Parteaguas

‘O nos levantamos en armas, o nos levantamos más temprano’

El libro ‘100 Rebanadas de Sabiduría Empresarial’ cita distintos momentos de incertidumbre que enfrentó Lorenzo Servitje.

Hay tanto ruido que cuesta trabajo pensar. ¿Qué es útil hacer en medio de tanto brinco? Tal vez, recordar a los viejos… o a los muertos.

“En tiempos de crisis, más de una vez he dicho en broma, sólo hay de dos sopas: o nos levantamos en armas o nos levantamos más temprano. Así es que jóvenes, les recomiendo madrugar. Siempre madrugar”.

La frase es de Lorenzo Servitje, fundador de Grupo Bimbo, y está consignada entre otras en el libro 100 Rebanadas de Sabiduría Empresarial, de Silvia Cherem, en el que la autora consignó reflexiones de este empresario.

El texto cita también distintos momentos de incertidumbre que enfrentó Servitje y el tipo de decisiones que tomó y opiniones que emitió cada vez.

A cada quien su momento y los problemas que enfrentó esa generación son distintos de los actuales. Hoy el lío que los mexicanos quieren resolver antes que cualquier otro es el de la inseguridad, un asunto que en otros días fue casi irrelevante.

Servitje enfrentó, por ejemplo, la crisis de 1994: “En aquel momento, el Banco de México, impotente ante las presiones devaluatorias, había tomado tardíamente la decisión de dejar flotar libremente el tipo de cambio, y de 3.47 pesos por dólar, llegó hasta los 10 pesos”, contextualiza Cherem en su texto.

“Entre diciembre de 1994 y febrero de 1995, la bolsa de valores se desplomó 42.9 por ciento. Se acabó además el crédito de la banca comercial para las actividades productivas y los intereses subieron al cielo, casi triplicados”.

Este 2023, el índice principal de la Bolsa Mexicana de Valores apenas se movió 2.45 por ciento en tres meses y el dólar se abarató 3.8 por ciento frente al peso. El presidente Andrés Manuel López Obrador ha dejado claro que le importa tener un dólar estable. Ayer éste cotizaba cerca de los 18 pesos.

¿Puede continuar la estabilidad económica de México?

Eso puede contestarse con otra pregunta: ¿si ustedes tienen la oportunidad, en este momento en qué moneda ahorrarían ustedes para mantener su billetera ‘tranquila’? ¿En pesos, dólares, euros… o en renminbi (yuanes)?

A don Lorenzo ya no le tocó, pero ahora en lugar de mar, tenemos piscina. Alguien se mueve y las olas llegan del otro lado del mundo.

Por ahí están las preocupaciones de una mujer que sí es contemporánea: Christine Lagarde, líder del Banco Central Europeo y responsable de la divisa de ese continente. Ella brindó en New York un discurso la semana pasada que en resumen dice dos cosas: los bancos centrales que imprimen todos los billetes en el mundo, deciden estos días si cambian sus dólares por otras monedas; ¿la otra cosa?, que a ella le urge que aprueben varios procesos en su zona, para que el euro compita en este contexto.

México y su banco central deben tomar esas decisiones en este momento de definiciones. Lagarde advierte que el mundo se divide nuevamente como en la Guerra Fría.

Los europeos pueden guardar su dinero en euros, pero quizá quieran congraciarse con la nación asiática que controla 98 por ciento de las materias primas o tierras raras.

“Las interrupciones del suministro en estos frentes podrían afectar a sectores críticos de la economía, como la industria automotriz y su transición a la producción de vehículos eléctricos”, advirtió públicamente Lagarde contextualizando su advertencia de un crecientemente competitivo renminbi.

La Corte y la Guardia

El principal reto del gobierno mexicano es reducir la intranquilidad de la gente. En otros días, el PRI lo resolvió con cacicazgos y complicidades. En ese entorno falló la economía.

El presidente López Obrador pretendía resolverlo dando más poder al Ejército, a través de la Guardia Nacional. Ayer la Suprema Corte dijo que la Constitución no lo permite.

Si el mandatario ignora las reglas, ante la incertidumbre global permanente puede sembrar semillas de un desequilibrio de lo que sí sigue en pie: la estabilidad económica.

Conviene madrugar a diario.

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