menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

Depresión

COMPARTIR

···
menu-trigger

Depresión

07/09/2020
Actualización 07/09/2020 - 10:34

Fuera de la Caja se ha concentrado en temas económicos desde hace algún tiempo. No es que no se preste atención a la manera como el gobierno intenta destruir a sus críticos, sea inventando sanciones contra Nexos (y Cal y Arena), o desacreditando el trabajo de Carlos Loret, o simplemente insultando de forma genérica. Tampoco es que no queramos comentar acerca de la insidia detrás de la publicación del financiamiento entre fundaciones privadas internacionales y locales. O al respecto del proceso electoral, ya en curso, que incluye nuevos partidos. Sin embargo, el tema económico tiene una importancia creciente en estas semanas y meses, y es ahí en donde esta columna puede ser más útil a los lectores.

Mañana, por ejemplo, el gobierno presentará su Paquete Económico para 2021, y será necesario analizarlo con detalle. En la semana, además, estaremos recibiendo datos oficiales del desempeño de la economía en julio, monitoreando el comportamiento de los mercados internacionales (que se ajustaron desde el jueves) y revisando pronósticos de otras economías frente a la elección estadounidense, la extensión de la pandemia y el nuevo año.

Permítame entonces informarle desde ahora que la recuperación económica que muchos esperaban ver ya en camino, no es tal. Los datos que tenemos de julio y agosto, todos preliminares y parciales, apuntan a que estamos estacionados en una contracción anual de entre -12 y -14 por ciento. Sin duda, el peor momento fue mayo, como todos sabemos, pero eso no significa que una vez cruzándolo, todo lo demás sea crecimiento. No es así.

Puede ser que el Presidente siga comparando todo con mayo, para ver crecimiento de 8 por ciento, así como comparó en su informe el precio de la mezcla mexicana de petróleo con el extrañísimo dato de un solo día de junio, para decir que había crecido de cero a 40 dólares. Semejante tontería es inconcebible en un informe presidencial, pero ya ve cómo están las cosas.

En la industria, aunque la producción de automóviles creció en julio, aparentemente por inventarios en proceso, en agosto tiene una caída de -13 por ciento. En camiones, el último dato que tenemos, de julio, es una caída en producción de -68 por ciento, y en ventas acumuladas anuales, de -40 por ciento. Esto apunta a que la inversión durante ese mes no fue muy buena, de forma que tampoco podemos esperar que la construcción haya mejorado mucho. Lo sabremos este viernes. Finalmente, en el sector secundario tenemos una caída en producción de petróleo, consumo de combustibles, y de energía eléctrica, que por cierto se profundizan en agosto.

En los servicios es poco lo que podemos adelantar, pero la caída en términos reales de ventas en ANTAD fue de -10 por ciento para tiendas totales en julio, y la ocupación hotelera (según datos de Sectur) estuvo en -78 por ciento en el mes, que se compara favorablemente con el -90 por ciento de junio, pero sigue siendo una tragedia. Los indicadores de movilidad que publica Google muestran crecimiento en la asistencia a tiendas, pero todavía en -20 por ciento. En transporte y asistencia a lugares de trabajo estamos en -40 por ciento y -30 por ciento.

Como veíamos el viernes, esta crisis es de arenas movedizas, más que de precipicio, y es sólo lentamente que se percibe el tamaño del problema. Algunos lectores me comentaban, con respecto a ese texto, cómo empresas que habían aguantado todo el segundo trimestre esperando recuperarse en estos días, estaban cayendo en cuenta de la duración del estancamiento, que les hace imposible continuar.

En otras partes del mundo, esto también está ocurriendo, y en parte se ha reflejado en el ajuste de las bolsas al cierre de la semana pasada. No es que tengamos una recesión en forma de 'W', sino una depresión que parece haber borrado una parte no menor de la generación de valor agregado en el mundo. Seguiremos.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.