El Barcelona FC, lugar que vio a uno de los mejores futbolistas del mundo crearse, cuenta hoy con al menos 10 personas con formación de Científicos de Datos. Chelsea, el actual campeón de la Champions League, cuenta con al menos 4, Los Golden State Warriors, equipo de Basketball basado en San Francisco, cuenta también con al menos 4. ¿Y en México? Incluso en la MLS, la liga de Futbol de Estados Unidos, casi todos los equipos cuentan con Científicos de datos, sin embargo, en México sólo un puñado de equipos cuentan con si quiera una persona que dentro de sus descripciones de puesto diga algo de Ciencia de Datos. La misma LigaMx cuenta tan sólo con una o dos personas con dicha descripción.
En la actualidad, múltiples equipos, desde nacionales hasta de clubes, en distintos deportes están encontrando el valor en los datos. En distintos países, se han usado herramientas de la ciencia de datos para ganar campeonatos. Es muy famoso el caso de éxito del Liverpool FC utilizando ciencia de datos para ganar torneos, cuyo dueño ha utilizado la ciencia de datos para que los Red Sox sean uno de los equipos más competitivos en la liga de baseball estadounidense, la MLB.
El uso más tradicional de la ciencia de datos en los deportes es en la preparación física, y acondicionamiento de sus jugadores. Usando analíticos avanzados, se puede saber al detalle cuáles son las capacidades de cada jugador, como se encuentran físicamente, y en particular, saber de manera muy específica su condición y así poder hacer proyecciones partido a partido. No sólo eso, con ese tipo de análisis se puede proyectar como se podrán mejor usar los talentos de un jugador a nivel temporada, o inclusive a lo largo de su carrera deportiva.
Otro uso muy tradicional es el del marketing, donde se puede determinar a qué clientes y aficionados se les pueden ofrecer servicios adicionales, o como promocionar ciertos productos en la cancha, o incluso, incrementar para bien la experiencia de usuario en la cancha. Desde el tipo de asientos que un cliente podría preferir, hasta el tipo de seguimiento y programas de lealtad que se pudiesen ofrecer, para así hacer que cada cliente tenga una experiencia única e irrepetible cada vez que vaya a la cancha. O incluso, para que los anuncios que se ven en la televisión, sean también únicos para cada uno. Al poder controlar de manera más puntual los anuncios y la propaganda, el valor agregado que se ofrece a las empresas que deciden anunciarse crece exponencialmente.
De manera más gregaria, se puede utilizar para la organización de equipo y determinar la mejor plantilla para ganar un campeonato. Desde analizar oponente a oponente, alineaciones y jugadores, hasta poder crear un equipo que este diseñado para poder contrarrestar las fortalezas de los oponentes. Este tipo de estrategia, permite utilizar los recursos económicos de la manera más optima, no muy diferente que los As de Oakland, equipo que utilizó los datos exhaustivamente para lograr una ventaja en la liga profesional de baseball. Existen una película y un libro inspirados en esta estrategia basada en datos llamada Moneyball. El uso adecuado de los datos en este caso permite que no solamente los equipos multimillonarios ganen campeonatos, si no un equipo con poco presupuesto pueda crear una plantilla competitiva.
Al final del día, las instituciones deportivas deben de utilizar datos, en México es claro que hay mucho camino por recorrer, y queda a los dueños poder utilizar estos datos para poder obtener el mayor provecho de este negocio que es el futbol mexicano, tal vez en el camino haciendo partidos más entretenidos. Lo que es una realidad, es que, de ignorar esta nueva realidad en los deportes, el futbol mexicano está destinado a caer en la irrelevancia mundial, claro ejemplo es como, hoy en día, el futbol estadounidense está exportando más jugadores a Europa que los que el futbol mexicano jamás ha podido. Resta ver quiénes son los dueños que eligen comenzar a explotar los datos y dar a sus clubes esa verdadera ventaja competitiva.