Sobremesa

Que no se eximan, todos recibieron la Línea 12

Una obra de la magnitud y complejidad de la Línea Dorada requería supervisión y mantenimiento constantes para conservarla en óptimas condiciones.

La Línea 12 del STC Metro es la obra de infraestructura más auditada y revisada de la historia. El diseño y ejecución de la obra civil nunca recibió observaciones en ninguno de los estudios realizados. Parece, en su lugar, que lo que ha fallado no fue la construcción de la línea, sino su posterior mantenimiento, en particular, tras el sismo de 2017.

El suroriente de la CDMX siempre había sido un lugar olvidado por las grandes obras de infraestructura. Sus habitantes hacían recorridos de hasta tres horas para llegar a sus trabajos.

El proyecto en sí representaba un enorme reto. En particular, el último tramo, el que pasaba por Tláhuac, presentaba un desafío de ingeniería: el suelo lacustre y sin estratos sólidos, incluso en profundidades superiores a los 100 metros, exigió la implementación de novedosas técnicas de construcción para garantizar la integridad de la obra. Por lo que, evidentemente, una obra de esta magnitud y complejidad requería supervisión y mantenimiento constantes para conservarla en óptimas condiciones.

La Línea 12 se inauguró el 30 de octubre de 2012, luego de cuatro años de constante supervisión y revisión por parte de autoridades locales y federales, así como de instituciones especializadas, nacionales e internacionales. A partir de ese día, cerca de medio millón de capitalinos tuvieron una nueva forma de conectarse con el resto de la ciudad.

La entrega culminó el 8 de julio de 2013. Después de ocho meses de pruebas en las que la línea estuvo en completo funcionamiento, el director del Proyecto Metro Ciudad de México, Enrique Horcasitas, cedió el total control operacional de la obra al entonces director general del Sistema de Transporte Colectivo, Joel Ortega. De hecho, cómo les quedaría el ojo si les dijera que, en el acta-entrega firmada por ambos, no hay constancia de objeciones sobre el diseño, construcción y operación del proyecto. La administración del jefe de Gobierno entrante, Miguel Ángel Mancera, recibió a total satisfacción la Línea 12 del STC.

LOS PROBLEMAS EMPEZARON…

Cuando en marzo de 2014, con base en un listado de recomendaciones, Joel Ortega suspendió el servicio de 11 estaciones de la línea en su tramo elevado, arguyendo “fallas estructurales en las vías”. Después de múltiples estudios, peritajes y sentencias, se reveló que no había tales problemas estructurales, que lo que se requería era adaptar de mejor manera los trenes a las vías férreas. Luego de 20 meses de mantenerla cerrada afectando a miles de usuarios y sin probar las acusaciones formuladas contra los constructores de la obra, el servicio se reactivó en septiembre de 2015, con la promesa de mejorar el mantenimiento. A la distancia, la suspensión del servicio parece parte del golpeteo político que la administración Mancera orquestó durante seis años al gobierno de su antecesor.

La siguiente gran prueba, sin duda, fueron los sismos de septiembre de 2017, que pegaron con particular dureza a esa zona, debido a las condiciones de los suelos. De hecho, en los días posteriores, como hemos constatado en redes, los vecinos y usuarios de la línea exigieron a las autoridades la revisión del tramo elevado y la rehabilitación de columnas por las afectaciones. El entonces director, Jorge Gaviño, explicó que las obras de reparación consistieron en el “apuntalamiento de trabes” y análisis de “todas las columnas con rayos X, con ultrasonido, para revisar las condiciones de todas las estructuras”. Quedando, de nuevo, las labores de mantenimiento cortas.

LA TRAGEDIA…

Sucedió el lunes 3 de mayo, llevando Claudia Sheinbaum prácticamente dos años y cinco meses como regenta, ¡ah, no, perdón!, como jefa de Gobierno. Y que yo sepa, su administración también le recibió a Mancera la Línea 12. Ahora bien, durante toda su gestión, los problemas en el Metro, en todas sus líneas, han sido una constante. De hecho, el miércoles en la noche la estación de La Raza se les inundó por las lluvias.

¿POR QUÉ?

Porque cuando Eduardo Hernández, reportero de El Universal, en la rueda de prensa virtual, le preguntó a la jefa de Gobierno ¿quién hizo el tramo, Carso o Cicsa, que se desplomó? -fue Carso-, contestó: “Eso lo tendrá que definir la parte de obras del Metro”. ¿Por qué o para qué ocultó la información?, y en cualquier país con un gobierno que se respete, por una tragedia así se le pide al funcionario público su renuncia o, mejor aún, se ofrece.

POR NO DEJAR..

Florencia Serranía declaró el martes que, la última revisión protocolaria en la Línea 12 del Metro y el resto de los viaductos elevados que se encuentran en varias líneas del Sistema de Transporte Colectivo de la Ciudad de México, se realizó en junio de 2020. E informó que a finales de 2019 se hizo un estudio del comportamiento estructural y geotécnico del viaducto elevado de la Línea 12 por invitación restringida de la empresa Ingeniería Servicios y Sistemas y todo estaba ok.

Con estas declaraciones, exoneró a todos los gobiernos anteriores.

Mis condolencias y solidaridad con todas las personas y familias afectadas

¡MULTIBILLONARIA DIVORCIADA BUSCA UN TELEVISO!

Primero, aquí, les informé que MacKenzie Bezos, la exesposa de Jeff Bezos, CEO de Amazon, había estado en pláticas para quedarse con Univisión y asociarse con Televisa. Esta mujer vale, luego del divorcio, 58.3 mil millones de dólares. Pero los fondos de inversión Searchlight, Forgelight y después Google y SoftBank se le adelantaron en la oferta y plan para crear Televisa-Univision.

Pero la nota la dio también ayer el WSJ. Melinda Gates, como parte de su divorcio con Bill Gates, dueño de Microsoft, pidió quedarse con las acciones que la Fundación Gates tenía en Grupo Televisa. Ahora ella, Melinda Gates, tiene 6.7 por ciento de las acciones de Televisa, lo que equivale a unos 500 mdd. Así que, fuera de Emilio Azcárraga, es quizá ya la accionista individual más importante de Grupo Televisa.

Melinda Gates ha encabezado muchas acciones filantrópicas y negocios exitosísimos, por lo que su rol de mujer siempre ha sido muy superior al de sólo la exesposa de Bill Gates. De hecho, encabezó justamente esfuerzos por empoderamiento de la mujer en las empresas.

Leído lo anterior, no descarte que se incorpore al Consejo de Grupo Televisa, pero lo que es un hecho es que los televisos, en particular Bernardo Gómez y Alfonso de Angoitia, están muy de moda en Estados Unidos, donde su acción ha subido, en días, más de 30 por ciento, hasta Japón, en donde SoftBank, el principal operador tecnológico y de telecomunicaciones, se ha asociado con ellos.

Así que no se pierda lo que parece ser una exitosa novela de cómo las mujeres más poderosas del mundo buscan a Televisa para invertir y asociarse. Al ritmo que van, ya sólo falta que los busque la Reina Isabel de Inglaterra.

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