Fuera de la Caja

No entienden

Los márgenes se estrechan, el T-MEC acecha, y mientras el gobierno compra el tren de Toluca, gasto innecesario. No están entendiendo nada, según parece.

Comentábamos el miércoles acerca del dato oportuno de actividad económica publicado por INEGI hace una semana, enfatizando las dificultades que tiene el instituto para este tipo de información, debido a la gran variabilidad que hemos visto en la economía. La causa, decíamos, son decisiones políticas con un gran impacto, como fue la compra de votos en 2024 vía “política social” acá en México, o la danza arancelaria de Trump, que alteró mucho las decisiones de compra de las empresas estadounidenses, lo que se reflejó en variaciones muy importantes en nuestro comercio exterior.

El viernes ya se publicó la actividad económica a febrero, y efectivamente no coincidió con el dato oportuno. Se esperaba un crecimiento de 0.3% contra febrero de 2025, y resultó una caída de ese mismo tamaño: -0.3%. Esto debido a que los servicios mostraron mucha menos fortaleza. En lugar de crecer 0.9%, como decía la estimación oportuna, crecieron apenas 0.2%, también contra febrero del año pasado.

La debilidad es general, o casi. Sólo dos actividades tuvieron una mejor dinámica en febrero, comparando con el mes previo: servicios inmobiliarios y servicios de salud. Estos últimos, producto del desastre de la salud pública, que obliga a los hogares a pagarse sus tratamientos y medicinas, de manera que se trata de una mala noticia. Las demás actividades mostraron debilidad creciente.

Considerando los dos primeros meses del año, lo único que crece fuerte al interior de los servicios es precisamente el gasto privado en salud (4%), que decíamos que es una desgracia. Fuera de eso, hay todavía algo de dinámica en el comercio al menudeo (2%), servicios financieros y actividades de gobierno (1.6%), y servicios inmobiliarios y servicios educativos, ambos con crecimiento de 1% para esos dos meses. Lo demás está estancado, o en franca contracción, como es el caso de servicios de esparcimiento, que cae -3.7%, o turismo (hospedaje y alimentos), con una contracción de -2.3%. A pocas semanas del inicio del Mundial, lo que ocurre con estas dos actividades no se ve bien.

En la estimación oportuna, INEGI espera para marzo una actividad en servicios prácticamente sin cambio, aunque al comparar con marzo de 2025 habría un pequeño incremento en el crecimiento. Si es así, entonces tendremos el peor primer trimestre para los servicios en muchos años, con la obvia excepción de 2020, cuando el confinamiento derrumbó la economía. Cabe mencionar que en marzo ya debe haber un impacto de la guerra en Irán, aunque tal vez haya sido todavía ligero. Con lo que sabemos, se puede esperar un crecimiento de 0.5% en el primer trimestre, para los servicios, que nos daría un crecimiento de la economía de cero.

Este Día del Niño, INEGI nos dará de regalo la estimación oportuna del PIB que, por ser trimestral, ha resultado mejor que las estimaciones oportunas mensuales, mucho más volátiles por lo comentado al inicio. Si se confirma en esa estimación el estancamiento que hemos descrito, entonces la posibilidad de alcanzar los pronósticos que hasta ahora tienen los especialistas se reduce. Los datos de alta frecuencia que publica BBVA, que han mostrado un desplome desde inicios de año, son francamente espantosos para lo que va de abril. En la próxima semana conoceremos las percepciones de empresarios y consumidores, correspondientes a este mes que está por terminar, y veremos si se confirma esta tendencia.

Si llegar al 1.5% que los especialistas encuestados por Banxico veían posible al inicio de abril se ve ahora difícil, el 2.3% de Hacienda ni mencionarlo. También el jueves conoceremos datos de finanzas públicas, que ya incluirán ese impacto de la guerra en Irán. Los márgenes se estrechan, el T-MEC acecha, y mientras el gobierno compra el tren de Toluca, gasto innecesario. No están entendiendo nada, según parece.

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