Parteaguas

¿Por qué aumenta el precio del cemento?

Dos empresas cementeras mexicanas son jugadores relevantes en Norteamérica: Cementos Chihuahua y Cemex.

La mente puede cometer traición. Ayer publiqué en este espacio sobre el efecto para los mexicanos, debido a algo que ocurre en las carreteras de Estados Unidos.

También expuse que una muy poderosa organización estadounidense pidió tres deseos y entre Donald Trump y Joe Biden ya cumplieron dos y están por cumplir un tercero. En algún momento, al cerrar la última edición omití el nombre de esa agrupación que aquí consigno: la US Chamber of Commerce, el máximo gremio empresarial de ese país.

Es la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, el equivalente al mexicano CCE o Consejo Coordinador Empresarial.

¿A qué compañías defiende la US Chamber? Entre otras a Amazon, Bayer, Cargill, Coca-Cola Company, Exxon Mobil, Facebook y GE, por ejemplo. En conjunto y con esta cámara por delante, pidieron una baja de impuestos en días de Trump. Concedido.

Luego, modificar, en lugar de acabar con el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica. Hecho, ahí está el TMEC. Finalmente, demandan una ‘remodelación’ de Estados Unidos, la orden está en proceso en el Senado del vecino país, en donde pronto podrían aprobar un presupuesto de más de un billón de dólares para ese propósito.

Quieren que la infraestructura de ese país quede como nueva. Puertos, carreteras, tuberías, líneas de transmisión y de telecomunicaciones, que tal como sucede en una casa, si no se remoza, todo empieza a fallar.

Todo lo anterior aumentará la demanda de cemento en Norteamérica, que ya andaba apretada. ¿Qué sigue? El aumento de precios.

Dos empresas mexicanas son jugadores relevantes en la región: Cementos Chihuahua, a cargo de Enrique Escalante, y Cemex, dirigida por Fernando González. Ambas ya anunciaron que el aumento está en proceso.

Este material indispensable para la construcción ya elevó sus precios 5 por ciento solamente durante la primera mitad de 2021, cuando la inflación en general aumentó 3.4 por ciento. Pero ese fue sólo el inicio.

Tanto Escalante como González dijeron a finales de julio a analistas que sus costos aumentan y que preparan ajustes.

Uno de los principales es el de los combustibles, que se elevaron a la par del alza de los precios internacionales del petróleo. Eso también impulsó los precios del transporte, camiones y barcos que necesitan hidrocarburos para mover cada vez más cemento hacia Estados Unidos desde todo el mundo.

Esta alza de la demanda estadounidense motivó una escalada incluso antes de que se apruebe el plan de infraestructura ya mencionado, que será un parteaguas en la historia del país vecino, a cuyos habitantes les urge ponerse a la par de China, que estrena casi todo.

“El mercado está requiriendo mayores cantidades de cemento importado, la capacidad se utiliza por completo, casi en todas partes”, dijo González la semana pasada, respecto a la situación en el país vecino al norte.

“Lo que podemos esperar son aumentos de precios una o dos veces al año, pero un precio que se adapte a la nueva estructura de oferta del mercado”, abundó el directivo de la empresa con oficinas centrales en San Pedro Garza García.

Su homólogo de Cementos Chihuahua coincidió en ese análisis a finales del mes pasado: “Estamos revisando al alza nuestra guía para 2021. Comenzando en México, ahora esperamos que los volúmenes de cemento de Grupo Cementos Chihuahua aumenten de 4 a 6 por ciento y los volúmenes de concreto premezclado de 10 a 15 por ciento, con aumentos de precios en el rango de 2 a 3 por ciento en ambos negocios”, expuso Escalante. Si ustedes están construyendo, no parece haber escapatoria.

Hay un asunto adicional aquí. Las cementeras no sólo producen cemento o concreto sino también miles de toneladas de carbón generado por combustibles quemados en sus hornos; es invisible para el ojo humano, pero perceptible en sus pulmones y en el calor cada vez más intenso.

El alza en la demanda motiva poner las plantas a tope con el subsecuente impacto para las comunidades cercanas a sus centros de producción.

Ambas mexicanas, Cementos Chihuahua y Cemex, incluso la extranjera Holcim –que también influye en ese impacto– tienen planes reveladores para disminuir su repercusión a las personas y el ambiente. Es un asunto urgente y aquí leerán al respecto.

El autor es director general de Proyectos Especiales y Ediciones Regionales de El Financiero.


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