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10/09/2019

México no se ha distinguido en los últimos años por ser uno de los países en donde el ahorro formal de las familias crezca, pero al menos ese tema se había fomentado gracias a la educación financiera, pero no bajo el “colchón” o con las clásicas tandas, sino a través de guardar el dinero, por ejemplo en Cetes, que da rendimientos interesantes a partir de un ahorro mínimo.

Hay que recordar que casi el 50 por ciento de los mexicanos que dice ahorrar lo hace en tandas o en el colchón según datos de la última encuesta de inclusión financiera, pero la propuesta del Ejecutivo de que en 2020 se incremente la retención a los intereses de 1.04 a 1.45 por ciento, cuando venía de su nivel más bajo en los últimos diez años, hace pensar que no solo es un tema que no buscan fomentar en esta administración, sino que castigan por igual con pago de más impuestos al que ahorra cinco mil pesos y al que tiene millones invertidos, ya que los primeros difícilmente realizan declaración anual para obtener una devolución.

Los rendimientos que se obtienen en instrumentos como son los Cetes no son las grandes ganancias para una persona ubicada en la llamada clase media, pero son un poco más contra tenerlo sólo “guardado”.

Será hasta 2020 que se conozca si estas medidas fiscales desincentivan ahorrar; lo más triste para millones que pensaron que no habría incremento de impuestos, al menos en este proyecto es que sí lo habrá, así como en otros rubros. Ojalá que el ‘Colchón Bank’ no gane la carrera al sistema financiero formal.

Y en el otro lado de la moneda, ampliando el tema sobre la prevención en los temas de Lavado de Dinero que comentamos en la columna de la semana pasada, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) que lleva Santiago Nieto nos adelanta que trabaja en una serie de disposiciones de “buena prácticas” y sobretodo pasos que deberán seguir los oficiales de cumplimiento para evitar que se tomen atribuciones equivocadas, ya que comentábamos que una vez incluidos en la lista de personas bloqueadas, muchos junto con sus familias se encuentran negativamente “marcados” por las instituciones financieras, ya que se les dificulta el volver a operar con ellos.

Por ello, si bien en las disposiciones de carácter general con la que opera la Lista de Personas Bloqueadas se establece que las entidades financieras deben reanudar de forma inmediata las operaciones o servicios que tenían contratados, sin que exista ningún trato diferenciado con esos clientes, en la realidad reconocen que existen algunas dudas por parte de los oficiales de cumplimiento del sistema financiero, las cuales prevén subsanar, donde la UIF elabora una serie de recomendaciones para saber cómo actuar dependiendo, si una persona gana un amparo para que le desbloqueen una cuenta, o bien aclaren en la audiencia que tienen derecho al uso de sus recursos o sea sacada definitivamente de la lista, aunque los abogados especialistas de la UIF consideran que una vez que entraron es porque ya hubo un minucioso seguimiento de las personas.

Hacer esta serie de listado de buenas prácticas es porque la UIF recuerda que no es su responsabilidad que se reanuden los servicios financieros a los que están desbloqueados, sino de las instituciones financieras o que se tomen atribuciones adicionales en ellas, como cerrarle cuentas a los familiares de quienes están en la lista de bloqueados o fueron desbloqueados.

Para Santiago Nieto, titular de la UIF, es importante que las entidades financieras y los oficiales de cumplimiento, que son los que al final ejecutan muchas de estas acciones preventivas antilavado, incrementen la coordinación y la comunicación para que se cumpla el objetivo que buscan en esta administración: frenar la llegada de dinero ilícito al sistema financiero. Sin duda, mayor claridad en los temas de prevención ayudarán a ello. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.