Mónica Soto y Guadalupe Taddei son cómplices desde antes de llegar a la cima del INE y del TEPJF, respectivamente, y, como se dice, amistades que no se reflejan en la nómina o que no producen negocios no sirven.
Sí se identifican por ser de occidente y por vínculos políticos con personas afines, pero especialmente por hacer “bisnes”.
El personaje que impulsó a Mónica Soto es Leonel Cota, exgobernador de BCS y actual subsecretario de Agricultura, apadrinándola con la gente del “Movimiento de AMLO”. Además, súmele el respaldo de su góber actual, Víctor Castro, y de su mentor político Sergio “Gutierritos” Luna, esposo de Dato Protegido.
Mientras que Guadalupe Taddei (la consejera electoral por tómbola en 2023), colocada para borrar del INE todo lo que olía a Lorenzo Córdova y a legalidad, ha gozado del completo respaldo del polémico Alfonso Durazo, quien responde a Palenque directamente y quien está llamado a ser el Genaro García Luna de AMLO. La familia Taddei está no solo en la nómina del gobierno de Sonora y del gobierno federal, sino también en los jugosos contratos de insumos del INE.
Tan solo habrá que seguir la pista a los materiales electorales para la elección judicial de 2025. El TEPJF de Mónica Soto participó de ese cochupo porque se coordinaron, y Taddei les envió de último minuto el diseño de las boletas para su aprobación; y los magistrados, los aliados, validaron lo enviado sin chistar ni hacerles modificaciones. ¡Quihúboles!
Esas boletas eran un periódico de nombres y era imposible que alguien las entendiera, pero las avaló el TEPJF y, con ello, también el desperdicio de boletas electorales más grande de la historia: más de 70 millones de juegos de boletas a la basura. Solo acudieron 12 millones de mexicanos a votar e hicieron 90 millones de juegos de boletas, como si fuera a votar 100% del padrón.
Negocio redondo de la ‘4T’ e intermediarios
A propósito de 2028, la jugada se repetirá y, naturalmente, volverán a encontrar beneficios Taddei y Soto con sus felipes en minúsculas; seguramente jalarán el voto de Claudia Valle y hasta el de Gilberto Bátiz. El mecanismo será el mismo: el INE les mandará el diseño de las boletas de la elección judicial a última hora y aquellos lo aprobarán fast track, sin cambios, para no detener la redituable elaboración, con carácter de urgencia, los millones de juegos de boletas para la elección judicial. El gran negocio: la impresión de millones de boletas electorales a sobreprecio, faltaba más.
La Soto y la Taddei infiltraron las instituciones electorales con sus incondicionales.
En Sala Regional Guadalajara del TEPJF pusieron de presidenta a Rebeca Barrera Amador y, sus compañeros del pleno: Irina Graciela Cervantes Bravo, y ratificaron a Sergio Arturo Guerrero Olvera.
Las primeras, incondicionales de Mónica Soto, sus excolaboradoras directas, y el hombre, un activo del TEPJF cercano a los felipes.
¿Cómo llevaron a esos perfiles a las urnas en la elección judicial de 2025? Hicieron cabildeo, especialmente en el Congreso y con Morena, directamente con Citlalli Hernández. Increíble, ¡los acordeones del bienestar funcionaron! ¡Suertudos!
Solo en la Sala Monterrey toparon con pared. Ahí querían sostener a Ernesto Camacho para dejarlo como sucesor de Claudia Valle Aguilasocho (la nueva magistrada de Sala Superior).
Pero les ganaron la partida las gobernadoras panistas de Aguascalientes y Guanajuato, quienes, junto con los gobernadores de Coahuila y SLP, realizaron gran movilización y pusieron a los nuevos magistrados de la Sala Monterrey.
La reciente elección de Coahuila, conocida como el “Coahuilazo” de Alito Moreno, mostrará que el gobierno federal y el partido oficial no confían en las instancias locales electorales. Así que irán directamente a la Sala Superior, en donde Mónica Soto y “los felipes” siguen mandando.
Ahí se pueden producir decisiones absurdas, como la exoneración de Pío López Obrador, cuyo abogado, Salvador Nava Gomar, fue a la vez el abogado de la ahora presidenta Claudia Sheinbaum para todos los asuntos de la elección presidencial.
Piquete a su café
En los chats de los despachos electorales se dice que la presidencia de Mónica Soto, mediante el golpe de Estado a Reyes Rodríguez Mondragón al comienzo de 2024, se orquestó con la suma de acuerdos en el Senado de Adán Augusto López y el ala disidente del TEPJF que presidía Reyes Mondragón (los tres magistrados ambiciosos), y también como testigo de parte de la candidata presidencial, el abogado Salvador Nava Gomar (exmagistrado del TEPJF de 2006 a 2016).
Redoble de tambores
El acuerdo en favor de Mónica Soto fue como carambola de tres bandas: para garantizar la normalidad electoral del triunfo de Sheinbaum en 2024; para garantizar, meses después, la absoluta liberación de culpa al hermano de AMLO.
Fuerte doble
La tercera banda de esta carambola en favor de la ‘4T’ consistió, como ya lo había escrito, en el regalazo de la sobrerrepresentación ilegal en el Congreso. Mancha que tiznó de por vida a Soto y a “los dos felipes” por su vergonzosa traición a la patria.
Precisamente, hace unos días en Colombia, la Soto se atrevió a discutir con Daniel Zovatto, el experto electoral más importante de América Latina, y, con todas sus letras, el especialista argentino le hizo ver frente a las cámaras de televisión del mundo que esa sentencia fue un fraude a la Constitución mexicana y la corona de muertos a la democracia azteca. ¡Así, como lo están leyendo!
Quién iba a predecir el futuro de “La Moni”, la provinciana de BCS
El origen político de Mónica Soto, una muchacha curiosa de La Paz, BCS, fue el PRI. Su primera etapa como magistrada electoral a nivel federal fue con Emilio Gamboa, a quien prometió lealtad y, después de 2018, jamás les tomó llamadas. Pero, en ese 2016, llegó a magistrada de Sala Superior por un acuerdo del PRI y del PAN. Y quien le ayudó con los azules fue su paisano, el senador blanquiazul Carlos Mendoza Davis (luego gobernador), a quien después también traicionó.
Hija de un cacique local, Eulogio Soto López, terrateniente y prestanombres de políticos priistas de BCS; su esposo, un empresario “exitoso”, Miguel Leonardo Díaz Cuadras, que ha vivido del erario gracias a las relaciones locales de su suegro y a sus buenas oportunidades laborales y de contratos en Guadalajara, donde vivieron durante más de una década, cuando ella fue presidenta de la Sala Regional Guadalajara del TEPJF. Siempre hubo cosas que comprar y arreglos que hacer al edificio de la sede del tribunal.
Suerte y traición son las palabras que resumen la vida y la obra de la feminista de los lentes guindas, Mónica Soto, muy parecidas a las credenciales de su comadre la sonorense Guadalupe Taddei; por eso se les ve como las comadronas o parteras del fraude electoral de 2027.