Comisionada del Inai

La protección de datos personales en el 2022, oportunidades y amenazas

‘En el INAI, celebramos innumerables foros, talleres y cursos que, en cuanto a número, hubieran sido imposibles en un contexto presencial.’

Un año más está terminando; es tiempo de hacer remembranza de los logros y avances obtenidos, pero, además, de hacer propósitos y plantear proyectos.

Aun cuando en el 2021 enfrentamos una etapa muy difícil, el quedarnos en casa propició el desarrollo de nuevas tecnologías que permitieron sortear la adversidad y continuar con nuestra vida; aprendimos a contratar servicios y comprar bienes con el celular y la computadora, a estudiar y trabajar a la distancia, a realizar casi todas nuestras actividades por medios digitales. En el INAI, por ejemplo, celebramos innumerables foros, talleres y cursos que, en cuanto a número, hubieran sido imposibles en un contexto presencial.

Dentro de estos logros, del 18 al 21 de octubre celebramos en México y en el mundo, el evento más importante sobre privacidad y protección de datos: la sesión 43 de la Asamblea Global de Privacidad (GPA), en la que participaron de manera virtual renombrados especialistas y más de 130 autoridades de diferentes naciones para dialogar sobre los temas más relevantes en materia de protección de datos personales.

Y es que precisamente frente a este nuevo escenario en el que el internet y las herramientas tecnológicas se vuelven parte de nuestra existencia, la protección de datos personales debe ser un derecho prioritario, pues, no debemos perder de vista que en el universo digital nuestra información se ve mucho más expuesta. De manera particular, advertimos tres problemáticas: la frugalidad con la que proporcionamos nuestros datos (jóvenes y adultos dan acceso a su información sin limitación o cuidado alguno, principalmente a través de redes sociales); las aplicaciones o tecnologías requieren nuestros datos como requisito ineludible para su descarga o utilización, y el anonimato o falta de certidumbre sobre a quién los entregamos (en el plano digital no tenemos la certeza de la identidad del que está del otro lado).

Más aún, este derecho de tercera generación resulta fundamental al considerar que, en su gran mayoría, los adelantos tecnológicos que de acuerdo con especialistas impactarán a la humanidad en el año 2022, precisan de una gran cantidad de datos personales para funcionar o más aún se trata de problemáticas relacionadas directamente con estos o con la privacidad.

Tan solo el Instituto de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos (IEEE por sus siglas en inglés), que es la mayor organización profesional técnica del mundo, encabeza en su lista de las 23 tendencias tecnológicas, la concerniente a temas transversales de seguridad: Cómo garantizar la privacidad y seguridad de la gran cantidad de repositorios o bases de datos que se generan y se analizan, frente a la intrusión de terceros, empresas o gobiernos.

Pero además, otros adelantos que resultan igual de amenazantes son: la computación de alto rendimiento (sistemas que procesan grandes volúmenes de datos en poco tiempo, incluyendo los personales); el cloud computing (más procesos e información en la nube); el Internet de las Cosas (las cosas conectadas a Internet, ropa para monitorizar nuestros movimientos o ciudades inteligentes); Interfaces de usuario naturales (computadoras interactuando con usuarios a través del tacto, los gestos, la voz); máquinas que aprenden y sistemas inteligentes (clasifican resultados de búsqueda, sugieren productos); así como la visión por computadora y reconocimiento de patrones (avances en telemedicina, reconocimiento de afecciones visibles [datos de salud] a través de dispositivos).

En ese contexto, si el 2021 fue el año en el que se consolidó la era digital y ante un escenario de confinamiento generado por la pandemia se utilizó la tecnología para subsistir y, por consiguiente, de manera casi obligada, dimos acceso a información personal, el 2022 debe plantearse como el año en que tomemos conciencia de su valor, de la importancia de protegerla adecuadamente y de las reglas que debemos seguir para ello.

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