Parteaguas

Ya vienen los proyectos millonarios de Bartlett

El proveedor que gane solamente estaría obligado a dejar poco más de mil millones de pesos a los mexicanos involucrados en el proyecto.

En noviembre casi nadie puso atención al detalle. Al final de ese mes el gobierno presentó una lista de grandes proyectos para empujar a la economía a partir de entonces y durante este año.

El monto total del valor de esa infraestructura supera 200 mil millones de pesos, de esos, casi 70 mil millones quedaron bajo la responsabilidad de Manuel Bartlett.

Tan pronto pasen las elecciones, el director general de la CFE procesará seis concursos por las licitaciones que completen la citada friolera por la vía de nuevas centrales de generación de electricidad con base en tecnología de ciclo combinado, esas que funcionan a partir de la combustión de gas natural en turbinas.

Una parte interesante de la repartición está justamente en el dinero que saldrá de las cuentas de la empresa productiva del Estado, que fluirá en una economía que no levanta el vuelo desde finales de 2019.

Ojo, ¿cuántos son 70 mil millones? Consideren que en 2019 – el último año que CFE reportó ganancias– obtuvo 43 mil millones de pesos como utilidad neta. Eso puede ayudar a dimensionar la apuesta.

¿Pero cuánto de eso se quedará realmente en México? Un dato contenido en una de las licitaciones que ya reveló información, inyectó cierto pesimismo entre empresas mexicanas. Les preocupa en particular el porcentaje de contenido nacional que exige la CFE para estos proyectos.

Revisen el caso de San Luis Río Colorado, el cual consiste en la construcción de una central de ciclo combinado en Sonora, cuya inversión está estimada en 10 mil 729 millones de pesos, unos 500 millones de dólares, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda.

“El concursante deberá incorporar en su oferta, materiales (diferentes a los de la construcción), maquinaria y equipo de instalación permanente (incluyendo las partes de repuesto), de fabricación de origen nacional, de manera que se acredite el porcentaje de Contenido Nacional del Proyecto de cuando menos el 10 por ciento sobre el total del importe de la central”, detalla hasta el momento el procedimiento del concurso a cargo de la CFE.

En resumen, el proveedor que gane solamente estaría obligado a dejar poco más de mil millones de pesos a los mexicanos involucrados en el proyecto.

La cifra conmovió a quienes suelen participar como proveedores de grandes empresas internacionales que suelen llevarse estos contratos, mismos que usualmente veían un porcentaje obligatorio más grande de contenido nacional en estos proyectos.

Analicen como ejemplo los detalles de la licitación de otra central de ciclo combinado construida hace algunos años también en Sonora.

“Los licitantes deberán garantizar que el contenido nacional (mexicano) será de 25 por ciento, de conformidad con lo establecido en las bases de licitación”, exigió la CFE en una publicación del Diario Oficial de la Federación del 11 de junio de 2009.

El concurso se lo llevaron las españolas Sener y Elecnor, que instalaron una central de 400 megawatts, suficientes para abastecer, digamos, Ciudad Obregón. Las ibéricas instalaron ahí dos turbinas de la japonesa Mitsubishi. Sólo la obligación del contrato impidió probablemente que todos los insumos vinieran del exterior.

De ahí la relevancia del porcentaje de contenido nacional a incluir en los contratos de licitación que el equipo de Manuel Bartlett firmará a partir de junio.

Hasta ahora, al menos aquellos cuyo inicio de obras está programado para agosto mantienen en suspenso el dato.

Hay mucho en juego. Yucatán solamente recibirá dos nuevas centrales de ciclo combinado, en Mérida y en Valladolid, cuyo valor conjunto estimado es de 20 mil 563 millones de pesos.

Una diferencia entre 10 y 25 por ciento puede significar que se queden en México unos 5 mil millones, en lugar de 2 mil millones.

Para un análisis posterior quedará la revisión de estas dos terminales en particular, en una zona de México que aún tiene un déficit de gas natural y también de líneas de transmisión y distribución de electricidad.

Por el momento, lo relevante es poner atención al porcentaje de contenido nacional en los proyectos.

El autor es director general de Proyectos Especiales y Ediciones Regionales de El Financiero.



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