Jet Lag

Resurgimiento del turismo en Yucatán

Quienes saben del tema prevén que haya pronto un ‘boom’ turístico tras el tiempo de encierro. ¿Qué cambiará para esta actividad? Sobre esto reflexiona Luis Herrera Albertos.

Estamos en la etapa final de la pandemia, antes del resurgimiento del turismo a escala global. Muchos touroperadores pronostican, no sabemos si con ingenuidad, que durante el segundo semestre de este año tendremos un “boom” turístico derivado de año y medio de encierro.

Pongamos que ese pronóstico es cierto; que hacia finales de 2021 tendremos indicadores claros de recuperación. La pregunta que surge es: ¿Regresará el turismo como lo conocíamos, o habrá la pandemia reconfigurado para entonces la actividad?

Basado en las grandes concentraciones de turistas que vemos en destinos de playa como Acapulco y Cancún, aún mientras la pandemia no está controlada, auguramos que el turismo de masas se mantendrá. Todo parece indicar que conforme la vacunación vaya abarcando mayores grupos etarios, los vacacionistas olvidarán las restricciones de distanciamiento y viajarán a los destinos que les sean atractivos, sin importar las aglomeraciones. Aun así, es posible que algunas conductas hayan cambiado.

Pronósticos post pandemia

1. Los viajeros serán más conscientes con las medidas sanitarias y escogerán destinos que provean confiabilidad en sus prestadores de servicios. Tendrán más éxito los hoteles, transportistas, restaurantes y guías que cuenten con certificaciones y cumplan con las medidas de sanidad. La seguridad biosanitaria es algo que llegó para quedarse.

2. El turismo de pequeña escala crecerá de forma significativa. Aquí podemos agrupar los viajes privados o en grupos pequeños, las visitas a comunidades rurales, el turismo de aventura y al aire libre.

3. El segmento de viajes de negocios se reducirá. Muchos viajeros individuales de negocios sustituirán viajes por videoconferencias. Las empresas se han dado cuenta que viajar no siempre es indispensable para llevar a cabo una entrevista o entregar un reporte ejecutivo.

4. El contexto del turismo MICE (reuniones, incentivos, convenciones y exposiciones), va a seguir afectado por lo menos doce meses más. Este segmento del turismo se programa con mucho tiempo de anticipación y hasta ahora, los organizadores de eventos no se han decidido de manera contundente a organizar reuniones presenciales. Solo el sub segmento de los incentivos tendrá más rápida recuperación.

Oportunidad para consolidar la vocación turística de Yucatán

Yucatán se ofertaba como un destino múltiple desde antes de la pandemia. Por un lado, es positivo que un destino tenga una gran oferta de actividades, de restaurantes y una amplia gama de hospedaje. Por otro lado, también es importante que en la mente de los futuros viajeros haya claridad de los tres o cuatro tipos de turismo que definen a la ciudad que visitarán.

Yucatán cuenta con infraestructura y atractivos para consolidar su vocación turística en los siguientes nichos:

a) Cultural y gastronómico

b) Aventura y naturaleza

c) Bodas destino

d) Turismo de reuniones

Centro de Convenciones Siglo XXI

El gobernador Mauricio Vila convirtió el Siglo XXI en hospital. Ya es hora de que el recinto regrese a su objetivo original: el más grande centro de exposiciones y convenciones del sureste del país.

Entiendo las razones del gobernador. No quiere, al quitar todas las camas del hospital temporal, disparar el porcentaje de ocupación de camas. Pero la industria de reuniones no puede esperar más. El turismo es una actividad económica basada en el manejo de la percepción. Mientras el Siglo XXI permanezca cerrado, la señal es que Yucatán no está listo aun, y los organizadores de eventos no programarán nada en los siguientes doce meses.

Si queremos que el turismo de reuniones se reactive para inicios del 2022, el centro de convenciones, Yucatán Siglo XXI, debe reabrir ya.

Aeropuerto internacional de Mérida

Esta semana se reavivó la polémica sobre la construcción de un nuevo aeropuerto en Mérida. La realidad es que el actual funciona perfectamente y acaba de tener una ampliación que le permitirá operar por los próximos doce años. Su desventaja es que está en medio de la ciudad y su superficie ha acentuado la división social y económica de sus habitantes, a un lado y otro de la terminal aérea.

Un nuevo aeropuerto en la periferia le regalaría a la ciudad un amplio terreno que podría reducir las marcadas desigualdades de la urbe. Pero habría que preguntarse si una inversión de esas dimensiones es lo que la ciudad necesita para subsanar esa desigualdad.

Desafortunadamente, que la obra se justifique o no, es relativamente irrelevante. Lo que mueve estas decisiones son intereses políticos y razones económicas que no siempre están a la vista de la sociedad. Pronto sabremos hacia dónde va esa historia.

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