Política para A’Mar

Quieren restringir al Movimiento del Sombrero

El Congreso de Michoacán prohibe a los independientes competir como un mismo frente y frena la evolución natural de la sociedad.

Un movimiento político se define por reunir a personas en torno a una misma causa. Su auge es natural en cualquier sociedad e, incluso, demuestra su evolución. Sin embargo, el pasado 27 de mayo, el Congreso de Michoacán decretó su prohibición.

Con 34 votos a favor de los 40 que integran el pleno – con solo tres en contra –, aprobó una reforma al Código Electoral del estado que reúne, en un mismo paquete, medidas difícilmente objetables – vetar las candidaturas de deudores alimentarios y de sentenciados por violencia de género, o blindar las casillas frente a la injerencia del crimen organizado – e incluye entre ellas otra bastante polémica: impedir a las candidaturas independientes agruparse, coordinarse y compartir lemas y símbolos. Justamente lo que se ha ido construyendo con el “Movimiento del Sombrero”.

Recordaremos que éste surge con Carlos Manzo, con el eje central de: combate frontal frente al crimen organizado y política ciudadana por vía independiente, al margen de los partidos. Se consolidó en junio de 2024, cuando ganó cuatro cargos de elección popular en Michoacán: Manzo se convirtió en el primer alcalde independiente de Uruapan; Guadalupe Mendoza llegó a una diputación federal y lograron dos diputaciones locales. Tras el asesinato de Carlos Manzo, el 1 de noviembre de 2025, el movimiento adquirió notoriedad nacional y, ahora, la reforma aprobada en el Congreso de Michoacán, lo quiere frenar.

Mediante los cambios aprobados al artículo 160, ordena que las campañas independientes sean “estrictamente individuales y autónomas”, vetando los actos coordinados, la propaganda compartida y cualquier estrategia conjunta que genere la percepción de un mismo frente. A eso se suma el artículo 171 Bis, que restringe el uso de signos distintivos y de marcas registradas en la propaganda; que pega directamente, pues el nombre del “Movimiento del Sombrero” y del propio Carlos Manzo fueron inscritos como marcas y, por lo tanto, su uso en la contienda quedaría vetado.

La norma advierte, además que cualquier semejanza gráfica capaz de inducir al elector a vincular candidaturas distintas, será causa de responsabilidad administrativa y posible cancelación del registro. En pocas palabras: si dos o más aspirantes independientes coinciden en agenda, se reúnen, marchan juntos o aparecen bajo la misma insignia, arriesgan que la autoridad les niegue o les cancele la candidatura por “simular” una alianza que la ley reserva, exclusivamente, a los partidos políticos. El acto más elemental de cualquier movimiento – juntarse –, se vuelve, para el independiente, materia de sanción.

El diputado local morenista Juan Carlos Barragán, principal arquitecto del dictamen, dijo: “dos candidatos podrán coincidir en todo, pero no podrán ir con el mismo sombrero, la misma insignia”. Su argumento de fondo es que no se quiere a “partidos disfrazados” y que quien se dice independiente, no puede actuar como partido “por debajo de la mesa”. Todo esto lejos de lo dice la Constitución: el artículo 9 protege la libertad de reunirse y asociarse pacíficamente por cualquier fin lícito, mientras que el 35 reconoce el derecho de la ciudadanía a asociarse individual y libremente para tomar parte, de forma pacífica, en los asuntos políticos del país. Movimiento Ciudadano y Grecia Quiroz – viuda de Manzo y hoy alcaldesa de Uruapan – anunciaron acciones legales contra la reforma. Será el tribunal quien tenga la última palabra.

Además, se suma un contraste con la Reforma Electoral que había pronunciado la presidenta Sheinbaum en agosto de 2025, ante la cual se había cuestionado: “¿Por qué cada seis años tiene que abrirse un nuevo partido? Puede abrirse antes"; pero su reforma federal fue rechazada en San Lázaro y los plazos siguen intactos: la próxima ventana nacional se abre hasta 2031 y en Michoacán hasta 2030.

La “alternativa” oficial del grupo de legisladores que defienden esta reforma, es que, si un movimiento quiere competir como partido, se convierta en partido. Sin embargo, incluso si éste lo buscara, es imposible por ahora. Y con eso, se busca poner freno a la evolución natural de la sociedad michoacana.

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