Sobremesa

Pilotos piden que los dejen volar crudos

El senador Napoleón Gómez Urrutia y el capitán Humberto Gual Ángeles están impulsando en el Senado varias iniciativas para modificar la Ley Federal del Trabajo y la de Aviación Civil.

No, no es broma lo que acaba de leer y mejor siéntese y abróchese bien el cinturón de seguridad, porque este potencial escándalo le va a provocar náuseas tipo en la peor turbulencia que haya experimentado.

Estando claras las medidas de seguridad para continuar leyendo, le pido que vaya poniendo en el radar dos nombres:

Redoble de tambores

Napoleón Napito Gómez Urrutia, sí, el senador, y el del capitán Humberto Chelas Gual Ángeles, líder de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México, conocida como ASPA, ya que estos personajes están impulsando en el Senado varias iniciativas para modificar la Ley Federal del Trabajo y la de Aviación Civil.

Café con piquete

En resumen, lo que buscan es que los pilotos trabajen menos porque argumentan fatiga, o sea, que se cansan mucho. En esta batalla buscan ganar más por hacer menos y otras minucias. Pero no me meteré, por ahora, en eso.

Abróchese bien su cinturón porque pasará por una zona de grandes turbulencias

Vamos a lo que es alarmante: mientras quieren estar más descansados, entre líneas están proponiendo algo que, de aprobarse, sería un crimen legislativo, un escándalo y, sobre todo, un riesgo inaceptable para las personas que usan los aviones o trabajan en ellos.

Hoy, por ley los tripulantes de un avión tienen estrictamente prohibido ingerir bebidas alcohólicas mientras trabajan, así como hacerlo 24 horas antes de que inicien el vuelo, así como usar narcóticos o drogas enervantes dentro o fuera de su jornada laboral sin que exista receta médica y conocimiento pleno de sus patrones: las aerolíneas.

Si lo hacen, los tienen que correr, no sólo porque la ley sí es la ley, sino porque sería un delito que las aerolíneas permitieran vuelos con tripulantes crudos, borrachos o drogados.

Un fuerte doble

Pero Napito y el capitán Chelas están proponiendo, y tengo en mis manos el texto completo de lo que circula y se discutirá esta semana en el Senado, que se cambie la ley para que se elimine la prohibición de tomar alcohol un día antes del vuelo y, encima de eso, que se les dé “chance” de llegar a volar no con cero, sino hasta con 0.4 gramos por litro de alcohol en la sangre; o sea, no borrachos, pero sí crudos.

La realidad siempre supera la ficción

Además, piden que si los cachan con más de esa medida o por haber consumido drogas sin prescripción médica, en vez de correrlos los metan a un “programa de rehabilitación” -no se ría, en serio- y que su patrón, sí, la aerolínea, lo pague y que puedan regresar a volar.

Repito, no es invento, ni broma, ni exageración, tengo el documento en mis manos. ¡Qué nivel de descaro!

El líder sindical de los pilotos aviadores proponiendo, bajo el manto y complicidad de Napito, que los dejen volar crudos o drogados y no los corran.

¿Dónde está un enérgico llamado de Jorge Nuño, de la SICT? ¿Dónde hay un escrito reclamando esto por parte de la AFAC, del general Miguel Vallín?

Y no es por echarle más limón a la herida, pero, justo por incumplir las normas de seguridad de la aviación, las autoridades aeronáuticas de la 4T fueron degradadas por la FAA.

Embajador Ken Salazar, vaya avisando en su país lo que pretenden hacer estos irresponsables, pues una cosa es mejorar condiciones laborales y otra poner en riesgo a los pasajeros y a los mismos trabajadores.

¿Estará al tanto Marath Bolaños, secretario del Trabajo y Previsión Social?

Pare orejas, Willie Walsh, director de la IATA, que tiene en sus filas a más de 290 aerolíneas del mundo.

Ojo, Aeroméxico, de Andrés Capitán Galán Conesa; Juan Carlos Zuazua, de Viva Aerobús, y Enrique Beltranena, de Volaris.

No, no se equivoquen, diputados y senadores, los pilotos y sobrecargos son vidas y cuidan las de los demás.

Deben volar al 200 por ciento de sus facultades. Tolerar lo contrario sería firmar una amenaza histórica para la seguridad del medio de transporte más seguro del mundo.

Por no dejar

Les cuento que taxistas del AICM pidieron al Presidente la destitución de Mario Sánchez Becerra, subdirector de Terminal y Transportación Terrestre, así como de José Luis Martínez, director de Asuntos Jurídicos, tras denunciar que, de manera unilateral y a modo de conveniencia personal, estos funcionarios decretaron que una empresa de reciente creación sea la única que pueda realizar la venta de boletos a pasajeros del AICM.

Gilberto, mentiroso y corrupto

La 4T tiene a sus peores enemigos en sus filas, uno de ellos es Gilberto Herrera, personaje gris y frívolo, senador que busca nuevo hueso, de gobernador. De la mafia de Gabriel García, fue delegado del Bienestar en Querétaro y, a días de dejar el cargo, curiosamente sufre un robo la dependencia de computadoras, padrones y apoyos cuando está pegado ese edificio a la oficina de la FGR y a la Guardia Nacional. El chiste se cuenta solo.

Súmele que le armó a la coordinadora de la Sheinbaum un montaje-plantón en la sede del gobierno del estado para hacerle sombra al evento que tenía la doctora el mismo día programado. Fue tal el escándalo, que el Presidente en la mañanera pidió a la SFP investigar el tema, al usar funcionarios del Bienestar como agitadores y porros.

Quiere la gubernatura pero su cola es larga

Siendo rector de la universidad del estado, incurrió en cerca de 500 irregularidades documentadas ante la Entidad Superior de Fiscalización (ESFE); armó una tandita tipo Bienestar, prestando a sus incondicionales lanita sin tener facultades ni autorización de parte del Consejo Universitario, y omitió publicar los planes de obra o adquisiciones, así como reglamentos, como manda la ley en Compranet, o de perdida en la página de la universidad; todo eran adjudicaciones directas.

Pero la joya de la corona fue dejar de pagar ISR, Infonavit y desviar recursos de la SEP que venían etiquetados para contratar a más incondicionales, o su ocurrencia de poner una hélice que generara energía en el edificio de Rectoría, la cual está abandonada en un predio, ya que al científico Herrera se le olvido calcular el viento para hacerla funcionar. ¡Ver para creer!

Su gris carrera está pavimentada de fracasos, frustraciones y ocurrencias, las cuales suman cerca de 600 millones de pesos de recursos sin justificar, mal usados o, como esa hélice tirada, en el bote de la basura.

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