Parteaguas

El examen en el que FEMSA sacó 75 y Walmart 39

Las empresas siempre buscan préstamos y mientras más cuiden a la sociedad y al medioambiente, les va mejor en ese propósito, o de plano no lo consiguen.

(Este texto incluye comentarios de S&P al calce, en respuesta al autor.)

¿Qué tanto hacen en su empresa por retener al personal? Al final, el equipo debe estar contento con su trabajo.

De lo contrario, la gente busca opciones y quienes no las encuentran, se frustran, se estresan. Eso daña a la sociedad, más durante el encierro por una pandemia.

Sucede que eso ya se mide con implicaciones de mucho dinero. Las empresas siempre buscan préstamos y mientras más cuiden a la sociedad y al medioambiente, les va mejor en ese propósito, o de plano no lo consiguen.

El asunto que solía ser parte de revistas verdes, ahora es relevante para Standard & Poor’s (S&P), tal vez, la calificadora crediticia más relevante del mundo.

Esta compañía estableció escalas en nueve rubros. ¿Los primeros tres? Atracción y retención de talento; Administración de la cadena de suministro y uno todavía difícil de comprender, particularmente en México: Administración de producto, que involucra el cuidado de la vida de la mercancía, desde su creación, hasta la basura o el reciclaje.

Otra tercia: Ecoeficiencia de la operación; Salud y seguridad de los empleados; Manejo de la innovación; y los tres restantes: Desarrollo de capital humano; Código de conducta del negocio, y Estrategia climática.

Todo eso deriva en tener datos que permitan saber cuánto puede durar viva una empresa. Algo clave para quien pretende prestarle dinero.

Algunas empresas mexicanas –entre muchas internacionales– se arriesgaron a llenar un formato entregado por S&P para saber cómo andan en esos rubros, en una práctica de autocrítica guiada por la calificadora con sede en Nueva York.

Coca Cola FEMSA obtuvo un score de 75; Grupo Carso, que comprende empresas como Condumex, Grupo Sanborns y la constructora del grupo, obtuvo 16 puntos.

A la empresa nacida en Monterrey y presidida por José Antonio Fernández Carbajal, le duele todavía el desarrollo de capital humano, la atracción de talento y el gobierno corporativo, una constante en empresas mexicanas, en donde prevalece la opinión de una minoría.

En el segundo caso, Carso, de la familia Slim, enfrenta sus principales rezagos en la salud y seguridad de los empleados, y en la atracción y retención de talento. Walmart, con un 39, batalla con esos mismos rubros.

Grupo Bimbo, a cargo de Daniel Servitje, obtuvo una calificación de 48; en tanto que Fibra Uno, la dueña de la Torre Mayor y probablemente la más influyente propietaria de inmuebles en el país, tiene un 64. Muchas compañías aún no enfrentan este examen que S&P explica así:

“La evaluación de ESG, un producto separado ofrecido por S&P Global Ratings, es una opinión prospectiva de la capacidad de una empresa para administrar los riesgos y oportunidades futuros de ESG”, siglas en inglés que refieren criterios de responsabilidad ambiental, social y de gobierno corporativo.

Los datos obtenidos con el permiso de las empresas contienen las respuestas que la propia compañía provee a la encuesta de Evaluación de Sustentabilidad Corporativa proporcionada por S&P.

Parecería un asunto aislado, pero se trata de un ejercicio de la calificadora que evidentemente le ayuda a atraer clientes a sus servicios de asesoría en materia de ESG, que hace tiempo dejó de ser un asunto de buena voluntad.

La Organización de las Naciones Unidas convocó a gobiernos y corporaciones a una carrera por el cero o ‘race to zero’ con la intención de luchar contra el cambio climático. Pretende que hacia la mitad del siglo, la contaminación (CO2) por generación de energía equivalga a la que consume el planeta o sale del mismo. Las expectativas bajo la lógica actual con la que operan las compañías, son bajas.

Por eso el BIS, a cargo de Agustín Carstens, habla de la inminente llegada de ‘cisnes verdes’, eventos ambientales potencialmente catastróficos que pueden cambiar el rumbo de la historia económica.

Pero hay intentos por contenerlos: “Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Haití, Honduras, Paraguay y Perú ya se han comprometido con un objetivo regional colectivo de 70 por ciento de la energía renovable para 2030”, destacó respecto a Latinoamérica Hamish Stewart, asociado senior en el PRI (Principios de Inversión Responsable), una organización acerca de la actual ofrecí contexto aquí, ayer.


