Parteaguas

¿Quieren cemento? Prepárense para la remodelación de EU

El presidente Joe Biden solicitó una cifra demencial para reestructurar caminos, carreteras, ductos, líneas de transmisión, centrales redes de electricidad y de telecomunicaciones.

Ubíquense en Paseo de la Reforma en su cruce con Bucareli, ahí cerca de donde está el Senado de la República. De ahí, suban por ese museo que es la avenida más famosa de la Ciudad de México, hasta su cruce con Constituyentes. Son 17 kilómetros, más o menos.

Arquitectos, ingenieras y trabajadores en Estados Unidos están a punto de recibir la instrucción de reconstruir a diario una distancia similar, pero de sus viejas carreteras, durante los próximos cinco años.

Eso requerirá de mucho cemento y ese material lo venden en cantidades industriales dos mexicanas que ya están del ‘otro lado’, literalmente: Cementos Chihuahua y Cemex.

Sus directores, Héctor Escalante y Fernando González, respectivamente, enfrentan una situación cercana a la de quien se sacó la lotería.

Cada kilómetro de carretera requiere, de acuerdo con expertos, poco más de 2 mil toneladas de cemento. Eso significa un ingreso potencial de hasta medio millón de dólares por cada mil metros de los 17 mil que serán reconstruidos diariamente en breve.

Estados Unidos entrará en remodelación cuando el Congreso de ese país apruebe un demencial ‘cheque’ por 1.2 billones de dólares (1.2 trillion) para ese propósito.

Es un paquete de inversiones que los senadores demócratas y republicanos de ese país habían discutido durante meses y que finalmente el domingo terminaron de diseñar para su aprobación, prevista por líderes de ambos partidos para esta semana.

El presidente Joe Biden solicitó esa friolera en afán de reestructurar caminos, carreteras, ductos, líneas de transmisión, centrales redes de electricidad y de telecomunicaciones, para entrar en la nueva fase de la historia de un mundo que persigue la eliminación de emisiones de carbono, la adaptación a los efectos del calentamiento global y la convivencia digital permanente.

No es solamente el mandatario estadounidense quien pidió estos cambios.

En realidad, la petición data de los días de Barack Obama y proviene de una organización sumamente poderosa a la que por coincidencia o no, le han cumplido ya con ésta, tres peticiones contundentes desde la administración de Donald Trump:

Una, la de reducir las tasas impositivas que pagan las empresas al gobierno. Dos, la reestructuración y no eliminación del tratado de libre comercio con México y Canadá, que justamente cambió su nombre de TLCAN a TMEC. Tres, renovar la infraestructura de su país.

¿El argumento para esto último? Que los chinos pisan los talones a Estados Unidos en varios mercados, en buena medida porque la renaciente China estrena todo, mientras que en el viejo Long Beach, en California, los barcos forman ya nudos al entrar y salir.

En cualquier caso, el equipo de Escalante y el de González parecen sacar la mejor parte.

Ya les benefició el retorno a actividades motivado por la aplicación de vacunas y ahora no hay analista que recomiende desahacerse de las acciones de ambas empresas.

Grupo Cementos Chihuahua vale ya 2 mil 784 millones de dólares, una cifra sin precedentes, 54 por ciento superior al valor de hace un año, de acuerdo con datos recopilados por Bloomberg. Cemex tiene un valor actual de 12 mil 200 millones de dólares, 134 por ciento más que hace 12 meses y se aproxima a niveles no vistos desde 2014.

Los analistas de JPMorgan, el mayor banco de Estados Unidos, lucen impactados.

En reportes relacionados con los resultados del segundo trimestre del año manifiestan, en términos simples, que las mexicanas no se dan abasto.

Cemex importa en Estados Unidos productos provenientes de México, Europa y Asia, principalmente para los mercados de California, Texas y Florida.

“Prácticamente tienen todo vendido en Estados Unidos, pero también en México (primera vez que pasa en 15 años)”, expusieron en torno a Cementos Chihuahua los analistas del grupo financiero estadounidense.

Tal producción tiene un costo más allá de lo económico, aquí leerán pronto al respecto. Además, la demanda actual y próxima anuncian aumentos inminentes. ¿Quieren cemento? Prepárense.

El autor es director general de Proyectos Especiales y Ediciones Regionales de El Financiero.


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