Entorno Económico

Las cuatro cifras de inflación

La Encuesta Citibanamex de Expectativas anticipa un nivel de cierre para la inflación anual en México de 6.75 por ciento para el presente año.

El consenso de analistas (Encuesta Citibanamex de Expectativas) anticipa un nivel de cierre para la inflación anual en México de 6.75 por ciento para el presente año. No obstante, no olvidemos que tal cifra es la mediana de los pronósticos individuales de una treintena de analistas del sector financiero. Así, detrás de la cifra hay estimados tan optimistas como 6.20 por ciento y tan pesimistas como 7.40 por ciento. El amplio abanico de pronósticos se justifica por supuestos y modelos específicos para cada analista, imposibles de asumir con certeza para cada uno. Sin embargo, lo anterior me da pie para hablar de cuatro pronósticos de inflación para el cierre de 2022 y sus supuestos específicos. Considero que tal comparativo nos ofrecerá una mayor sensibilidad sobre la discrepancia en proyecciones (más allá del intervalo de incertidumbre estadística implícito en todo modelo de pronóstico).

Uno y medio por ciento. La inflación anual al cierre del año si de pronto el índice de precios al consumidor reportara variaciones mensuales nulas por el resto del año. En este caso, creo que con relativa confianza podríamos considerar el escenario como poco realista. ¿Qué tendría que pasar para que el agregado de precios al consumidor reportara una variación de cero durante los próximos meses de manera consecutiva? Ya sea el resultado de presiones contrastantes al interior de cada uno de los componentes subyacente y no subyacente o la muy improbable coincidencia de variaciones nulas para todos y cada uno de los precios que componen la canasta del INPC, considero este un escenario con solamente un valor de referencia.

Cinco por ciento. Esa sería la variación anual del INPC si en los siguientes meses el crecimiento mensual en precios fuera parecido al de un año típico. ¿Cuál sería un año típico? En mi caso, y para el presente ejercicio comparativo, un año típico estaría representado por variaciones mensuales similares a los de la mediana mensual de los últimos diez años. Desde luego, la anterior es una referencia estrictamente arbitraria, pero creo nos aproxima a un escenario donde las presentes presiones al alza en precios (relacionadas con choques de oferta bien conocidos) se desvaneciera instantáneamente y no dejara inflación en las tuberías ‘pendiente’ de ser reflejada. Aquí entonces una segunda referencia útil para discernir entre lo posible y lo probable.

En particular, y en ausencia de nuevos choques (ya sea de oferta o de demanda) con implicaciones contrarias a los recientes, resultaría poco probable observar un regreso a ‘un año aburrido’ en termino de variaciones en precios al consumidor, así como así.

Siete por ciento. Este sería el nivel de referencia congruente con presiones sobre precios básicamente iguales o similares a los del año anterior (el cual ya comenzaba a mostrar presiones extraordinarias sobre los precios). En este escenario, las presiones inflacionarias mes a mes serían iguales o seguirían la misma inercia del año pasado. Es decir, no exhibiría las presiones que han venido relevando o sumándose en los últimos meses, especialmente las asociadas a la guerra.

Es en este caso donde creo que nos podemos acercar al área donde podría observarse la inflación al cierre del año: en una vecindad de presiones similares o ligeramente mayores a las del año previo. En este escenario, estaríamos posiblemente hablando de una inflación que mostraría una trayectoria mucho más parecida a meseta que a una colina descendente. ¿Mi estimado? 7.3 por ciento al cierre del año -con riesgos sesgados a que sea mayor.

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