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Efecto dominó: del regreso a clases al retorno laboral de las mujeres

La presencia de menores en el hogar y la atención que requieren complican el retorno de aquellos grupos a los que se les ha asignado el rol de cuidadoras del hogar.

La jornada de vacunación de maestros ha sido criticada en algunos círculos por considerarse como no prioritaria y se ha propuesto vacunar primero a otros grupos. Sin embargo, esta estrategia tendrá efectos muy positivos en el empleo, en especial para las mujeres.

Al inicio de la pandemia con las medidas de confinamiento, la caída anual de la Población Económicamente Activa (PEA) tanto de hombres y mujeres fue similar. Durante abril y mayo de 2020 el número de hombres y mujeres que se encontraban en el mercado laboral registró caídas de alrededor del 20 por ciento; pero a partir de julio, mes en que inició la recuperación, el empleo para las mujeres se fue rezagando. Para marzo de 2021, el número de hombres que trabajan o buscan empleo se ha recuperado casi en su totalidad, mientras que el de las mujeres aún se encuentra 6.0 por ciento por debajo de los niveles pre-pandemia. La PEA nos indica que las mujeres que se encuentran rezagadas no sólo no tienen empleo, sino que tampoco pueden salir a buscarlo.

Las tareas del hogar y de cuidados, especialmente de niños menores, podrían explicar la baja reincorporación de mujeres al mercado laboral. El cierre de las escuelas y guarderías, debido a las medidas de confinamiento, les impuso mayores restricciones para retornar a sus centros de trabajo, o incluso para poder continuar con su trabajo desde casa.

Retomando la información publicada en el informe mensual de mayo de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos, en abril de 2020 la PEA de las familias con niños pequeños tuvo una caída de 26 por ciento con respecto al mes anterior, mientras que para familias sin niños cayó 15 por ciento. Para el mes de febrero de este año, la PEA de las familias sin niños ya se ha recuperado, mientras que para las familias con niños aún está rezagada 6.0 por ciento respecto a su valor prepandemia. Estos datos sugieren que la presencia de menores en el hogar y la atención que requieren complican el retorno de aquellos grupos a los que se les ha asignado el rol de cuidadoras del hogar.

Por otro lado, si sólo analizamos por género el comportamiento de la PEA para los hogares con niños; encontramos que el retorno se ha rezagado aún más para las mujeres en este grupo. La PEA para las mujeres que viven en hogares con niños cayó en 28 por ciento al inicio de la pandemia, mientras que para los hombres lo hizo en 25 por ciento. A la fecha, el empleo de los hombres sólo se encuentra rezagado 3.0 por ciento respecto a los niveles prepandemia, mientras que el empleo de las mujeres lo está en 10 por ciento.

La falta de empleo vulnera los derechos de las mujeres, ya que reduce su principal fuente de ingreso y su autonomía. Estudios de la CEPAL (2021) muestran que la reducción del ingreso de las mujeres ha contribuido a una menor participación en la toma de decisiones del hogar. Además, entre más tiempo están fuera del mercado laboral, más difícil les resultará regresar a trabajar, aumentando así la probabilidad de laborar en la informalidad. Por tanto, la falta de guarderías y escuelas tienen efectos negativos en el corto y largo plazos.

Dada esta evidencia, se puede suponer que el regreso a clases tendrá un efecto positivo en el retorno laboral de las mujeres. La estrategia de vacunación de maestros en todo el país mitigará el efecto negativo en el empleo femenino. Potencialmente esta política podría reintegrar al mercado de trabajo a alrededor de 1.2 millones de mujeres, reduciendo así los efectos adversos que la pandemia tuvo sobre sus ingresos, pero también potenciando el crecimiento económico de las actividades más feminizadas del país, como el comercio, la industria textil, el turismo y el trabajo del hogar.

Aún falta para una recuperación total de la economía, y para recuperar los niveles de vida que los hogares tenían antes de la pandemia. Tanto el ingreso, como el respeto a los derechos laborales serán clave para que se regrese al camino de reducción de la pobreza y desigualdad. Conforme se vuelva a la normalidad, se tendrá que pensar en alternativas además de estas políticas públicas para recuperar las pérdidas en el ámbito laboral para las mujeres durante esta pandemia.

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