Parteaguas

Las cosas que también revela Twitter

‘Muchos gerentes pueden pasar por alto ciertos comportamientos y emisiones nocivas, pero si la gente se queja en Facebook o en Twitter, digamos, ese impacto queda registrado.’

Si tienen fábrica, conviene poner ojo en un evento del viernes en California. ¿Recuerdan los días en los que nadie se enteraba cuando algo salía mal en la planta?

Todo lo que la gente narre en Twitter o en algún sitio de internet, ahora está a disposición de los reguladores, indirectamente. La inteligencia artificial entró en acción y busca en internet para los bancos aquello que no se reporta, pero que puede tener impacto en la sociedad.

Pronto, la Securities and Exchange Commission (SEC) que pone en orden a las empresas en bolsa, les exigirá a éstas que enlisten su impacto ambiental… y la de sus proveedores. Eso ya es de considerarse.

Pero muchos gerentes pueden pasar por alto ciertos comportamientos y emisiones nocivas. Si la gente se queja en Facebook o en Twitter, digamos, ese impacto queda registrado. Ahora, eso puede acabar con el negocio cuando un lejano banco europeo se entere.

Va un ejemplo. Supongamos que el gerente de compras es diligente. Nunca falta el agua en el parque industrial. Las fábricas operan bien y los empleados no reportan cortes de producción a los directores… pero hay algo que no cuadra.

Curiosamente, varios vecinos llevan días reportando falta de agua en Santa Catarina, Nuevo León, lo que pueden ustedes verificar con una búsqueda en Twitter. Quienes conocen la zona saben que aquello es como Ecatepec o Vallejo en la Ciudad de México, es fácil ver plantas de manufactura.

¿Será que las cementeras no necesitan agua? Hay varias productoras de autopartes y fábricas de productos para el sector alimenticio. Sin agua nadie puede operar.

Es posible que sean muy eficientes o que tengan sistemas de recuperación. También puede ocurrir que hayan obtenido el favor “oficial” de que a ellos no les corten el suministro, aunque escasee para el resto.

Eso es impacto ambiental y social, y si la fábrica no lo reporta, el negocio entrará en riesgo cuando, basados en redes sociales y medios de comunicación, empresas de Inteligencia Artificial como Clarity o Kcore Analytics revelen problemas de suministro de agua en el área metropolitana de Monterrey, en donde los proveedores operan.

Sucede que los productos de una lejana fábrica en Santa Catarina pueden estar al día siguiente en San Antonio o el mes que entra en París, y allá, las autoridades están muy sensibles a este asunto: ¿Cómo fue fabricado este producto?

El público suele reportar falta de agua, pero también el daño que hacen plantas que funcionan en las noches para que “nadie” note sus emisiones, o la generadora de electricidad que quema combustóleo para salvar a Pemex que no tiene en donde ponerlo…

Ford, Stellantis o Chrysler, LG, Bosch, Samsung, Holcim, Vitro, Mattel, Mondelez, Bimbo… ya deben enlistar y reportar el impacto de sus proveedores en ánimo de seguir vendiendo internacionalmente. Les resulta indispensable para convivir con el sistema financiero.

Santander, Scotiabank, HSBC… Citi. Todas se sujetan a criterios ESG (Environment, Social y corporate Governance) que cuenta con cada vez más especialistas certificados en la materia a través de instituciones como el IASE.

Hasta ahora, muchas empresas se resguardan en el “greenwashing”, en la factibilidad de poder reportar lo que quieren. Pero la SEC de Estados Unidos exigirá el recuento de emisiones e impacto a las empresas que cotizan en bolsas estadounidenses y éste deberá incluir toda su cadena de suministro, sus proveedores, que en México se cuentan por miles.

¿En dónde está lo nuevo? En que exigirá el “aval” de un tercero que apruebe cada reporte.

La iniciativa de la SEC que revisan ya los empresarios del país vecino incluye la figura del “GHG Attestation Report”, un documento que validará los datos que registre la compañía respecto de sus propias operaciones en el “Scope 1″, la de sus proveedores, en el “Scope 2″ y la de sus clientes en el “Scope 3″, lo que incluirá, por ejemplo, si quien compró el producto final (piensen en una pantalla) tiene manera de desecharlo sin que vaya a dar al agua o a un barranco y contamine la tierra.

Ese documento podrían emitirlo “GHG Attestation Service Providers” como Intertek o incluso Schneider Electric, entre otras.

El viernes en Los Ángeles, una experta de esa compañía, Soffia Alarcón, detallará lo que se viene con la nueva normativa de la SEC, durante un evento organizado por el gremio empresarial United States México Chamber of Commerce, que en California es encabezado por Marlen Marroquin. Espero contarles al respecto de lo que ahí adviertan.

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