Parteaguas

Hay que ir al súper a comprar... ¿atún?

Los asuntos que interfieren en la economía de EU están tan cerca de México como las remesas que alegran al protagonista de las ‘mañaneras’ presidenciales.

Si conocen el libro Padre Rico Padre Pobre, lean esta recomendación: compren “latas de atún”, porque parece que esto se va a poner difícil.

La sugerencia es para todos y la hizo el domingo Robert Kiyosaki, autor de un texto que con justicia o sin ella, se volvió una referencia de las finanzas personales.

“La mejor INVERSIÓN: Latas de atún. La inflación está a punto de despegar. Las mejores inversiones son latas de atún y frijoles precocidos. No puedes comer oro, plata o bitcoin”, escribió en su cuenta de Twitter en la que el autor es seguido por más de 1.4 millones de personas.

“Puedes comer atún y frijoles precocidos. La comida es lo más importante. El siguiente problema es el hambre. Invierte en la solución. Cuídate”.

Antes de salir corriendo al súper, agreguen dos granos de sal a la lista: Kiyosaki acumula una serie de mensajes que tienen el claro afán de golpear al presidente demócrata Joe Biden, quien a su juicio sería bien sustituido por una nueva administración de Donald Trump.

Estos asuntos están tan cerca de México como las remesas que alegran al protagonista de las ‘mañaneras’ presidenciales

Evidentemente cada tuit que abone en sentido contrario a la Casa Blanca, cumple con una intención transparente de Kiyosaki por debilitar a quienes irrespetuosamente llama los “Tres Chiflados”: Biden, la vicepresidenta Kamala Harris y la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen.

Hace unos días, parafraseando al presidente de su país, Yellen difundió un mensaje con propósito distinto del mal augurio de Kiyosaki:

“Ahora estamos entrando en un periodo de transición. De uno de recuperación histórica, a uno que puede estar marcado por un crecimiento estable y constante”, dijo la funcionaria detonando con ello, al parecer, fuertes emociones en Kiyosaki. Que cada quien tome su bando.

¿Y a los mexicanos, qué? Pues acá los billetes verdes mueven la economía, formal e informal. Si se descompone el motor, hay que bajarse a empujar.

Lo que nadie puede negar es que –cortesía esta vez de un Vladimir Putin con ganas de adueñarse de Ucrania– a la impía inflación internacional que ya venía corriendo, le dieron alas. Todo el mundo busca ahora dónde protegerse de la granizada de precios altos.

¿Tienen dinero? Pueden echar un ojo a lo que pasó ayer, cuando las empresas más representativas de México llegaron a caer a su valor más bajo en un año. Las acciones de compañías como Cemex, Alsea y Volaris fueron rematadas por muchos ansiosos que pretenden recuperar rápido dinero en efectivo.

Pero ayer también en sentido contrario, cuando cundió el pánico ante la posibilidad de que Estados Unidos frene la inflación dando un golpe a su propia economía, también subieron los precios de las acciones de Coca Cola FEMSA, Grupo Bimbo y América Móvil.

Conmueve la visión de inversionistas que anticipan que la gente va a ir corriendo por una coca, unas conchas y una recarga de Telcel, antes de que empiece el aguacero.

¿Tienen anhelos de largo alcance? Ayer un texto publicado en Seeking Alpha atribuido al BofA o Bank of America, puso atención a las empresas que serán bañadas por el sol después de la tormenta (https://bit.ly/3QmwQcX). Aquí van algunas de las recomendadas ante el vuelco que da el planeta en estos días.

El documento advierte que la humanidad envejece aceleradamente, por lo que conviene revisar las acciones de empresas como UBS y Prudential, que guardan buena parte del dinero de asiáticos que encabezan la madurez global y que por esa misma razón acumulan más dinero. Por esa causa, también propone en la lista a JPMorgan, el mayor banco estadounidense, guardián de buena parte del patrimonio de los norteamericanos.

En otro carril, la misma publicación expone como oportunidad la llegada de la generación C, de los nacidos después de 2016. Ellos compran de otro modo, por ejemplo, en el multiverso de Roblox, un sistema de juegos disponible en Internet que se convirtió en una empresa con ventas por 13 mil millones de dólares anuales, que batalla para tener utilidades.

Eso para el largo plazo, advierten. Para mañana, quizá haya que comprar atún y frijoles.

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