Entorno Económico

Escenario Económico 2023: ¿En qué fallamos?

Las perspectivas de crecimiento económico han observado una clara mejoría en muy poco tiempo.

No llevamos ni siquiera cuatro meses del año y el escenario económico prevaleciendo ya ha sufrido cambios. Entre el cierre del 2022 y lo que va del presente año, un conjunto de eventos y cifras económicas nos han sugerido que nuestras perspectivas iniciales no parecen apoyarse en la evidencia inicial. Curiosamente, creo que todo se asocia a un solo factor fuera de nuestras fronteras. A continuación, cuatro cambios clave en el escenario central del consenso de analistas, su posible causa y una advertencia.

Primero, el peso mexicano ha logrado extender su fortaleza y, sobre todo, alimentar las perspectivas para un mayor espacio de apreciación respecto al dólar durante el año. En específico, el pronóstico de cierre para tal variable ha sido ajustado desde 20.75 hasta 19.44 en la Encuesta Banamex de Expectativas entre diciembre del 2022 y abril del presente año.

Segundo, la tasa de política monetaria de Banxico para el cierre del año también se ha modificado sustancialmente. Desde el cierre del año pasado, ya se esperaba que el esfuerzo de restricción monetaria se extendiera durante el 2023 y así fue. No obstante, la expectativa de cierre del año para la tasa de interés de fondeo se elevó en más de 100 puntos base (de 10.25% a 11.38%).

Tercero, el estimado de cierre del 2023 para la inflación general se ha mantenido constante. No obstante, aquel relativo al componente subyacente (precios usualmente más estables y ligados al ciclo económico) se elevó de 5.06% a 5.32%.

Por último, las perspectivas de crecimiento económico han observado una clara mejoría en muy poco tiempo. Ahora se espera que la economía crezca 1.4% en el año, por arriba de una estimación de cierre del 2022 de 0.95%.

¿Qué sucedió? Tal parece que las señales de recesión en EUA han tardado más de lo que se anticipaba, al tiempo que la actividad económica en México ha sorprendido al alza por razones tanto asociadas a EUA como ajenas. De manera parcialmente asociada, vía un consumo resiliente y rezagos en la trasmisión de menores costos de producción, la inflación subyacente se ha mantenido más alta de lo anticipado (mayor permanencia).

Ante tal escenario, se ha percibido la necesidad de un mayor esfuerzo de restricción monetaria a nivel local. Lo anterior no sólo asociado a un ajuste similar en las perspectivas para la Reserva Federal, sino a los necios precios subyacentes.

¿Es el escenario recientemente reconfigurado más certero que el anterior? No lo sabemos en estos momentos. Simplemente se modificó, dándole una importancia sustancial a las cifras económicas recientes.

En este punto, vale la pena reconocer que el entorno tanto externo como local continúa muy dinámico y que la materialización de una desaceleración (o recesión) más tardía en EUA o en México podría cambiarlo todo. Así, nadie nos garantiza que el escenario que prevalecía hace unos meses sea el más cercano o que las expectativas todavía tengan que ajustarse sustancialmente.

Como dicen por ahí: si vas a hacer pronósticos, más vale que los hagas seguido.

COLUMNAS ANTERIORES

El fantasma de las crisis sexenales pasadas
Banxico y el arte de alternar

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.