Sobremesa

Los fifís invadieron Campo Marte

Les cuento que allí en el terruño militar, donde antes convivían empresarios y políticos, este año faltó ver en los asientos VIP a políticos, gobernadores y senadores.

Hoy les traigo los pormenores de la cuarta edición del Longines Global Champions en el Campo Marte. De entrada, les cuento que allí en el terruño militar, donde antes convivían empresarios y políticos en la 'Fórmula 1 de la equitación', este año faltó ver en los asientos VIP a políticos, gobernadores y senadores, en resumen, los fifís se quedaron solos.

Lo mejor del evento fue que después de tantas malas noticias, México mandó un supermensaje al mundo, pues, además de un torneo impecable, el show de las catrinas y los alebrijes, nuestras tradiciones, fue parte del espectáculo. Además de nuestros jinetes, orgullos nacionales como Lorenza O'Farrill, Antonio Chedraui, Eugenio Garza, Antonio Maurer, Federico Fernández, Enrique Gonzalez y Eugenio Garza, también estuvieron, imagínense, 25 de los 30 jinetes más 'tú las traes' del mundo, así como Athina Onassis, generando una cobertura espectacular en el mundo.

Vale la pena destacar la visión de nuestra jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ya que, gracias a ella y a Paola Félix, directora del Fondo Mixto de Promoción Turística de la CDMX, este evento de clase mundial se logró llevar a cabo, porque el secretario Torruco, cosa rarísima, les dio la espalda con el patrocinio que años anteriores les daba el CPTM.

El rockstar del evento, sin temor a equivocarme, fue el mismísimo secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, invitado por Juan Manuel Cosío, presidente de la Federación Ecuestre de México y quien no sólo no borró la sonrisa durante el evento del sábado, sino que fue de lo más amable y sencillo.

El binomio fue perfecto

Cometiendo una pequeña indiscreción, les puedo platicar que logré escuchar cuando Fran Pasquel, director de GNP México Jumping y organizador del evento, le dijo: "Mi general, me preguntaron en una entrevista que si hay una buena relación, y les contesté que hay una muy buena relación con la Defensa, porque somos gente de a caballo". Acto seguido, no sólo asintió el general, sino que agregó: "No sólo yo, sino todo mi gabinete".

Entre los VIP anótense de entrada a Marta Ortega, la hija de Amancio, dueño de Inditex; así como a Andrea y Alejandro Legorreta y a su suegro, Roberto Hernández; Eduardo Sánchez Navarro, Carlos Hank con su esposa, Iveth Lagos; obvio, Gustavo Gutiérrez, de Broxel, quien es uno de los patrocinadores; el Chato Arroyo también se dejó ver luciendo sus zapatos con el año de su nacimiento. Blanca Labastida se veía muy bien y elegante, y más cuando sonreía al escuchar cómo quieren y respetan propios y extraños a su hijo Andrés, el 'Capitán Galán' Conesa, de Aeroméxico. El palco de Banorte no sólo fue el más grande, sino el mejor ubicado, y tanto Carla Juan Chelala como Miguel Ángel Gómez cuidaron que sus invitados se la pasaran de lujo y lo lograron. Ahí pude saludar desde a Oriol Bosch, director de la BMV, así como a Jorge Nicolín y Paty Armendáriz, entre muchos otros. Otro stand muy visitado fue el de Tamaulipas, de Francisco García Cabeza de Vaca, donde hubo degustación de comida, mezcal y tequila, con el fin de impulsar el turismo en su estado.

Los que creo que mejor se la pasaron fueron los Goñi, Daniel e Isabel. Resulta que su hijo Alejo, desde hace tres años, decidió incursionar en un negocio muy mexicano creando hebillas, mancuernillas y botones. Sus diseños son exclusivos en plata y oro, con trabajos en filigrana o 100 por ciento artesanales. Obvio, puso un stand, pero esta no es la nota, sino que gracias a su página en Instagram @casagoni, Tom Ford lo buscó y le pidió un cinturón con sus hebillas para su mujer Rita Wilson, quien lo lucirá ni más ni menos que en el próximo festival de música Coachella. Por cierto, en junio, en Saks montará una superexposición para el Día del Padre. ¿De dónde sacó esta pasión? De su madre Isabel, quien me aseguró: "México es lo más lindo que hay en el mundo. Por lo que siempre procuré inculcarles ese amor y que vistiéramos el traje de charro y Adelita perfectos".

Para los grillos, les informó que Poncho Romo no asistió.

Hay que reconocer que se extrañó ver los abrazos riñoneros y las palmadas entre empresarios y políticos, dejando una especie de silencio extraño… a los fifís de la 'mafia del poder' se los había tragado la tierra.

Ojalá recapaciten y luchen por recuperar la Fórmula 1.

Nos volvemos a leer el lunes 29.

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