Parteaguas

¿Qué pasó ayer? En serio

Lo que pasó en el Senado estadounidense con Mark Zuckerberg y Shou Chew puede provocar cambios en la operación de las redes.

Hay mucha gente que cree que la gente ve noticias por televisión. Así es, claro.

Pero hace tiempo brincamos de un mundo que nos informaba de noche, a uno que no para de gritarnos.

Lo que ocurre ahora es solamente el anuncio de lo que va a pasar, que será más grande. Las noticias caen en cascada y las decisiones que marcan tendencia pueden tomarse por día, no por año. ¿Ustedes ya están cambiando?

Pide perdón

¿Vieron su cara? El fundador de Facebook, la empresa que ahora lleva por nombre Meta, ayer fue encarado por un senador estadounidense, públicamente:

“Tienes manchadas las manos de sangre”, le recriminó Lindsey Graham a Mark Zuckerberg por la influencia de sus redes sociales en la vida y la muerte imprevista de inocentes, niños que caen en las garras de pedófilos, por ejemplo. Su empresa fue comparada con una cigarrera. Él pidió perdón.

TikTok esquiva el ataque

En la misma sesión ante legisladores, el líder de TikTok, Shou Chew, también fue cuestionado en torno a las medidas de seguridad para proteger a menores, aunque los funcionarios estadounidenses se centraron en sus posibles vínculos con los del Partido Comunista Chino. ¿Qué verán ustedes en su pantalla? ¿Cambiará su algoritmo en este año de elecciones?

Apple estrena un cine portátil

Mientras aquellos estaban en esta suerte de juicio público, otro actor lanzaba un producto que pretende volarnos la cabeza, o al menos cubrirla.

¿Se acuerdan de su amigo que compró el primer Nintendo, el primer BlackBerry y el primer iPhone? Vayan a buscarlo para conocer su Vision Pro.

Tim Cook, director de Apple, lanzará al mercado este mes, finalmente, un aparato en el que espera que muchos puedan ver a Donald Trump o a Claudia Sheinbaum, pero en una dimensión de autocinema y sobre la nariz.

Apple ya agotó su stock inicial de 200 mil dispositivos que unitariamente cuestan unos 3 mil 500 dólares o 60 mil pesos.

¿Qué hacemos?

Ahí tienen tres chispazos. Tres evidencias de una realidad que aún estamos asimilando.

¿Cómo vamos a ver los debates presidenciales? ¿Será en vivo y en la pantalla en la que generalmente vemos lo que ofrece Netflix, o a pedacitos cortados para que quepan en un formato de un reel?

¿Y cuando la fiesta sexenal termine, qué haremos en este nuevo mundo?

Ayer, el Inegi reveló estadísticas sobre negocios que abren (y cierran) los mexicanos. Son tradicionales, pese a lo que pasó ayer. No hay datos desglosados sobre giros tecnológicos.

¿En qué negocio piensan ustedes bajo esta nueva realidad? ¿En un restaurante? Fórmense en la fila, en una larga, muy larga fila de mexicanos enamorados de esa opción. ¡Que chille!

¿No será momento de renunciar? No a hacerlo irresponsablemente, sino a renunciar a hacer lo mismo que ya hicieron o que intentaron sus padres y sus tíos.

Mi amigo Fernando tiene una lavandería industrial. No suena muy nuevo, pero ahora instaló una cabina con tecnología de RFID que permite saber cuántas toallas entraron y salieron del negocio y con ello evitar robos. Le sirve para vender, pues es un valor adicional al de su competencia. Es el mismo tipo de tecnología que vendrá colocada en las botellas de Don Julio que vende Diageo. No es cara. Pero ambas requieren que alguien sepa recuperar y analizar los datos. Ustedes podrían atender ese giro.

Lo que pasó ayer en el Senado estadounidense puede provocar cambios en la operación de las redes. Lo de Apple, quizás motive en ustedes un nuevo modo de ver videos.

¿Después de lo que pasó ayer seguiremos abriendo en México los mismos changarros de siempre? Ahora la calle está en nuestro smartphone.

COLUMNAS ANTERIORES

La última columna
¿Va a reponerse Walmart?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.