Despertador

Mejorar la escuela pública

La Escuela es Nuestra. Mejor Escuela es un programa de mejoramiento material de los inmuebles educativos y también de participación social, de democracia participativa.

Secretario de Gobierno de la CDMX

El gobierno de la Ciudad de México realiza variados programas para fortalecer la escuela pública básica en la capital. Entre estos se encuentran: Mi Beca para Empezar. Bienestar para niñas y niños, los uniformes escolares, los útiles escolares, la protección frente a accidentes escolares y el programa La Escuela es Nuestra. Mejor Escuela.

En estos días de inicio de año, comienza la aplicación de este último. La Escuela es Nuestra. Mejor Escuela, es un programa de mantenimiento escolar con participación social. Tiene aristas muy positivas. Por un lado, permite dar mantenimiento al conjunto de los planteles públicos de preescolar, primaria y secundaria. Pero por otra parte, convoca a la participación de padres y madres de familia en dicho proceso.

Es un programa social de mejoramiento material de los inmuebles educativos, pero es también un programa de participación social, de democracia participativa.

A través de este instrumento, todas las comunidades de padres y madres de familia, alrededor de cuatro mil, reciben un recurso público para dar mantenimiento a los edificios escolares.

No es el gobierno el que decide que obra realizar en el plantel. Es la comunidad de padres y madres de familia la que define que modificaciones y mejoras se harán.

Estos tienen una multiplicidad de opciones. Pueden impermeabilizar las azoteas de los edificios escolares, cambiar los muebles de los baños, renovar los pisos, pintar la escuela, poner una nueva bomba de agua, colocar pizarrones modernos, cambiar el mobiliario, etcétera. En todo caso, padres y madres de familia deciden.

La asamblea de padres y madres de familia eligen un Comité de Administración, que recibe el dinero, ejerce los recursos y ejecuta las obras; y un Comité de Vigilancia que observa el buen desempeño del Comité de Administración.

Es un programa que mejora las condiciones materiales de estudio y con ello posibilita la elevación del nivel académico de los alumnos.

Pero es también un programa de democracia participativa. La democracia no es sólo ir a las urnas a elegir representantes cada tres años. La democracia es también decidir cotidianamente sobre los temas de interés social, es intervenir en cualquier momento en los asuntos públicos.

Cuando padres y madres de familia votan para decidir que obra estarán realizando en el plantel, están ejerciendo la democracia. Cuando eligen a comités que ejecutan recursos y que vigilen que  lo hagan con honradez, están ejerciendo la democracia.

Este tipo de experiencias traslada el gobierno hacia abajo, hacia las comunidades. Cada Comité de Administración es como un pequeño gobierno. Así como el gobierno de la Ciudad cuenta con un presupuesto, cada una de las comunidades de padres y madres de familia cuenta también con su presupuesto público.

Esto último revela, a su vez, un elemento positivo más de este programa: las comunidades de padres y madres de familia pueden planear a largo plazo las mejoras de sus planteles. El recurso que reciben no es excepcional, no es para una sola vez. Año tras año, desde 2019, cada una de las casi cuatro mil comunidades escolares de preescolar, primaria o secundaria públicas, recibe su presupuesto para realizar este programa de mejoras. En 2022 lo están recibiendo en estos días. Y por cierto, aumentó. En 2021 el presupuesto global del programa para todos los planteles de la Ciudad rebasó los 232 millones de pesos. Para el 2022 ascendió a 350 millones.

Todo lo anterior indica que se han realizado alrededor de 10 mil ejercicios de este tipo en la capital entre 2019 y 2021. Y el resultado ha sido la administración honrada y eficaz de los recursos públicos por parte de padres y madres de familia. La democracia participativa y de base sí funciona y funciona bien.

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