Vicepresidente de la Asociación de Ingenieros y Arquitectos de México, A.C.

Ciudades inteligentes sustentables

Una ciudad inteligente es consecuencia del ejercicio de una planeación adecuada, de reconocer sus debilidades y fortalezas.

El concepto de ciudades inteligentes nació hace miles de años cuando las culturas egipcias, griegas y fenicias, entre otras, descubrieron que construir y desarrollar urbes sustentadas por el entorno natural, ofrecía mayores beneficios a sus habitantes en cuanto a provisión y seguridad.

El crecimiento demográfico, la orografía del suelo y el desarrollo económico exigieron la construcción de ciudades más resistentes al medio ambiente y soluciones para satisfacer necesidades tan básicas como el abasto de agua, su manejo residual y la creación de caminos para el transporte de mercancías y traslado de personas.

Una ciudad inteligente es consecuencia del ejercicio de una planeación adecuada, de reconocer sus debilidades y fortalezas. A partir de lo anterior, desarrollar todo el potencial de la población para mejorar las condiciones materiales de vida a través de productos urbanos de calidad.

En México y el mundo, existen urbes que por décadas presentan un crecimiento sin planificación, difícil de reordenar en tres o en seis años. Por ello, las ciudades inteligentes deben ser capaces de solucionar sin contradicciones. Es inadmisible, que un área urbana carezca de agua potable y desaproveche la precipitación pluvial.

Los cambios exigen abandonar la tendencia consumista del modelo económico depredador del ecosistema y enfocarlo en una visión holística con planeación técnica, perspectiva de género, así como formas de gobernar más colaborativas.

En la frontera norte de México, la creación de una franja de ciudades inteligentes impulsará el desarrollo tecnológico en áreas como el transporte, abasto sostenible de agua, energía y la creación de cadenas de suministro a través de un esquema de inversión pública y privada.

Es tal la importancia de este tema que la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN), creó la Comisión para atraer inversión y ayudar a las ciudades y municipios de México en el desarrollo de una buena planificación que contemple la infraestructura y los servicios de la ciudad.

Para el Presidente de esta Comisión, Marco Gutiérrez Huerta, la planeación se debe reforzar con indicadores de calidad de vida que permitan evaluar el desempeño de la gestión de la ciudad, en el contexto de la sustentabilidad.

A este respecto, en Europa ha surgido una alternativa tecnológica que forma parte de la economía circular. La propuesta se llama Waste-to-Energy (WtE), que busca generar electricidad quemando basura, para usar los desechos en relleno de carreteras y en la construcción.

Existen en Europa alrededor de 500 plantas de WtE que reciclan 247 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos al año. En la Ciudad de México, con base en datos del INEGI, se producen alrededor de 13 mil 140 toneladas de basura todos los días. Habrá que observar la evolución de esta propuesta tecnológica y analizar la posibilidad de adoptar e implementarla en nuestro país.

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