Parteaguas

‘El nuevo Miami y Austin es… la CDMX’

En Latinoamérica, hoy tres países marcan la pauta: México, Brasil y Colombia, ante las indefiniciones políticas y económicas de Argentina, cuya marcada incertidumbre actual resulta un obstáculo para la inversión.

Para que la gente quiera mudarse ahí, una ciudad debe ser sexy y la Ciudad de México emana una carga brutal de seducción.

Sí, hay tráfico y otros problemas, pero expliquen ustedes por qué la abogada Frida Jimena Guillen ya de plano propuso que los “nómadas digitales” empiecen a pagar unos 104 pesos diarios (una UMA) después del día 21 de ocupar esta ciudad en un Airbnb.

El argumento de la también diputada local radica en la lógica de que ellos también generan gastos y deben cooperar.

Si eso no les da una pista acerca del pegue que se carga la capital, revisen esta cita de Scott Galloway, un millonario fundador de empresas, quien además es profesor en la Stern School of Business de la NYU: “The new Miami and Austin is… Mexico City”, dijo este gurú de fundadores de startups.

La frase la soltó el año pasado en Austin ante un montón de asistentes a la Conferencia SXSW, enfocada anualmente en los avances más importantes en tecnología, cine, cultura y música.

Para él, no se trata solamente de una opinión, sino de un proyecto. Durante uno de sus podcasts de este mes advirtió que pretende lanzar otro podcast en español, en su intención de avanzar en Latinoamérica. (Dato interesante: él no habla la lengua, así que contrató a un actor que lo interpretó y simuló entre otras cosas su ácido humor, lo grabaron y la inteligencia artificial se encargará de hacer el resto, con base en un guión).

A los nómadas digitales les atribuyen el peso de la gentrificación que ha provocado en los chilangos una reacción de rechazo comparable con la que critican cuando la reciben en sus viajes a “provincia”.

Pero con su poder adquisitivo traen también un talento del tipo que era sumamente escaso en la Ciudad de México, como conocimiento de la economía digital y una cultura de agilidad y concreción en los negocios, poco habitual para mexicanos renuentes al riesgo y acostumbrados a buscar solamente un empleo y un buen sueldo.

Lejos de disminuir, el arribo de extranjeros parece que va a acelerar.

“Sería una tontería descartar a América Latina como algo pasado después de los últimos dos años de agitación económica. Es cierto que la región ya no está creando unicornios al ritmo que solía hacerlo, pero que haya menos ‘gastalones’ respaldados por SoftBank en la región no es necesariamente algo malo, especialmente cuando hay tantas nuevas empresas eficientes dispuestas a desafiar postores”, advirtió este fin de semana el influyente medio de negocios tecnológicos Techcrunch.

El artículo fue titulado ‘8 VCs de Latinoamérica comentan por qué están llenos de optimismo con las startups de la región’ y aporta las versiones de especialistas como Denis Pedreira, de Prosus Ventures y Lolita Taub, de Ganas Ventures, empresas dedicadas a invertir en negocios incipientes.

En el subcontinente, hoy tres países marcan la pauta: México, Brasil y Colombia, ante las indefiniciones políticas y económicas de Argentina, cuya marcada incertidumbre actual resulta un obstáculo para la inversión.

Galloway apuntó desde el año pasado que México ya genera más empresas de tecnología ‘Fintech’ que Brasil y puso como ejemplo el avance de Clip, Konfío, Albo y Kavak, que muta de a poco en un proyecto financiero en el que los coches sirven de garantía.

Atención, conviene revisar que haya sido justamente durante el sexenio de Claudia Sheinbaum en el que la Ciudad de México aumentó su magnetismo para el talento foráneo.

La ex jefa de Gobierno estableció un proyecto de digitalización y reducción de trámites por medio de la Agencia Digital de Innovación Pública (ADIP), justamente para beneficiar a empresas de servicios, como las que suelen crear los nómadas que llenan las calles de la Roma y la Condesa. También creó las escuelas de código de Pilares en un convenio con Google para certificar administradores de datos y programadores.

La perspectiva hasta el momento es prometedora para una ciudad museo llena de oferta gastronómica y cultural, como la Ciudad de México.

De remate, un dato: hasta marzo, su economía creció 5 por ciento en un año, de acuerdo con el Inegi, un número bien por arriba del promedio nacional y del ritmo de Nuevo León y de Jalisco.

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