Parteaguas

Pues, les faltan migrantes...

La reapertura de los negocios, después del confinamiento por la pandemia, enfrenta un nuevo problema: falta de personal que quiera trabajar.

¿En espera de una recuperación económica de Estados Unidos? Sucede que la economía del vecino puede detenerse por la falta de personal que quiera y pueda trabajar.

Por allá el Hard Rock, por acá el McDonald’s, cada uno ofrece cientos de dólares, a veces nada más por acudir a una entrevista de trabajo. Premian más todavía el hecho de firmar el contrato, una acción por la que entregan dinero aún antes de laborar el primer día, porque al final un local no puede operar sin personal y simplemente no encuentran gente ahora que reabren después del confinamiento por la pandemia.

El problema es quién sirve las mesas, limpia la cocina... eso que siempre hicieron y siguen haciendo en buena medida mexicanos o sus descendientes.

Parecía cosa de chisme, de comentarios entre paisanos y sus parientes, pero la cosa ya trascendió.

“La brecha laboral y cómo Washington puede ayudar a solucionarla”, publicó el fin de semana la cámara más importante de los empresarios estadounidenses, a manera de título de un documento.

El artículo lo firmó Curtis Dubay, economista senior de la US Chamber of Commerce y entre sus párrafos está esta descripción de una nueva crisis:

“En la Cámara hemos escuchado durante meses de empresas de todos los tamaños que contratar a los trabajadores adecuados se ha vuelto cada vez más difícil. No se trata de incentivos incorrectos; en todas las industrias, simplemente no se pueden encontrar los trabajadores adecuados.

“Algunas de las razones por las que los trabajadores no están reingresando a la fuerza laboral se deben a los impactos a mediano y largo plazos de la pandemia: algunos trabajadores todavía se muestran reacios a aceptar trabajos debido a preocupaciones por el Covid-19, mientras que otros están en casa cuidando a los niños”.

Sin personal, un negocio no puede abrir y si no abre no puede cobrar.

Por ello, los incentivos están creciendo, uno de ellos en lo salarial.

Consideren el caso de Atlanta, en donde los salarios ya habían crecido anualmente 3.7 por ciento en marzo 2021, un porcentaje similar al 3.9 por ciento que contabilizaba esa región en febrero de 2020.

Mientras allá no llenan puestos vacantes, en la frontera la gente se agolpa para encontrar una oportunidad de trabajo.

¿Presionará esta circunstancia una potencial apertura de la frontera a trabajadores que vengan del sur? Es pronto para hablar de eso.

Hasta el momento los empresarios están buscando otra puerta: quieren que el gobierno deje de repartir dinero.

A juicio de Dubay, cada vez más las empresas luchan por competir con beneficios gubernamentales generosos, como los cheques de mil 400 dólares que se emitieron en marzo y los 300 dólares adicionales por semana en beneficios de desempleo pagados por el gobierno federal en virtud de los proyectos de ley de alivio de Covid aprobados por el Congreso.

“Ahora, lo que alguna vez fueron informes anecdóticos de empleadores que tenían dificultades para encontrar trabajadores, están apareciendo en los datos”, reconoció el economista contratado por la US Chamber of Commerce.

Por eso, esta agrupación que representa los intereses de las empresas más poderosas de ese país, como Facebook, Exxon o Ford, hizo una petición puntual.

“El paso más inmediato es que el Congreso ponga fin al beneficio de desempleo de 300 dólares por semana adicionales”.

Argumentan que este beneficio adicional da como resultado que aproximadamente uno de cada cuatro beneficiarios se lleven a casa más seguro de desempleo de lo que hubieran ganado trabajando. Es algo que no cuadra con el negocio… en un país que siempre piensa en el negocio, un negocio por cierto, del que dependen las exportaciones mexicanas.

Detener esa prestación puede tener un impacto social si los empleos no resuelven las necesidades de las personas. Quien deje de recibir su cheque, más vale que pronto encuentre una buena plaza.

Es una suerte de salto mortal que debe realizarse con precisión cuando lo realizarán millones. Las remesas récord que cruzan la frontera hacia el sur mucho se relacionarán con cualquier cambio en la materia.

El autor es director general de Proyectos Especiales y Ediciones Regionales de El Financiero.


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