Parteaguas

¿Latinoamérica se puso #sexy?

Algunos inmigrantes difunden la idea de una vida mejor en la Ciudad de México, Guadalajara o Mérida, respecto a aquella en Estados Unidos. Sí, mejor.

Las rentas suben en la Colonia Roma, las viviendas aumentan su precio… y nadie responde con claridad la razón.

Paralelamente, algunos inmigrantes difunden la idea de una vida mejor en la Ciudad de México, Guadalajara o Mérida, respecto a aquella en Estados Unidos. Sí, mejor.

Tomen como ejemplo al estadounidense Georges Janin, quien en su cuenta de Twitter recientemente subió un meme que a su juicio refleja la diferencia entre la situación que enfrenta un trabajador en Silicon Valley, respecto a aquella del extranjero especializado que habita ciudades mexicanas.

El que sigue allá, resalta la imagen, paga por concepto de impuestos 50 por ciento de sus ingresos; desembolsa 4 mil dólares por un departamento de una recámara; vive paranoico en torno a la posibilidad de perder su trabajo y frecuentemente termina comiendo a solas un triste plato de cosas verdes. “¿Te rompiste un dedo? El seguro no te cubrirá”, dramatiza el gráfico.

En contraste, un expat especialista en tecnología que vive de este lado, paga al SAT una tasa de 2.5 por ciento por la vía del Resico, régimen simplificado de confianza que comenzó a operar este año; acaba de comprarse una ‘hacienda’ para que le visite la familia y ya hasta tiene una ‘tía’ mexicana que le lleva tamales.

Georges Janin aprovecha la ola. Fundó en México una empresa de nombre GringoJobs que conecta a empresas estadounidenses con trabajadores internacionales ubicados en México.

Pero no es solamente este país el destino de nómadas digitales. “La nueva frontera para empresas tecnológicas neozelandesas es Colombia. Sí, Colombia”, tituló Bloomberg ayer un artículo referente a casos como el de la productora de videojuegos PikPok, creadora de Into the Dead, que abrió un estudio en Medellín porque no encuentra el suficiente talento en casa.

Si bien es un asunto social, debe tener algún efecto en la economía. Aún hay puntos para unir en ánimo de explicar ese impacto, pero hay pistas en un fenómeno que no era común antes de la pandemia: el de países desarrollados carentes de personal.

En Estados Unidos el asunto es tan serio que la Cámara de Comercio de Estados Unidos (US Chamber) abrió un apartado en su sitio web para publicar información en torno a este problema. Lo llama ‘America Works’ y en éste publica datos que levantan cejas.

Hoy existen 65 trabajadores para cada 100 puestos nuevos abiertos en el país vecino. En Nebraska el número baja hasta 32, lo que indica que 68 puestos quedarán vacantes por un buen tiempo, afectando con ello la operación y crecimiento de los negocios.

Específicamente aquellos relacionados con servicios profesionales, 65 de cada 100 puestos abiertos siguen desocupados, de acuerdo con la US Chamber, poderoso gremio que insiste en una reforma migratoria en ánimo de atender esta circunstancia.

Esta institución que habla por las grandes empresas estadounidenses refiere como una razón ‘La Gran Regorganización’ o ‘The Great Reshuffle’.

“Ha habido una ‘Gran Reorganización’ entre los trabajadores. ‘La gran renuncia’ se abrió paso en nuestro vocabulario a medida que el cambio de nuestra fuerza laboral comenzó a hacerse evidente, y el hashtag #QuitTok incluso se volvió viral cuando los usuarios de las redes sociales publicaron sobre renunciar a sus trabajos en busca de más tiempo libre”, explicó en un texto Stephanie Ferguson, gerente de políticas de empleo de esa organización.

Fueron 4.4 millones de personas las que renunciaron a su empleo, solamente en febrero de este año.

Quienes vienen de generaciones previas batallan para comprender a los millennials que privilegian su estado de ánimo por encima de una carrera profesional. Motivados quizá por las redes sociales, buscan una vida distinta a la de una ciudad gris

Eso impactará de un modo o de otro el mercado laboral de México y del resto de Latinoamérica, en ciudades y sectores específicos.

“A mí me subieron el salario más de 10 por ciento, sin pedirlo”, me dijo un connacional, ejecutivo de la mexicana Softtek.

Buenas tardes pueden esperar quienes saben crear tecnología digital.

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