Parteaguas

A Carstens le urge que conozcan su cisne verde

Su equipo ya revisa los detalles de un próximo evento virtual de tres días con fecha de inicio para el 2 de junio: Green Swan Conference o la Conferencia del Cisne Verde.

La pandemia y las contrarreformas del gobierno parecen un problema económico nacional. Pero el que ya nació y crece puede ser más grande.

Hace un año cayó un aguacero impresionante. La tormenta Cristóbal se juntó con otra más fuerte durante un 2020 en el que especialistas recurrieron a nombres como Delta y Gamma, cuando acabaron con los nombres comunes para huracanes.

En esos días las lluvias casi no pararon y al estacionamiento subterráneo de The Harbor le entró agua venida del cielo, pero también del subsuelo. Fue convertido durante meses en un enorme cenote artificial que bloqueó el acceso a sus indispensables clientes.

Era en ese momento la más nueva inversión millonaria de los entusiastas inversionistas de Thor Urbana, con base en la Ciudad de México, que construyeron ese centro comercial en Mérida, que se sumó al de Altavista 147 en San Ángel al sur de la capital y a The Landmark, en Guadalajara.

Ahora todos los lugareños tienen explicaciones para ese suceso que afecta el negocio, pues el estacionamiento en cuestión sigue cerrado, pero pocos lo vieron venir. Es eso que la gente suele llamar ‘cisne negro’, solo que por tratarse de un posible efecto del cambio climático, ustedes pueden llamarlo ‘cisne verde’. Así le dicen en la oficina de Agustín Carstens a los problemas que todavía son aislados, pero que se multiplicarán como consecuencia del calentamiento global; son líos que hoy pagan aseguradoras, inversionistas y empleados que pierden empleos, pero que amenazan al sector financiero con la aparición de la siguiente crisis global.

Carstens es ahora más poderoso que cuando fungió como gobernador del Banco de México. El mexicano basado en Suiza encabeza el Banco de Pagos Internacionales, el BIS, la institución que organiza la operación de los bancos centrales, como Banxico, pero de todo el mundo.

Su equipo ya revisa solamente los detalles de un próximo evento virtual de tres días con fecha de inicio para el 2 de junio: Green Swan Conference o la Conferencia del Cisne Verde, a la que convocan también el Banco de Francia y el Fondo Monetario Internacional.

Es un grito para que el mundo atienda un problema que luce más catastrófico que la presente pandemia del coronavirus.

El BIS avisó de esta situación en febrero de 2020, cuando pocos atendieron su llamado debido al inminente ataque del Covid-19. Emitió ‘The Green Swan, Central Banking and Financial Stability in the Age of Climate Change’, un documento de 115 páginas que menciona 28 veces la palabra crisis, como en esta frase:

“Eventos potencialmente extremadamente disruptivos desde el punto de vista financiero, que podrían estar detrás de la próxima crisis financiera sistémica”.

¿Cuántos negocios pone en riesgo una prolongada sequía alrededor de la Ciudad de México? Cuando se multipliquen las demandas de siniestros por granizadas e inundaciones, las aseguradoras no tendrán a dónde voltear, como en los días en los que la gente de Lehman Brothers ya no tuvo cómo llenar los huecos de cuentas vaciadas por los efectos de malas inversiones hipotecarias, desatando con ello la peor crisis financiera en 2008.

Pero hay efectos previos. Los países avanzados ya detectaron el problema y empiezan a restringir mediante normas la fabricación de ciertos coches y en breve esas naciones podrían poner un precio al carbono: las empresas podrían pagar pronto por cada kilo que arrojen éstas o sus clientes al ambiente y pasar este costo a quien paga por su mercancía.

Aquí expuse que la fabricación y el uso de los iPhone o las Mac tienen un efecto, pues la empresa y sus clientes que cargan casi todo el tiempo sus aparatos con electricidad contaminante, emiten indirectamente unas 25 millones de toneladas de carbono al aire cada año.

Gobernadores de bancos centrales y premios nobel analizarán este asunto a partir del 2 de junio. En esta columna encontrarán detalles sobre la situación desde esta semana.

El autor es director general de Proyectos Especiales y Ediciones Regionales de El Financiero.


COLUMNAS ANTERIORES

Seremos viejos, pero con 5G
Empieza a sentirse como los años 70

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.