Parteaguas

A AMLO se le acaba el gas (6)

Ayer el presidente López Obrador hizo notar la relevancia de este hidrocarburo, cuando le preguntaron sobre las repercusiones en caso de una guerra en Ucrania.

Pemex produjo menos gas natural el año pasado que el anterior… y aún menos que en 2019. Literalmente, a la administración actual se le acaba el gas.

Hay mucho en Estados Unidos. Tanto, que sirve para surtir a México y sobra el suficiente para repartir alrededor del mundo, en Europa, por ejemplo, lo que seguramente tiene molesto a Vladimir Putin, quien basa su influencia en surtir este hidrocarburo a sus vecinos.

Pero primero, México. Alrededor de la mitad de los celulares que fueron prendidos esta mañana los cargaron con electricidad producida con la quema de gas natural. La mitad de los focos prendidos… la mitad del consumo eléctrico nacional se abastece con plantas de generación alimentadas con este insumo.

El asunto era menos relevante al inicio de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando la tendencia de una caída en la producción nacional era ya visible debido al mal manejo operativo de Pemex durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

El 30 de noviembre de 2018, un día antes de que tomara posesión, publiqué en este espacio a manera de aviso una columna con el título: A AMLO se le acaba el gas. Tres años después la tendencia empeora. Éste es el sexto recordatorio.

En 2019, Pemex produjo 4 mil 894 millones de pies cúbicos diarios de gas. En 2021, cerró con 4 mil 746 millones de pies cúbicos. Ni hablar de esos 5 mil 792 millones diarios que entregó la petrolera nacional en 2016, de acuerdo con sus reportes oficiales.

Ayer, el presidente López Obrador hizo notar la relevancia de este hidrocarburo, cuando le preguntaron sobre repercusiones en caso de una posible guerra en Ucrania:

“En el caso de que aumentara el precio del gas tenemos otras energías, tenemos otras formas de generar energía eléctrica”, dijo a reporteros que atendieron su conferencia matutina.

“Por ejemplo, tenemos las hidroeléctricas, tenemos el combustóleo en caso extremo y tenemos el carbón en caso también extremo, pero no nos quedaríamos sin energía eléctrica, aún aumentando el precio del gas”.

México quemaría entonces combustóleo, porque de ése sí hay cada vez más.

Pemex produjo 244 mil barriles diarios de ese material al cierre del año pasado, 95 mil más que en 2019, un aumento de 64 por ciento. Para acabar pronto: los mexicanos ya producen más combustóleo que gasolina, de acuerdo con cifras de la petrolera estatal.

No hay en donde poner tanta inmundicia porque nuevos reglamentos ambientales bloquean su comercio global. Quemarla para generar electricidad parece una solución conveniente en detrimento de quien respire el producto de su combustión. Además, reduce costos.

El gas natural costaba 2.75 dólares cuando inició el sexenio presidencial. Tres años después, en 2022, vale 5 dólares en la costa estadounidense del Golfo de México.

La razón de esta tremenda subida puede estar en uno de los orígenes del conflicto iniciado por Rusia en Ucrania: desde hace cinco años, Estados Unidos se convirtió en el mayor productor petrolero del planeta e inició exportaciones de gas natural a todo el mundo.

Lo ‘congelan’ y lo envían embarcado en calidad de gas natural licuado o LNG, por sus siglas en inglés.

Eso golpeó los planes de rusos que esperaban dominar el mercado europeo ahora que ese continente también enfrenta una caída en su producción proveniente del Mar del Norte. Pero les llegó una fuerte competencia desde Norteamérica.

No es para menos, allá lo pagaban habitualmente a un precio de 9 dólares, subió a más de 20 dólares al cierre del año pasado y ya para diciembre superó 60 dólares.

¿Resultado? Inexistentes en 2016, las ventas de gas natural de Estados Unidos a Europa parecen explotar.

“Las exportaciones de LNG de los Estados Unidos a la Unión Europea y el Reino Unido aumentaron de 3 mil 400 millones de pies cúbicos por día en noviembre de 2021 a 6 mil 500 millones en enero de 2022″, expuso el martes en un reporte la Agencia de Información Energética del país vecino al norte.

El gas natural luce ya tan relevante como el petróleo. La beligerancia rusa es una señal.

En lo que atañe a este país, los mexicanos –cuyos presidentes no valoran su producción– ahora pelean por el mismo producto contra europeos que lo pagan 12 veces más caro.

COLUMNAS ANTERIORES

La última columna
¿Va a reponerse Walmart?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.