Geoeconomía

Las reglas cambian nuevamente

Siendo México un país pequeño, con una economía que tiene muchos problemas para crecer, depende de un sistema con reglas claras y sin ambigüedades.

En el Project 2025, que ha servido como el manual de operación del segundo periodo de gobierno de Trump, se establece que es indispensable sustituir el régimen de libre comercio por el de comercio justo para terminar con los abusos de China y de otros países en contra de los productores estadounidenses y definir nuevas reglas internacionales que restablezcan la posición hegemónica de Estados Unidos en el mundo. Entre las conclusiones del capítulo sobre comercio exterior, está que es necesario implementar un nuevo organismo que sustituya a la Organización Mundial del Comercio (OMC) con reglas más balanceadas y que dejen de beneficiar a las economías que no sean de mercado, así como la negociación de nuevos acuerdos bilaterales.

La semana pasada, el Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), Jamieson Greer, enfatizó nuevamente en dos foros distintos que el gobierno de Donald Trump está trabajando para redefinir las reglas del actual régimen de comercio internacional para terminar con la discriminación que sufren las empresas estadounidenses por parte de otros países, lo que se ha traducido en el déficit comercial que la economía de ese país viene arrastrando desde hace 50 años y la pérdida de empleos en el sector de las manufacturas. Esto implica reestructurar el T-MEC en dos acuerdos paralelos, debido a las diferencias que existen en la agenda comercial y de seguridad con México y Canadá, y negociar la creación de un organismo que sustituya a la OMC. Sus argumentos ya son conocidos, pero llamó la atención que México no tuviera una respuesta.

El martes, en un evento organizado por el Hudson Institute, un think-tank identificado con el partido republicano desde su fundación en 1961, Greer indicó que es necesario negociar por separado las nuevas condiciones que definirán la relación comercial con los dos principales socios comerciales de Estados Unidos por las próximas dos décadas debido, entre otros motivos, que los problemas y el cumplimiento del tratado es diferente con México y Canadá. Greer debe informar el primero de junio a su Congreso si la Unión Americana pretende seguir siendo parte del tratado, salir eventualmente o denunciarlo, con lo que su salida tendría efecto en seis meses.

Greer ha venido diciendo en distintas ocasiones que Trump no está contento con el tratado, a pesar de haber dicho en su momento que era el mejor acuerdo comercial que los Estados Unidos hubieran negociado en su historia, y ha evitado mencionar el decidido apoyo del sector privado de toda la región en favor de la continuación del T-MEC como un instrumento trilateral. En realidad, el USTR ha evitado reconocer que el déficit comercial de su país responde a las condiciones estructurales de su economía. Trump ha tomado algunas medidas al respecto, como facilitar las operaciones de prospección de la industria petrolera para reducir las importaciones de crudo, pero ello no resuelve la falta de minerales críticos que no se encuentran en territorio estadounidense.

Al día siguiente, el Wall Street Journal publicó un editorial donde Greer se queja de la falta de resultados luego de la 14ª Conferencia Ministerial de la OMC, celebrada hace tres semanas, calificando al organismo como un ente fallido, ineficaz y disfuncional, por lo que los Estados Unidos trazarán su propio rumbo en materia de comercio internacional, sin importar el apoyo o la cooperación de otros países. El USTR argumenta que no tiene sentido revisar cada dos años la moratoria a los aranceles al comercio digital y dedicar entonces más tiempo a otros temas que tienen más tiempo sin solución. Cabe destacar que México fue uno de los 22 países que firmaron la extensión propuesta por Estados Unidos, junto con Japón, Reino Unido y Australia. Canadá aún no se ha unido.

Desde su primer periodo de gobierno, Trump dejó clara su intención de terminar con el régimen de libre comercio y eliminar cualquier organismo internacional. Inició bloqueando las propuestas para sustituir a los miembros del Órgano de Apelación del mecanismo de solución de controversias de la OMC, lo que continuó Biden, sin proponer alguna alternativa. Greer ha mencionado la idea de contar con un sistema como el del GATT, aunque nunca ha dicho que las decisiones de este no eran vinculantes como las de la OMC. Siendo México un país pequeño, con una economía que tiene muchos problemas para crecer, depende de un sistema con reglas claras y sin ambigüedades. No puede depender de ser amigo del niño más grande en la escuela.

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