no sólo del gobierno, sino de la Presidencia misma.

Los perfiles que hoy se proponen para la CRE se ajustan a la estrategia que se ha definido en esta etapa para rescatar Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y expresan conocimiento, preparación y alto nivel.

Las orejas de burro habrá que reservarlas para aquel alto funcionario que nos platicaba de la obra de "José Luis Borgues".

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