A solicitud de S&P, son incluidos los siguientes comentarios aclaratorios de la compañía en torno al texto de Jonathan Ruiz:

Original: El asunto que solía ser parte de revistas verdes, ahora es relevante para Standard & Poor’s (S&P), tal vez, la calificadora crediticia más relevante del mundo.

Esta compañía estableció escalas en nueve rubros. ¿Los primeros tres? Atracción y retención de talento; Administración de la cadena de suministro y uno todavía difícil de comprender, particularmente en México: Administración de producto, que involucra el cuidado de la vida de la mercancía, desde su creación, hasta la basura o el reciclaje.

Ajustado: El asunto que solía ser parte de revistas verdes, ahora es relevante para Standard & Poor’s (S&P), corporación que incluye S&P Dow Jones Indices, S&P Global Market Intelligence, S&P Global Platts y S&P Global Ratings.

Esta compañía también ha lanzado recientemente S&P Global Sustainable1, el negocio de inteligencia sostenible de S&P Global. Sustainable 1 ofrece a los participantes del mercado el S&P Global ESG Score, que analiza a diversos factores ESG por medio de una Evaluación de Sostenibilidad Corporativa (CSA – sigla en inglés). El S&P Global ESG Score es distinto de la calificación crediticia y establece escalas en nueve rubros. ¿Los primeros tres? Atracción y retención de talento; Administración de la cadena de suministro y uno todavía difícil de comprender, particularmente en México: Administración de producto, que involucra el cuidado de la vida de la mercancía, desde su creación, hasta la basura o el reciclaje.

Original: Todo eso deriva en tener datos que permitan saber cuánto puede durar viva una empresa. Algo clave para quien pretende prestarle dinero.

Algunas empresas mexicanas –entre muchas internacionales– se arriesgaron a llenar un formato entregado por S&P para saber cómo andan en esos rubros, en una práctica de autocrítica guiada por la calificadora con sede en Nueva York.

Ajustado: Todo eso deriva en tener datos que permitan saber cómo está evolucionando el desempeño pasado y actual de una empresa en aspectos ESG . Algo clave para quien pretende prestarle dinero.

Algunas empresas mexicanas –entre muchas internacionales–completaron el CSA entregado por S&P para saber cómo andan en esos rubros, en una práctica de comprensión del desempeño y de los riesgos de ESG de sus propios negocios.

Original: Grupo Bimbo, a cargo de Daniel Servitje, obtuvo una calificación de 48; en tanto que Fibra Uno, la dueña de la Torre Mayor y probablemente la más influyente propietaria de inmuebles en el país, tiene un 64. Muchas compañías aún no enfrentan este examen que S&P explica así:

“La evaluación de ESG, un producto separado ofrecido por S&P Global Ratings, es una opinión prospectiva de la capacidad de una empresa para administrar los riesgos y oportunidades futuros de ESG”, siglas en inglés que refieren criterios de responsabilidad ambiental, social y de gobierno corporativo.

Los datos obtenidos con el permiso de las empresas contienen las respuestas que la propia compañía provee a la encuesta de Evaluación de Sustentabilidad Corporativa proporcionada por S&P.

Parecería un asunto aislado, pero se trata de un ejercicio de la calificadora que evidentemente le ayuda a atraer clientes a sus servicios de asesoría en materia de ESG, que hace tiempo dejó de ser un asunto de buena voluntad.

Ajustado: Grupo Bimbo, a cargo de Daniel Servitje, obtuvo una calificación de 48; en tanto que Fibra Uno, la dueña de la Torre Mayor y probablemente la más influyente propietaria de inmuebles en el país, tiene un 64. Muchas compañías aún no enfrentan este examen que S&P Global Sustainable1 explica así:

“La CSA de S&P Global permite reportar métricas clave de sostenibilidad y comparar el desempeño de la compañía en una amplia gama de criterios económicos, ambientales y sociales”.

Los datos obtenidos para la CSA también informan a otros productos ESG en S&P Global, incluyendo la Evaluación ESG de S&P Global Ratings, que es una evaluación prospectiva del perfil ESG de la empresa y de su preparación para posibles riesgos y oportunidades futuros en ESG. Esta es conducida por el equipo analítico del negocio de calificaciones crediticias e incorpora discusiones con la gerencia de la empresa cliente. Además, puede hacerse público a solicitud de la empresa o compartirse de forma privada con sus inversores.






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