Claudia, Andrés y la inmovilidad
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Claudia, Andrés y la inmovilidad

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Claudia, Andrés y la inmovilidad

06/09/2019

No me lo va a creer, pero como si fuera Big Brother, el gobierno de la CDMX de última hora decidió posponer el acto de apertura de ofertas económicas para el Cablebús de Iztapalapa. ¿Será acaso porque una de las tres empresas no la entregó y la quieren proteger?

En esta ciudad inmovilizada por la falta de decisiones o decisiones mal tomadas, éste no es el único caso. Súmele también el tema de las bicicletas sin anclaje y patines eléctricos, a los que el gobierno de la Sheinbaum llamó suntuosamente Sistemas de Transporte Individual Sustentable (SiTis).

Todo empezó cuando al secretario de Movilidad, Andrés Lajous, se le ocurrió llevar a cabo un proceso de adjudicación de SiTis utilizando quesque un ‘novedosísimo’ sistema de subasta, tan nuevo que ¡nadie en el mundo lo ha utilizado para estos casos! De hecho, todas las empresas del sector protestaron argumentando, ojo aquí está el meollo, que no había certeza jurídica, que no era un sistema probado, que habían muchos huecos legales, que no tenía base en legislación alguna o que había sido validado por alguna instancia independiente, además de que no fomentaba la competencia. ¡Quihúboles!

Pero fiel al estilo de la 4T de no los oigo ni los veo, Andrés Lajous, pues NO escuchó razones y decidió mantenerlo.

Por parte de las bicicletas sin anclaje primero se la adjudicaron a Dezba, Jump y Mobike, pero Mobike –la pionera de este esquema– no pagó y esas 2 mil 400 bicis que le asignaron tuvieron que ir a segunda vuelta. En esta etapa ganaron Dezba y Motum, pero esta última empresa también decidió no pagar por no encontrar condiciones y, ¿qué pasó con la Semovi? Aplicó la de “calladito me veo más bonito” y NO informó el resultado de este fracaso, perdón, proceso. Por cierto, las dos mil bicicletas que dejó Motum no han podido ser asignadas.

En el caso de las scooters, fueron asignados a Grin –que fue la primera empresa que se amparó contra el gobierno y quien retiró hace unas semanas sus patines porque se los estaban robando- y a Lime, que decidió no pagar por considerar que no había ninguna certeza jurídica en el proceso. Entonces vino una segunda vuelta para asignar los patines que dejó Lime, asignándoseles a Bird –la cual también buscó un amparo-, y a Jump. En el camino quedaron las empresas Ufo, Bunny, Easy Taxi, Cabify, Helbiz y One.

Así las cosas, –dirían mis compañeros en W radio, Gaby Warketin y Javier Risco, no pude aguantarme el comercial jajajaja– y por si no fuera suficiente, qué tal las manifestaciones de los transportistas que amagan con regresar y nuevamente inmovilizarnos después del puente. Es decir, la Secretaría de Movilidad mantiene inmovilizada a la CDMX.

Qué les cuento, que el obispo emérito de la diócesis de Ecatepec, Onésimo Cepeda, fue visto por los cielos, pero no, NO piense mal, digo en los cielos porque lo sacaron en la pantalla principal del estadio de los Dodgers, en Los Ángeles. El partido que tuvo a bien disfrutar el miércoles pasado fue el Dodgers vs. Rockies, y sólo por no dejarlos con la duda y el morbo de si les trajo buenas vibras o los saló, les cuento que su equipo, los Dodgers, ganó.

Como se los informé el miércoles pasado, ya no sólo tienen orden de aprehensión Gonzalo Gil, José Antonio Cañedo y Miguel Ángel Villegas, sino que la Interpol anda tras ellos. A las autoridades y a la Interpol les puedo confirmar que mis informantes vieron a Gonzalo Gil el jueves 29 de agosto cenando en el restaurante “mega tú las traes” de Miami, Milos. Compartió la mesa con dos cuates jóvenes súper quitado de la pena; claro, no sabía lo de la ficha roja. Por cierto, ¿seguirá el síndico de la quiebra de la petrolera, Fernando Pérez Correa, haciendo el caldo gordo al ahora prófugo de la Interpol?

Ah, el miércoles, pero en Twitter, fui la primera en informarles que Alonso del Val, director jurídico de Oro Negro, se entregó para cooperar con las investigaciones y limpiar su nombre de su familia. Tras leer parte de sus declaraciones surge la duda, ¿por qué o para qué mentiría Gonzalo al decir que había todo un complot en su contra para hundir a Oro Negro? Continuará…

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.