Parteaguas

Inteligencia, presidenta, inteligencia

El diputado Jaime Bueno Zertuche propuso la creación de la Agencia Mexicana para el Desarrollo de la Inteligencia Artificial.

Dentro de un año, el equipo que haya ganado la elección estará buscando un plan económico. Dependiendo de la presidenta que tengamos, puede tomar o ignorar ideas del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Pero en cualquier caso necesitará su propia historia de éxito. Una que puede darle una narrativa rápida de futuro y progreso tiene que ver con inteligencia, con meter a México en la economía de la inteligencia artificial, que es tan relevante como la energía, pues ya está en todos lados.

Primero lo notaron con su cuenta de Facebook o con las películas que les selecciona Netflix o los playlists de Spotify. Pero eso es literalmente juego de niños.

La inteligencia artificial controla cuántas botellas se rompen en el proceso de envasado de la Cerveza Corona, y administra reorganizaciones para reducir pérdidas.

Dejen de lado ChatGPT. La IA está en su coche. Les escucha y envía datos a empresas acerca de sus gustos. ¿Son ustedes besucones? Porque su carro comparte incluso comportamiento de carácter sexual.

Los bancos la usan para proteger sus cuentas o para negarles un crédito. La IA está ya en todo y eso solamente aumenta.

¿Por qué no entrenar un ejército de individuos mexicanos que entiendan, que cobren buenos salarios y que de paso, de pronto construyan organizaciones civiles que ayuden a la sociedad o empresas que brinden empleo del bueno? Es más barato y rápido que construir refinerías. Además, puede traer más votos por el impacto a las familias.

Esto ya comenzó. Un diputado llamado Jaime Bueno Zertuche propuso este mes la creación de la Agencia Mexicana para el Desarrollo de la Inteligencia Artificial, para generar una política de Estado en materia de inteligencia artificial. Quien la dirija debería responder a quien tenga el Poder Ejecutivo.

La iniciativa busca abordar el tema integralmente, abriendo espacios de debate sobre cómo hacer que la inteligencia artificial sea aplicada de la forma más favorable en México.

¿Qué tan atrás vamos? Hay un índice de inteligencia artificial en los países elaborado por el medio de análisis Tortoise. Cuantificó tres variables por nación: inversión, innovación e implementación.

Es clave invertir pero no deriva necesariamente en innovación, se necesita talento. E innovar no siempre deriva en implementación. Pregunten cuántos investigadores del Conacyt se quedaron nadando en la ‘teoría’.

México aparece en la posición 51, superando a Egipto y Uruguay, pero es rebasado por Argentina, Colombia, Brasil y por supuesto, China y Estados Unidos que encabezan la lista.

No aparecer al frente preocupa a naciones como Corea del Sur, cuyos empresarios han creado marcas tecnológicas poderosas como LG, Hyundai o Samsung.

Por eso organizan foros como el que tendrá lugar hoy en el edificio de la Cámara de Comercio e Industria, en Seúl. Está organizado por The Korea Times que hará una transmisión por la vía de su cuenta de YouTube, con traducción simultánea. Lo hará en colaboración con la consultora que parece saberlo todo: McKinsey.

Asisten varios CEOs, pero también el viceprimer Ministro Choo Kyung-ho, que es homólogo de nuestra secretaria de Gobernación, Luisa María Alcalde. También el ministro de Empleo y Trabajo Lee Jung-sik. Matt McDevitt de QuantumBlack hablará sobre nuevos paradigmas corporativos.

¿Y acá estamos cruzados de brazos? Parece que al menos la academia, no.

El mes que entra, México albergará la ‘22nd Mexican International Conference on Artificial Intelligence’.

Es una conferencia internacional de alto nivel que cubre todas las áreas de la inteligencia artificial. Está organizada por la Sociedad Mexicana de Inteligencia Artificial (SMIA) y auspiciada por el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS). El programa incluye conferencias magistrales, presentaciones de artículos, tutoriales, paneles y talleres y este año la conferencia se llevará a cabo en Mérida, Yucatán.

La fiesta ya comenzó, falta que llegue una presidenta.

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