Como muchos hombres, recibí ayer varios mensajes acerca de nuestro papel este 8 de Marzo. Es el de escuchar.
En semanas o meses recientes, escuché o leí a varias mujeres o me encontré con datos que refieren su situación. Lo siguiente son textos —algunos publicados en este espacio previamente— que reflejan lo que cargan nuestras compañeras.
“Solamente el uno por ciento de las empresas que recibieron capital fueron fundadas por mujeres (porcentaje menor que en 2021), mientras que solo el 20 por ciento fueron cofundadas por una mujer (equipos mixtos, porcentaje menor al 29 por ciento alcanzado en 2021)”.
Esa cita proviene del documento Ecosistema del Venture Capital y Growth Equity en Latinoamérica 2022, publicado por la aceleradora de empresas global Endeavor, en coordinación con la firma de inversiones Glisco Partners.
“De las 33.2 millones de personas económicamente no activas, 89 por ciento son mujeres y de acuerdo a la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del primer trimestre de este año realizada por el INEGI: ‘declararon no estar disponibles para trabajar porque tenían que atender otras obligaciones, o tenían interés, pero su contexto les impedía poder hacerlo (impedimentos físicos, obligaciones familiares u otras condiciones)’”, publicó en El Financiero, Bárbara Arredondo, emprendedora y activista. https://www.linkedin.com/in/barbararredondoayala/
Ella continuó así: “(El) 72 por ciento de las mujeres que no tienen empleo remunerado pero quisieran trabajar son madres. No es la falta de ganas ni talento, es falta de tiempo y discriminación por ser madres”.
“En México, cada 5 días una mujer es despedida por estar embarazada, a menos que logremos un cambio cultural radical, y por radical me refiero a que comencemos por aceptar la realidad de que el hombre que cocina, lava los platos, hace la limpieza de su casa, cuida de los enfermos y se involucra en la crianza y necesidades diarias de sus hijos es un adulto funcional, no un ser especial”, sugirió en un texto que pueden leer completo aquí: https://bit.ly/3SYx0J9.
Durante un foro organizado por El Financiero, Giovanna Abramo y Lorena Ostos hablaron de Plenna, poco antes de recibir 4.4 millones de dólares de capital para impulsar ese negocio de heathtech o tecnología para la salud.
La primera, ingeniera biomédica por el Tec de Monterrey y MBA por Harvard (https://www.linkedin.com/in/giovanna-abramo-3a463553/); Ostos, se graduó como administradora de empresas por el ITAM, con una maestría en Stanford (https://www.linkedin.com/in/lorena-ostos-rangel/).
Ambas destacaron un hecho que para los hombres resulta imperceptible. Los hospitales fueron pensados por gente del sexo masculino. De ahí que resulten en muchos casos deprimentes.
Trato de definir la idea: Las mujeres tienen derecho a una atención permanente en condiciones de menor fricción, de cerca y a distancia. ¿Si ellas prefieren la delicadeza de un spa, por qué un sanatorio no debería cumplir con cualidades parecidas?
“(Re)definimos la salud para la mujer. Ginecología, psicología, nutrición y más, de manera virtual y presencial, en un mismo lugar”, reza el sitio web de Plenna.
“¿Has perdido la pasión por la vida? ¿Ya ni siquiera te pasan por la mente pensamientos sexuales o esas buenas fantasías”, reza el artículo titulado: La Pura Gozadera en la Menopausia, escrito por la Doctora Rinna Riesenfeld para Sin Reglas.
Al madurar, ellas cargan con ese impuesto biológico que suele sacarlas de la vida laboral, denuncian las fundadoras del citado centro virtual de asesoría para mujeres en esa etapa. Son la abogada Gabriela Rojas; la economista ‘Mamen’ Díaz y la comunicadora Sissi Cancino.
Nuestra cultura provocó que los hombres tengamos el control de la economía y de la sociedad. Somos los ricos, no por méritos propios, necesariamente. Nos toca escuchar lo que está mal.