Sobremesa

La L-12, un juego de niños frente al tramo 5 sur

Las constructoras INDI y AZVI engañan al Presidente. Le dicen que terminarán a tiempo y que será un éxito su obra. No sólo no lo harán, sino que no cumplen con los estándares de calidad.

¡Así como lo están leyendo!

Las constructoras INDI y AZVI engañan al Presidente. Le dicen que terminarán a tiempo y que será un éxito su obra y no sólo no terminarán a tiempo, sino que no cumplirán con estándares de calidad.

“Aquí va a pasar peor que en la Línea 12 porque más de la mitad de las pilas no ha pasado las revisiones y no hace nada la empresa para corregir o demoler lo que no sirva, ya que serían millones de pesos de pérdida para la empresa”, me dicen y documentan mis fuentes, de quienes omitiré sus nombres por miedo a las represalias.

Café irlandés o un carajillo por los calores

El tramo 5 sur debería estar suspendido por mandato judicial, pero Sedena, increíblemente, se lo pasó por el arco del triunfo.

Por lo que no está por demás recordarle al secretario Luis Cresencio Sandoval que el jefe supremo de las Fuerzas Armadas del país, sin duda alguna, como lo marca la Constitución, es el Presidente ¡en turno!

Que por encima del Presidente en turno está México, es decir, está la Constitución y los tres poderes constitucionales, ¡no uno! Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

¡La lealtad es a la patria! No a fulano o mengano

Por lo que obedecer órdenes sabiendo que son ilegales, que contravienen la Constitución, implica una deslealtad con México, pero también es un delito.

”El director Isidro Romero Laureani sabe que están mal, pero debe terminar ahora en octubre, ya que fue imposible que terminara en junio y alargaron el plazo, pero la presión sobre el personal es mucha y han hecho muchos despidos ya que la gente se queja de la inseguridad en la obra”.

Es decir, deben acabar al costo que sea, sin importar poner en riesgo la vida de propios y extraños, antes de que el Presidente se vaya a La Chingada, a su rancho, no sean mal pensados.

Siéntese muy bien

Pues mis fuentes aseguran que las pruebas de control de calidad indican que más de la mitad de las 2 mil 30 pilas que se han colado hasta enero de 2024 no cumplen las resistencias y los viaductos elevados estarán en riesgo de colapso; repito, más de la mitad de las 2 mil 30 pilas que se han colado hasta enero de 2024 no cumplen las resistencias y los viaductos elevados estarán en riesgo de colapso, ya que las pilas están expuestas al agua y, en algunos casos, está sólo el acero, sin concreto.

La empresa que provee balasto al tramo 5 sur es Fajced Group, y la que provee durmientes es Itisa.

Y no es por ponerlos más nerviosos, pero ni los materiales cumplen con la calidad ni las personas; con decirles que el director de la obra, Isidro Romero Laureani, que dice que es ingeniero pero no aparece en el Registro Nacional de Profesiones, ni el gerente de construcción, Édgar Alfonso Campuzano Navarrete.

El problema de fondo, según los empleados, o sea mis fuentes, es que, desde que falleció don Manuel Muñozcano, en esta empresa se toman decisiones por amiguismo por parte del Gato, el hijo de don Manuel.

¿Y qué sabemos de este tramo?

El tramo 5 sur fue originalmente asignado a Grupo México, pero Larrea, supongo, que viendo el ecocidio, la devastación sin ton ni son de la selva que va de Akumal a Xpu-ha, justo en el tramo donde se encuentran las cuevas y cenotes como Garra de Jaguar, no se quiso comprometer. Fue tal el berrinche que el Presidente ordenó que dicho contrato se terminara anticipadamente y dizque entró Sedena al rescate.

Pero como Sedena carece de capacidad, de inmediato subcontrataron a varias constructoras, y una de ellas es Gami, que debe construir 20.7 kilómetros de los casi 70 del tramo 5 sur.

Y déjenme contarles que apenas en octubre de 2023, la ASF hizo una visita de inspección, en la auditoría 116, al tramo 5 sur y señaló que se observaron escombros sobre el trazo del proyecto y residuos generados por la etapa de construcción, o dicho sin miedo, devastación y contaminación del entorno.

Y seguramente al ver la molestia de Sedena, la ASF no tuvo otra que contentarse con una promesa de que a partir de enero de 2024 se tomarían medidas contundentes y acciones necesarias para mejorar los procesos internos y evitar este tipo de observaciones a futuro, según lo ordeno el director general de Ingenieros de Sedena con el oficio 21/1188/G.A., del 9 de enero de 2024; en otras palabras, Sedena le dijo a la ASF ¡media vuelta, ya!

¿Y las penalizaciones ambientales que ameritaban?

Al respecto, los ambientalistas han documentado, con videos de las perforaciones para las pilas, la contaminación de los acuíferos y destrucción del patrimonio de la península.

Redoble de tambores

Pues la falta de calidad de Gami ya ha sido probada; con decirles que ellos construyeron el tramo 3, donde el tren ya se descarriló… ah no, perdón, sólo se salió de las vías.

Y aunque no me lo creerá, les cuento que la auditoría 113 de la ASF revisó el contrato TM-TRAMO 3/20-OI-03, a cargo de Gami, y determinó que los trabajos no cumplen con la calidad requerida en el proyecto. ¡Quihúboles!

De hecho, en la visita de verificación realizada del 16 al 20 de octubre de 2023 observaron –agárrense– que los taludes de las capas de terraplenes de la vía férrea presentaban erosión de material y que los durmientes presentaban desprendimientos de concreto y no se colocaron a cada 60.0 centímetros, como lo requería el proyecto.

Y aquí entra Amílcar “total cuando se descarrile (el tren) va a ser otro pedo”

Pero “el pedo” (sic) llegó el 25 de marzo de 2024, cuando fuimos testigos de la ‘interrupción del flujo sobre la vía’ (como lo denominaron los cuatroteros), que en español significa descarrilamiento.

Por fortuna no hubo ninguna fatalidad, ya que esto ocurrió cuando el tren hacía una maniobra de cambio de carril a 10 kilómetros por hora, para llegar a la estación Tixkokob, en Yucatán.

La calculadora no falla

En el tramo 3, AZVINDI usó 583 mil metros cúbicos de balasto al módico precio de mil 984.01 pesos por metro cúbico, y cabe hacer la pregunta:

¿Será acaso que Fajced, la proveedora del balasto, es parte del entramado de Amílcar y la parentela de YSQ?

Porque qué casualidad que dicho clan tuviera la visión de vender un material parecido al balasto, que ahora sabemos, ‘gracias a Dios’ pasa el control de calidad.

¡Vaya que se impulsó la economía del sureste!

Estamos a tiempo de evitar una tragedia, estamos a tiempo aunque eso nos lleve otros dos años, aunque para ello, definitivamente la Sedena debería ser más estricta para hacer una obra con seguridad estructural.

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